Internet ha evolucionado de manera sorprendente en las últimas cuatro décadas, pasando de 1.000 dispositivos en 1982 a más de 40.000 millones en la actualidad.
Este crecimiento acelerado plantea una pregunta intrigante: ¿cuál es el “peso” real de esta vasta red digital?
Actualmente, se estima que hay más de 200.000 millones de zettabytes de datos almacenados en la red, lo que plantea un desafío para entender su verdadera magnitud.
While we can’t really weigh the internet, we can theoretically weigh the massive volume of energy it consumes, which some experts say equates to approximately 2 ounces. This is massive compared with an email, weighing in at two ten-thousandths of a quadrillionth of an ounce. pic.twitter.com/6jGFlEiUsE
El impacto de Internet: más que un peso físico, una fuerza simbólica
Utilizando la famosa fórmula de Einstein (E=mc²), algunos expertos intentan calcular el peso de los datos almacenados en internet de manera teórica; sin embargo, las estimaciones sugieren que la masa energética de toda esta información sería menor a un miligramo.
Asimismo, se ha propuesto una comparación más tangible utilizando ADN como unidad de medida: un gramo de ADN puede almacenar hasta 215 petabytes, lo que implicaría que se necesitarían 1,1 toneladas de ADN para almacenar todo internet, un “peso” comparable al de un coche pequeño.
Por otro lado, el físico Russell Seitz ha sugerido que el peso de internet podría analizarse a través de la energía eléctrica consumida por servidores y repetidores. Aunque esta aproximación podría resultar en un peso equivalente a un puñado de fresas, se considera un método obsoleto dado que los datos fluyen constantemente entre diversos dispositivos y medios de transmisión.
A pesar de estas incógnitas, el impacto de internet en nuestras vidas es indiscutible. No se puede medir como una entidad física, pero su influencia es inmensa y se percibe más en un ámbito simbólico y filosófico. Mientras reflexionamos sobre la interconectividad que nos brinda la red, la pregunta sobre su “peso” trasciende la materia, llevando a una exploración más profunda de nuestro mundo digital.
Cloudflare ha presentado un incidente de nulidad contra la sentencia que permite el bloqueo de direcciones IP, argumentando que LaLiga ocultó información clave al juzgado sobre el posible perjuicio a terceros implicados en esta medida.
La situación ha escalado, con LaLiga acusando a Cloudflare de ser cómplice de delitos graves. En un comunicado, la organización presidida por Javier Tebas afirma que la compañía tecnológica prioriza sus intereses económicos y proporciona cobertura a organizaciones criminales, alegando que, bajo el pretexto de defender una Internet abierta, en realidad lucra a expensas de otros.
Cloudflare ha denunciado ante los juzgados a LaLiga por bloquear miles de páginas webs en su lucha contra la piratería. Añade que las acciones de LaLiga son “desproporcionadas” y “suponen una clara amenaza para la internet abierta” https://t.co/bFfotwZP1u
El conflicto no se limita a España. LaLiga sostiene que en países como Francia, Alemania, Italia y Portugal, otros titulares de derechos también han tomado acciones legales contra Cloudflare por su falta de cooperación en la lucha contra el fraude audiovisual.
En Italia, el Tribunal de Milán emitió órdenes judiciales que obligan a Cloudflare a bloquear dominios relacionados con actividades ilícitas, imponiéndole tarifas diarias de 10.000 euros por incumplimiento.
LaLiga destaca que esto respalda la percepción de que Cloudflare no está cumpliendo con las leyes de propiedad intelectual en varios territorios.
A nivel de cifras, Cloudflare sostiene que los bloqueos afectan a millones de usuarios, mientras que LaLiga desmiente esta afirmación, limitando la cifra a “escasamente unos centenares”. Este desacuerdo ha llevado a LaLiga a crear un buzón (afectadoscloudflare@laliga.es) donde los supuestos afectados pueden reportar sus incidencias. La situación parece estar en la cúspide de la tensión, con la posibilidad de que se presente una denuncia conjunta en respuesta a las acciones legales de Cloudflare.
La complejidad de este litigio resalta la creciente batalla entre instituciones de derechos de autor y plataformas digitales en un mundo cada vez más interconectado.
Una prueba exitosa de conexión de fibra óptica de 50 Gbps ha sido llevada a cabo por Nokia y Openreach en el Reino Unido, marcando un hito significativo en la velocidad de Internet en el país.
Este ensayo, realizado en Ipswich, mostró velocidades de descarga de 41.9 Gbps y de carga de 20.6 Gbps, las cuales son hasta veinte veces más rápidas que las conexiones actuales, según Openreach.
Openreach and Nokia test UK’s first live ‘hyper-fast’ 50Gbps fibre broadband connection
Para poner en perspectiva estas velocidades, descargar una película en alta definición a través de una conexión de 100 Mbps tarda aproximadamente siete minutos.
Con una conexión de 1 Gbps, este mismo proceso se reduce a 40 segundos, mientras que con la nueva tecnología de 50 Gbps, la película estaría lista casi de inmediato.
Las aplicaciones de esta alta velocidad son múltiples y abarcan desde el entretenimiento hasta el sector educativo y sanitario. Tecnologías como la realidad virtual (VR), la realidad aumentada (AR) y la transmisión de video en 8K requieren un alto ancho de banda y baja latencia para funcionar de manera óptima.
Además, esta conectividad mejorará el trabajo remoto y facilitará entornos educativos más rápidos y útiles, lo que es especialmente relevante en un mundo pospandemia.
En el ámbito de la salud, la alta velocidad de internet es crucial para la telemedicina, los diagnósticos impulsados por inteligencia artificial y la transmisión en tiempo real de imágenes médicas. Esto permitirá consultas remotas más rápidas y una atención al paciente más eficiente, sobre todo en situaciones urgentes.
Nokia ha destacado que su gama de tecnologías PON permitirá futuras actualizaciones en la red de Openreach, asegurando que se pueda satisfacer la demanda creciente de servicios de alta velocidad en el futuro.
Aunque el Reino Unido se une a China y a los Emiratos Árabes Unidos en la prueba de estas velocidades, aún no hay un fecha confirmada para un despliegue completo de dicha tecnología.
El gran rival de Estados Unidos y segundo país más poderoso del mundo (económicamente hablando) tiene cierto problema con la libertad de expresión, cosas de ser un país autoritario con un solo partido y un solo líder. Y en su misión por seguir expandiendo su única forma de ver el mundo, han dado paso más: controlar incluso el internet satelital.
Pekín ha publicado su propuesta de normativa para la banda ancha por satélite, que incluye el requisito de que los operadores realicen la censura en tiempo real.
En su último proyecto de normas, la Administración del Ciberespacio de China propone que ninguna organización o individuo que utilice equipos terminales con conexión directa a servicios por satélite pueda:
“Producir, copiar, publicar o difundir contenidos prohibidos por las leyes y reglamentos administrativos, como contenidos que inciten a la subversión del poder del Estado, derroquen el sistema socialista, pongan en peligro la seguridad y los intereses nacionales, dañen la imagen nacional, inciten a la secesión del país, socaven la unidad nacional y la estabilidad social, promuevan el terrorismo, el extremismo, el odio étnico, la discriminación étnica, la violencia, la pornografía y la información falsa”.
El Gobierno quiere controlarlo todo: da igual cómo accedamos a la red
Aclara que los equipos afectados incluyen terminales civiles de mano, portátiles y fijos, así como terminales instalados en aeronaves, buques y vehículos; en esencia, cualquier dispositivo que permita a los usuarios acceder a sistemas de comunicación por satélite para llamadas de voz, mensajes de texto e intercambio de datos.
El documento establece que los proveedores deben ajustar sus operaciones a los requisitos de seguridad nacional y seguridad de la red, y evitar actividades ilegales.
Esto incluye cumplir las leyes chinas de ciberseguridad, seguridad de datos y protección de la información personal, además de ser potencialmente responsables de las actividades de los usuarios.
“Si un proveedor de servicios directos por satélite de equipos terminales descubre que un usuario ha publicado o transmitido información prohibida por las leyes y reglamentos, deberá detener inmediatamente la transmisión, tomar medidas como la eliminación de conformidad con la ley, conservar los registros pertinentes e informar a las autoridades competentes”, estipula la norma de censura china.
Las normas llegan incluso a exigir que cualquiera que utilice la banda ancha por satélite para publicar noticias -o distribuir contenidos de vídeo y audio- obtenga una licencia. La fecha límite para recibir comentarios es el 27 de octubre de 2024.
China puso en órbita sus primeros satélites de banda ancha espacial en agosto. En total, está previsto que este año se pongan en órbita 108 satélites para iniciar la constelación Qianfan, a los que seguirán 540 más en 2025. China aspira a tener 15.000 satélites en órbita baja para 2030 y no pueden dejar pasar la oportunidad de controlarlos todos.
El servicio Starlink de SpaceX cuenta ya con más de 3 millones de clientes en todo el mundo, según anunció la empresa esta semana.
El servicio de Starlink para usuarios (que no empresas) comienza en 120 dólares al mes por datos ilimitados, mientras que la compra única de la antena parabólica cuesta 599 dólares. Con todo ello, la empresa de Elon Musk ha llegado a los 3 millones de clientes.
“Starlink conecta a más de 3 millones de personas con Internet de alta velocidad en casi 100 países, territorios y muchos otros mercados”, afirmó SpaceX en una publicación en las redes sociales el martes, en la que también incluía un breve vídeo en el que se mostraban las antenas parabólicas Starlink instaladas y proporcionando conexión a Internet en varios lugares del mundo.
Starlink is connecting more than 3M people with high-speed internet across nearly 100 countries, territories and many other markets.
SpaceX envió su primer lote de 60 satélites a la órbita terrestre baja en mayo de 2019 y hoy tiene alrededor de 6.000 de sus pequeños satélites orbitando el planeta.
Esos primeros despliegues de satélites Starlink pronto allanaron el camino para el lanzamiento de un servicio beta en octubre de 2020. En febrero de 2021, el servicio ya contaba con 10.000 usuarios en todo el mundo antes de crecer rápidamente hasta alcanzar 1 millón de usuarios en diciembre de 2022 y 2 millones de clientes solo nueve meses después.
Elon Musk, consejero delegado de SpaceX, también publicó un mensaje de agradecimiento a los clientes y felicitó a su equipo por alcanzar los 3 millones de abonados en 99 países.
Congratulations to the @SpaceX team on passing 3 million customers in 99 countries!
Los satélites Starlink no solo son utilizados por clientes residenciales y empresariales, sino también por aerolíneas para Internet en vuelo y cruceros para que los pasajeros puedan seguir conectados en alta mar.
La tecnología también se ha utilizado para ayudar a las zonas afectadas por catástrofes a volver a estar en línea mientras se reparan los servicios normales de Internet.
Hasta ahora pensábamos que Corea del Norte estaba completamente aislada de Internet, pero quizás haya algo de ella en tu serie de animación favorita.
Internet no es igual en todos los sitios. Incluso siendo una red global, la realidad es que hay muchas diferencias en el uso y la forma de la misma según desde donde nos conectemos. El internet chino es uno completamente diferente al occidental, como lo es también el japonés o el indio.
Ahora bien, aquí hablamos de cómo usan y dan forma a Internet la gente que navega por ella. Las empresas, servicios y formas de relacionarse con la red que los pueblan. Pero hay al menos un país donde Internet es, de hecho, completamente diferente al del resto del mundo. Porque en Corea del Norte, para acceder a Internet, hace falta algo más que tener una conexión a la misma.
El Internet de Corea del Norte es mucho más pequeño de lo que conocemos en el resto del mundo. Con sólo 1.024 direcciones IP y alrededor de 30 páginas web que se conectan a Internet, la dimensión física y política de Corea no se corresponde con su espacio en la web. Especialmente porque sólo un grupo de unos pocos miles de norcoreanos pueden acceder a Internet. Siempre monitorizados, nunca por más de una hora al día, y siempre con un representante del gobierno aprobando su uso cada cinco minutos.
Por supuesto, Corea del Norte tiene una intranet propia. Limitada y también con condiciones, pero con unas dimensiones mayores a las de su mínima presencia en la red global. Una presencia tan mínima y peculiar que existen gente monitorizando esa presencia para descubrir todo lo que ocurre en ella, en tiempo real.
Una de esas personas es Nick Roy. Durante casi una década ha estado monitorizando la minúscula presencia de Corea del Norte dentro de Internet. En su blog, North Korean Internet, tiene un registro de la Internet norcoreana conocida, además de las actualizaciones que encuentra dentro de la misma. Algo que le llevó, el pasado diciembre, a hacer uno de los descubrimientos más sorprendentes que ha hecho desde que investiga este singular pedazo de Internet.
Roy descubrió un servidor en la nube con una dirección IP norcoreana que contenía miles de archivos. Sin requerir ninguna clase de permiso para acceder a los mismos, sólo encontrando la página de login una vez había investigado gran parte del mismo, descubrió que eran archivos de proyectos de animación. Animaciones, vídeos y notas discutiendo los trabajos y los cambios que han de hacerse. Algo extremadamente peculiar para un país sin industria de la animación conocida. Ni necesidad de contener estos archivos en un servidor de Internet.
La realidad es que, tras revisar bien el contenido de las mismas, Roy pudo descubrir que todo ese trabajo correspondía a trabajos de EEUU y Japón. Tanto de la serie de animación Invencible, de Amazon Prime Video, como del anime Iyanu: Child of Wonder, de HBO Max.
Las implicaciones de esto no pasan desapercibido para cualquiera que conozca la situación de Corea del Norte. Considerando que las sanciones impuestas sobre el mismo impiden a ninguna empresa estadounidense trabajar con el país, este descubrimiento supone algo, como poco, peculiar. Por eso no es de extrañar que Skybound Entertainment, la compañía detrás de Invencible, hayan declarado en Twitter que no saben nada sobre que sus animaciones se produjeran en Corea del Norte y que lo están investigando con las autoridades pertinentes. Porque es una situación más delicada de lo que parece.
La explicación más razonable para este suceso no es que en EEUU y Japón hayan subcontratado a empresas norcoreanas, sino que alguien lo ha hecho por ellos. La subcontratación de empresas surcoreanas y chinas son una ocurrencia común dentro de la animación moderna, y esas empresas bien podrían haber subcontratado a su vez a trabajadores o empresas norcoreanas. Algo que complicaría aún más el puzle.
Lo que si sabemos con seguridad, siempre gracias a Roy, es que lo más seguro es que haya alguna clase de relación con China. Las IPs que no están enmascaradas remiten a un acceso desde España —algo que se puede explicar en el hecho de que, hasta el pasado 1 de noviembre, existía una embajada de Corea del Norte— y a accesos sucedidos desde tres ciudades chinas. Las tres ciudades son conocidas por tener una gran cantidad de negocios operados por Corea del Norte y por ser, a su vez, el principal centro neurálgico de los trabajadores tecnológicos del país con el resto del mundo.
Con esta información, la conclusión más probable es que se trate de un modo a través del que gobierno de Corea del Norte busca financiarse. Debido al bloqueo económico impuesto por la ONU, tienen problemas para establecer lazos económicos con el resto del mundo. Y este sería un modo de hacerlo, utilizando este método para circunvalar las restricciones.
Por supuesto, las motivaciones o la relación exacta que insiste entre las partes es, de momento, desconocida. No es posible aún confirmar nada más que lo ya expuesto. Eso no quita para que el hecho de que IPs de direcciones norcoreanas estén asociadas al trabajo de animación de series distribuidas por empresas occidentales sea un hecho. Eso y su asociación con IPs de los centros neurálgicos del trabajo de IT del país fuera del país. Por eso, si bien es imposible conocer de momento todos los detalles, es posible que haya un poquito más de Corea del Norte en Internet del que pensábamos hasta el momento.
Algunas aplicaciones de realidad aumentada y realidad virtual de las Vision Pro podrían requerir velocidades de banda ancha de 400 Mbps.
Las tecnologías de realidad aumentada y virtual han hecho avanzar el concepto de metaverso, ahora capaz de manipular el mundo real y sumergir a los usuarios en experiencias digitales. Y eso trae consigo retos en ancho de banda y capacidad de redes.
Este año se ha producido el esperado debut de Apple en esta dinámica tecnología con el lanzamiento de su Apple Vision Pro. Y Apple se refiere a su tecnología metaverso de realidad aumentada y realidad virtual como “computación espacial”, que “combina a la perfección el contenido digital con el mundo físico”, utilizando el seguimiento de manos y ojos para una experiencia digital fluida.
Y para que el Vision Pro de Apple y otros dispositivos similares tengan un uso generalizado, nuestras redes fundacionales deben garantizar una conectividad ultrarrápida y de baja latencia. Esto es esencial para acomodar el significativo aumento del tráfico y ofrecer experiencias inmersivas sin fisuras.
Sin una red de máximo nivel, la Apple Vision Pro no tienen futuro
Las Apple Vision Pro están diseñadas para ser utilizadas en un “entorno controlado”, idealmente en casa, pero ya hay ejemplos de personas que lo utilizan fuera del hogar.
Funciones como el vídeo espacial y la captura de vídeo espacial, FaceTime inmersivo y la reproducción de vídeo en alta definición exigen una conectividad WiFi de alto rendimiento, que requiere velocidades rápidas, baja latencia y conectividad a Internet de gran ancho de banda (fibra óptica). Algunas aplicaciones de realidad aumentada y realidad virtual podrían requerir velocidades de banda ancha de 400 Mbps.
Sin embargo, aproximadamente el 44% de los hogares de Estados Unidos, único país que tiene las Vision Pro, no tienen acceso a conectividad de fibra.
Esto probablemente haría que esta tecnología fuera inútil para esta gran franja de la población. En la actualidad, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) exige que los consumidores tengan acceso a velocidades de descarga reales mínimas de 25 Mbps y velocidades de subida reales mínimas de 3 Mbps.
The FCC has finally decreed that 25Mbps and 3Mbps are not "broadband" speed. Hallelujah. It's all about 100Mbps and 20Mbps now https://t.co/WEklt0yyN1
Sin embargo, este nivel de rendimiento de la red doméstica no satisface las exigencias de un entorno de RV inmersivo, sobre todo cuando se utilizan simultáneamente otros dispositivos.
Se está debatiendo la revisión de la definición de velocidad mínima de banda ancha a 100 Mbps. No obstante, los investigadores estiman que para lograr la experiencia multimedia inmersiva definitiva pueden ser necesarios entre dos y cinco Gbps, lo que indica que incluso este aumento propuesto podría no ser suficiente.
Apple Vision Pro es una interesante visión de lo que el futuro podría deparar a la tecnología metaversa de realidad aumentada y realidad virtual. Su lanzamiento comercial es una interesante prueba de fuego no solo para saber hasta qué punto los consumidores están preparados y dispuestos a vivir estas experiencias inmersivas, sino también hasta qué punto las redes están preparadas para ofrecerlas.
El eclipse solar del pasado 8 de mayo, además de espectacular, tuvo un efecto inesperado: hizo que hubiera un descenso en el uso de Internet.
Pocas cosas son tan fascinantes como los grandes efectos naturales. Entre ellos, pocos impactan más que un eclipse. Que la luz cambie, se haga de noche en medio del día, y el sol y la luna se encuentren de ese modo, es algo extraño y siempre fascinante. Algo aterrador incluso. Por eso no es extraño que nuestros antepasados vieran augurios y mensajes en esta clase de ocasiones. No es como se supone que ocurren las cosas normalmente.
Esto no ha cambiado mucho con el tiempo. Si bien no pensamos en dioses, sacrificios o admoniciones, los eclipses de sol, como el que ocurrió el pasado 8 de abril, siguen siendo eventos fascinantes. Ocurre tan poco que es imposible no sentir un interés especial cuando ocurren.
Si bien este eclipse en particular sólo fue visible en parte de México, EEUU y Canada, eso no significa que fuera poco seguido. Al revés. Millones de personas salieron a verlo, esperamos que con la protección necesaria para que no sufrieran las consecuencias, dada la singularidad de esta danza celestial. Con una duración de entre 70 y 80 minutos, aunque la fase de eclipse total duró menos de 5 minutos, es uno de los espectáculos más bellos y fascinantes de la naturaleza. Uno que tuvo un impacto brutal sobre las costumbres humanas.
Porque para ver un eclipse solar es necesario salir a la calle. Prestar atención. Algo que se ha de notar en ciertas estadísticas concretas. Porque, ¿qué ocurre con el tráfico de Internet mientras ocurre un eclipse solar?Pues según ha concluido Cloudfare, una empresa estadounidense de servicios de seguridad y servidores de Internet, lo que ocurre es que el tráfico de Internet desciende dramáticamente.
Si observamos las tendencias en el uso de Internet, el pasado 8 de abril a las 19:00UTC hubo una caída del 8% del tráfico en EEUU comparado con la semana anterior a la misma hora. Pero esto tiene trampa. No en todos los estados del país pudieron presenciar de la misma manera el eclipse. U observarlo en absoluto. Por lo cual, si nos fijamos exclusivamente en aquellos estados donde el eclipse era al menos parcialmente visible, la perspectiva que nos da es una muy distinta.
Había quince estados donde el eclipse era, al menos, parcialmente visible. La varianza entre ellos fue una caída del 13% en el tráfico de Internet en el que menos, Tennessee, y un 60% en el que más, Vermont. Los estados donde hubo una mayor caída es en los que pudo presenciarse un eclipse total, con una media entre todos estos estados de un 35% de caída en el tráfico. Lo curioso es que esta caída es apreciable incluso en estados donde ni siquiera era apreciable el eclipse, como Massachusetts o Kansas, con un descenso del 33 y el 31% respectivamente.
Todo esto ya vino precedido por lo ocurrido en México. La caída del uso de Internet en el país entre las 18:10 y las 18:15 en donde fue visible el eclipse, fue de alrededor de un 39% de media. Algo particularmente notorio en Durango, Coahuila y Sinaloa, los tres estados más afectados y con unas caídas de entre el 57 y el 43%, pero ocurrió incluso en el estado de Ciudad de México, demasiado al sur para poder presenciarlo bien, con una caída del 22%.
Aunque Canadá fue de los tres territorios donde menos impacto tuvo el eclipse, eso no significa que no tuviera efectos igualmente noticiables. Si bien es cierto que en territorios como Nueva Escocia, Quebec u Ontario, donde no hubo un gran efecto, sólo hubo un descenso de alrededor del 27% del tráfico de Internet, otros territorios sufrieron un mayor impacto. Ese es el caso en particular de la provincia de Isla del Prince Eduardo. Una isla de casi 160.000 habitantes en el océano atlántico que sufriría de un descenso del 48% del tráfico de Internet cuando impactó el eclipse en la zona, a las 19:35UTC.
Al final, todos estos datos demuestran algo evidente: los eclipses siguen teniendo un gran peso en nuestras vidas. Cuando ocurre algo como este eclipse solar, el uso de Internet sufre dramáticamente, ya que los seres humanos estamos íntimamente ligados a los eventos naturales. Algo que podremos volver a experimentar en un futuro, cuando ocurra el próximo eclipse solar el 12 de agosto de 2026, el cual será visible en su totalidad en España, Groenlandia, Islandia y Rusia.
Muchos activistas, fundadores y ciudadanos siguen creyendo en el poder liberador de Internet. Y aún hay formas de avivar la frágil llama del…
Llevamos casi tres décadas viviendo en la era de Internet. Y como la mayor parte de la población mundial tiene menos de treinta años, esto significa que muchos miles de millones de personas no saben qué es un mundo sin internet.
Pero para los que recordamos la vida antes de la red global, es evidente lo mucho que ha cambiado en estos treinta cortos años. Incluso en este tiempo ha cambiado nuestra forma de pensar sobre Internet.
Si los primeros días de Internet se caracterizaron por un optimismo sin límites, casi vertiginoso, la Internet de hoy es mucho más probable que se vea, en el mejor de los casos, con un cinismo cansado.
En el peor de los casos, muchos de nosotros hablamos de Internet con un tono de absoluta desconfianza.
How has the state of global internet freedom changed over the last year? Find out when we launch our 2022 #FreedomOnTheNet report on October 19th! pic.twitter.com/DuiOaPvXIR
El nivel de libertad que existe en internet a examen
Cada año, la organización benéfica Freedom House estudia el estado de la libertad en Internet en el mundo. Y el informe Freedom On The Net 2023 del mes pasado reveló que las libertades en Internet en todo el mundo disminuyeron en 2023, por decimotercer año consecutivo.
Después de todos estos años de declive, hoy parece extraño pensar en Internet como una fuerza para el bien, para la liberación. Sin embargo, esa era la visión original de los fundadores de Internet. ¿Qué ha pasado con el sueño olvidado de una Internet libre?
A pesar del ambiente de pesimismo que rodea a Internet, es importante recordar que no todo está perdido.
Muchos activistas, fundadores y ciudadanos siguen creyendo en el poder liberador de Internet. Y aún hay formas de avivar la frágil llama de la libertad en la red y animarla a que arda tan brillantemente como pretendían los fundadores de Internet.
Afortunadamente, existen herramientas que los ciudadanos pueden utilizar para eludir la censura estatal. Y entre nosotros hay quienes quieren utilizar estas herramientas para invertir la tendencia a la disminución de la libertad en Internet.
En la mayoría de los territorios, las VPN son completamente legales y permiten a los internautas salvaguardar su privacidad mientras navegan y acceden a contenidos en línea con restricciones geográficas.
PlayStation 5 Slim requerirá de Internet para que podamos utilizarla, en todas sus variantes, sea con o sin lector de discos, en un duro mazazo para los usuarios
Sony no es conocida por hacer los movimientos más sensatos o populares con su hardware. En el pasado, ha retirado funcionalidades de sus consolas una vez lanzadas al mercado en nuevos modelos, cuando no directamente esos nuevos modelos han sido inferiores a los antiguos. Es una ocurrencia común con la empresa nipona y por eso, cuando anuncian una revisión de sus consolas, siempre se recibe con escepticismo y precaución. Algo que con PlayStation 5 Slim parece ser que no ha de ser diferente.
Según imágenes publicadas en Internet de cuál sería el proceso de configuración inicial de la nueva PlayStation 5, la que popularmente se ha denominado como PlayStation 5 Slim, se ha confirmado que necesitaría conectarse a Internet para activar el lector de discos. En principio, esto sólo tendría que hacerse una vez, quedando registrado el lector con la placa base a la que está conectado. Las razones para ello se especula que pueden ser para cumplir con la normativa del Digital Millenium Copyright Act norteamericano.
Lo sorprendente es que esto no sería sólo para el modelo digital. Esto sería obligatorio también en el modelo con lector,haciendo que la consola sea básicamente un ladrillo hasta que la conectemos a Internet, al menos, una vez. Algo que puede resultar tremendamente problemático.
Now you get this message on New PS5 Slim Disc drive asking for Internet connection #Playstation
— HazzadorGamin, Dragon of Dojima (@HazzadorGamin) October 31, 2023
De hecho, muchos usuarios en Internet ya se han lamentado de que esto es un duro golpe para la preservación. Además de un sonoro ataque contra los derechos de los consumidores. Para poder activar las nuevas PlayStation 5 no sólo se requerirá de una conexión a Internet, sino de que estén operativos los servidores de Sony, algo que no se nos asegura que seguirá ocurriendo de aquí a algunos años. Ya no digamos décadas. Eso sin entrar en el escenario, probable, de una caída temporal que puede durar horas, o días, y haga inutilizable una PlayStation 5 recien comprada.
De confirmarse, estas son unas horribles noticias para todos los consumidores. Y un movimiento anti-usuario que, si bien no es impropio por parte de Sony, si demuestra una total falta de consideración por sus consumidores.