Netflix ha anunciado la cancelación de dos series en 2026, Los abandonados y El show de Vince Staples, en un movimiento que llega tras una serie de problemas de producción y desempeño bajo en audiencias. Esta decisión resalta la creciente presión sobre la plataforma para mantener su catálogo de series atractivo y rentable.
El hijo de la anarquía no ha sabido encajar el tanto
Los abandonados era una ambiciosa producción creada por Kurt Sutter, conocido por su trabajo en Hijos de la anarquía, y contaba con la participación de actrices de renombre como Gillian Anderson y Lena Headey. Sin embargo, el camino hacia su estreno estuvo lleno de desafíos; Sutter dejó la serie antes de que se concluyera el rodaje, lo que provocó una reducción de episodios de diez a siete y cambios significativos en la grabación del piloto. A pesar de su potencial, el resultado fue decepcionante, logrando solo un 30% de valoraciones positivas en Rotten Tomatoes y 15 millones de visualizaciones en dos semanas.
Por su parte, El show de Vince Staples, que estrenó su segunda temporada el 6 de noviembre, enfrentó aún mayores dificultades. Con apenas 1.7 millones de visualizaciones hasta finales de año, la serie parece haber pasado desapercibida para la mayoría del público, ilustrando una falta de interés que ha llevado a su cancelación. Estos números reflejan una tendencia preocupante para Netflix, que se encuentra en una competencia feroz por atraer y mantener suscriptores.
En un entorno donde la calidad y el rendimiento de las series son más críticos que nunca, estas cancelaciones son un recordatorio de la volatilidad del mercado del entretenimiento. Con el escaso interés del público por estas producciones, era cuestión de tiempo que se tomara la decisión de poner fin a ambas. Ahí surge la pregunta sobre qué futuro les espera a otras series que enfrentan desafíos similares.
Durante muchos años parecía que el western era el género de nuestros padres, cuando no de nuestros abuelos. Un género que era una americanada, que gustaba a nuestros mayores por pura nostalgia, y que no tenía mucho que aportar al presente. Por supuesto, nos equivocábamos. Hay excelentes westerns ahí fuera y de hecho, sigue siendo posible hacer buenos westerns. No hay nada en la ambientación que sea irreproducible en la actualidad y, por sus características, le viene al pelo a nuestro caótico presente de capitalismo salvaje.
Eso lo sabe bien Kurt Sutter, creador de Hijos de la anarquía quien, con su nueva serie, Los abandonados, nos quiere demostrar que el western puede servir para contar historias que resuenen con el público actual. Y, además, hacerlo en la plataforma favorita de muchos: Netflix.
Siguiendo de cerca la estructura y el tono de Hijos de la anarquía, la pretensión de Sutter es hacer un western que explote todos los lugares comunes de sus historias. La violencia, los lazos familiares, los individuos y sus grupos infrafamiliares contra la sociedad y el choque entre el capitalismo y la comunidad. Algo que en este caso, se ve liderado por dos actrices de gran nombre: Gillian Anderson y Lena Headey.
De hecho, todos los críticos que han podido ver ya la serie destacan que ellas son el auténtico motor de la serie. Estas dos actrices de curriculum más que consumado demuestran ser el auténtico corazón y sangre de Los Abandonados, cargándose a las espaldas la narrativa de la serie de un modo que sólo podrían hacer dos actrices absolutamente excepcionales como ellas. Convirtiendo en la serie en un absoluto imprescindible para cualquier fan de estas dos actrices, es decir, cualquier persona que las conozca.
No es menos cierto que la opinión general entre los críticos es que la serie es, cuanto menos, desigual. Incluso si las actrices protagonistas están absolutamente soberbia y la narrativa funciona, lo violento de la misma y lo esquemática que resulta acaba pasándole factura. Resultando demasiado artificial para algunos de los críticos.
Una de las causas que se señalan que ha podido causar esto es que su creador, Stutter, dejó la serie antes de la finalización de su primera temporada. Aunque no se han aclarado sus razones, si fue por causas de diferencias creativas con Netflix o porque quiere concentrarse en su debut como director en el cine con This Beast, aún sin fecha de estreno, todo el mundo reconoce que aquí falta exactamente lo que es muy evidente en sus grandes obras, como Sons of Anarchy o The Shield: cierta ambigüedad moral en sus personajes y mayor profundidad en los acontecimientos de la trama.
¿Significa eso que no merezca la pena Los abandonados? En absoluto. Como hemos señalado, sus actrices protagonistas ya hacen imprescindible cualquier serie en la que aparezcan, y aunque sólo sea un eco, Stutter siempre es seña de calidad. Puede que pudo haber sido más, pero también es cierto que muchos críticos opinan que es una buena serie pese a todo. Incluso si no al nivel de lo que esperan del creador de Sons of Anarchy.
Si tienes curiosidad por ver la serie, está ya disponible en Netflix. Son diez episodios, no hay confirmada una segunda temporada y sin su showrunner, parece dudoso que la haya. Así que parece un plan perfecto para disfrutar de una serie que, incluso si no es lo mejor que nos ha ofrecido su creador, es una más que digna curiosidad del catálogo de streaming actual.
Netflix ha lanzado su nueva serie titulada ‘Los abandonados’, que se presenta como la sucesora de la exitosa ‘Yellowstone’. Con una primera temporada compuesta por siete episodios, la serie se sitúa a mediados del siglo XIX y narra la historia de una mujer que, incapaz de tener hijos, adopta a cuatro huérfanos. Sin embargo, su estilo de vida se ve amenazado por una aristócrata local que busca apoderarse de sus tierras, desatando un conflicto dramático.
Una serie complicada desde sus inicios
La serie cuenta con un atractivo elenco encabezado por Lena Headey, conocida por su memorable papel como Cersei Lannister en ‘Juego de Tronos’, y Gillian Anderson, famosa por su interpretación de Dana Scully en ‘Expediente X’. En ‘Los abandonados’, ambas actrices asumen roles opuestos a los que suelen interpretar; Headey como la heroína sufrida y Anderson como la villana de la historia.
A pesar de las expectativas, la producción ha enfrentado desafíos significativos. Kurt Sutter, creador de la serie y conocido por su trabajo en ‘Hijos de la anarquía’, abandonó el proyecto antes de su finalización, lo que llevó a una reducción del número de episodios de diez a siete. Este cambio también afectó la duración de los episodios, con una notable reducción en los tiempos de varios de ellos tras dividir el piloto en dos partes más largas.
La crítica especializada tiene opiniones de todo tipo, ya que parece que solo ha convencido a algunos. Aunque la serie tiene el potencial para atraer a una amplia audiencia, la incertidumbre en torno a su desarrollo podría influir en su recepción final. Con la reciente llegada de la temporada 5 de ‘Stranger Things’, ‘Los abandonados’ se enfrenta a un ambiente competitivo en la plataforma, lo que hará aún más relevante la respuesta del público hacia esta nueva propuesta de Netflix.