En un giro significativo para la serie de animación más icónica de la televisión, Duffman, el conocido portavoz de la cerveza Duff, ha anunciado su retiro definitivo en el episodio titulado Seperance, un juego de palabras que parodia la producción de Apple TV+, Severance. Este anuncio marca el final de casi tres décadas de actuaciones como el característico Duffman, el querido personaje interpretado por Hank Azaria, quien ha destacado los desafíos físicos del papel debido a su naturaleza explosiva y requerimientos vocales intensos.
El drama llegó a Los Simpson
Durante el episodio, Barry, el hombre detrás del disfraz de Duffman, comunicó a la familia Simpson que la corporación ha decidido jubilación al personaje para siempre. Duff ha retirado esa figura de forma permanente, explicó, señalando que las formas tradicionales de publicidad, como los representantes corporativos y los jingles, ya no resuenan con las nuevas generaciones.
Este retiro se produce en un contexto de cambios dentro de la serie, que también ha visto la salida de otros personajes, como Alice Glick, tras 34 años en pantalla. Estas despedidas han llevado a algunos fanáticos a especular sobre un posible cierre de la serie, que ha estado al aire durante casi 40 años.Y es que parece que la narrativa de Los Simpson se está preparando para giros más drásticos y emotivos en su historia.
A pesar de estos cambios, la serie tiene planes de estrenar una segunda película en septiembre de 2027, por lo que este giro no parece tener nada que ver con el fin de la serie.
Para que una serie logre estar más de 25 años en emisión y acumular más de 150 episodios debe tener algo especial. No sólo puede ser que tuviera tres o cuatro temporadas buenas: debe tener algo aún hoy que haga que sus fans sigan volviendo y que incluso los espectadores casuales sigan interesándose en la misma. Debe tener magia. Carácter. Un interés especial. Porque nada sobrevive tanto tiempo sin saber renovarse y mantener unos mínimos de calidad. Y desde luego, ese es el caso de Futurama.
Estrenada en 1999 en la cadena Fox, esta sitcom sigue a Philip J. Fry, un bueno para nada del siglo XX, que se ve criogenizado en nochevieja de 1999 para despertarse el 31 de diciembre de 2999. Tras un ejemplar primer episodio que no nos prepararía ni remotamente para lo que vendría después, acabaría trabajando en Planet Express, una empresa de reparto de paquetes interestelar junto con Bender, un robot alcohólico, y Leela, una mutante con un sólo ojo.
La serie tuvo su origen en la mente de Matt Groening y David X. Cohen. El primero, creador de Los Simpson, no necesita presentador. Cohen, por su parte, fue guionista de Beavis and Butt-Head y de Los Simpson, siendo co-creador de la serie junto con Groening. Un detalle que muchos fans suelen pasar por alto.
Con cuatro temporadas absolutamente estelares, la serie llegó a su fin con un tono agridulce: parecía que aún había mucho que contar y los fans así lo creían. Tras una serie de películas de calidad irregular, la serie se rescato con otras tres temporadas en Comedy Central en 2008 tras un parón de cinco años, dos de ellas separadas en dos partes. Aunque Futurama seguía teniendo gancho, ya no era lo mismo: de la quinta a la séptima temporada, o de la quinta a la novena temporada según a quien preguntemos, la serie ya no tenía la misma gracia. Sufriendo el Síndrome de Los Simpson. Que continúa y continúa, pero no parece que realmente sea capaz de llegar al nivel de sus temporadas originales.
Salvo que algo cambio en 2023. Tras otro parón, esta vez de diez años, la serie volvió de la mano de Hulu. Y como en el caso de Los Simpson con sus últimas tres o cuatro temporadas, algo había cambiado. Sigue sin estar a la altura de sus temporadas originales, pero se siente de nuevo fresca y mucho más enfocada. Con un humor más ácido, enfocado menos a temas con fecha de caducidad en nuestra sociedad en una mala copia de South Park, y centrándose en el desarrollo de personajes. Algo en lo que la recién estrenada decimotercera temporada, o décima según se mire, no es ninguna excepción.
Sabiendo adaptarse al presente
Centrándose más en el desarrollo de personajes, lo ocurrido en temporadas anteriores y haciendo que existe una continuidad más evidente, como en las primeras temporadas, no abandonan los episodios autoconclusivos o con un tema concreto, pero están mejor integrados. Dándoles más sentido de conjunto.
Con más peso de personajes secundarios que normalmente no lo han tenido, como el Doctor Zoidberg, y centrándose en lo que lleva siendo casi dos décadas el epicentro de la narrativa de Futurama, el romance de Leela y Fry, a la temporada le puede pesar haberse estrenado todos sus episodios de golpe. A Futurama, como Los Simpson, le beneficia ver los episodios varias veces y paladearlos, más que ver episodios en rápida sucesión sin sentido. Dicho eso, la posibilidad de volver a ver una segunda o una tercera vez los episodios siempre está ahí, algo que parece puede beneficiar especialmente a esta nueva temporada.
Porque algo tendrá el agua cuando la bendicen. Algo en lo que Futurama no es la excepción. Por eso esto decimotercera temporada quiere demostrar que la serie creada por Groening y Cohen sigue en tan buena forma como siempre, incluso si no llega a la altura de sus temporadas originales. Un nivel al que, seguramente, sea imposible llegar de nuevo.
Los Simpson, una de las series de televisión más emblemáticas y longevas de Occidente, sigue siendo un referente en la cultura popular. Desde su debut en 1989, las desventuras de la familia amarilla han capturado la imaginación de millones a lo largo del mundo. Si bien muchos fanáticos argumentan que la calidad de la serie ha decaído desde sus primeras temporadas, las declaraciones recientes del creador Matt Groening sugieren que la serie seguirá en el aire por un buen tiempo.
¡Multiplícate por cero!
En una entrevista en la Comic-Con de San Diego, Groening afirmó que la serie no tiene un final definido y que continuará mientras uno de los actores de voz principales esté activo. “No, no hay un final a la vista. Seguiremos adelante. Seguiremos adelante hasta que alguien muera”, comentó. Esta declaración, aunque algo sombría, refleja la longevidad y la continuidad que Groening imagina para uno de los programas más duraderos de la historia de la televisión.
Groening enfatizó que mientras uno de los pilares del elenco esté presente, la serie tendrá la capacidad de producir contenidos futuros sin inconvenientes. Según el animador, “Los Simpson predicen que habrá baile en las calles. Excepto que el presidente Vance prohibirá el baile“, lo que refuerza la idea de que la serie seguirá abordando temas de relevancia social y política, tal como lo ha hecho tradicionalmente.
Aunque ha habido críticas hacia la calidad de los episodios más recientes, Los Simpson sigue demostrando su rentabilidad, manteniendo una gran audiencia cada fin de semana. Con una base de fans fiel y muchísimos episodios ya emitidos, es evidente que la familia más conocida de la televisión no está lista para despedirse.
Matt Groening, el creador de Los Simpson, reflexionó recientemente sobre la historia de la icónica serie durante su intervención en el Festival de Annecy, el evento de animación más importante del mundo. Groening comenzó su aventura en la televisión sin experiencia previa, confiando en su trabajo con la tira cómica Vida en el infierno. En sus inicios, pensaba que el segmento que le encargaron para El show de Tracey Ullman sería efímero y poco recordado. Sin embargo, el éxito de Bart Simpson fue inesperado, llevando a la producción de una serie que ahora cuenta con casi 800 episodios a lo largo de 36 años.
Se ve reflejado en el personaje de Milhouse
En su charla, Groening compartió detalles sobre la creación de los personajes, revelando que muchos de sus nombres son homenajes a su propia familia, como Homer y Margaret, sus padres, y Lisa y Maggie, sus hermanas. El creador incluso lanzó un humorístico comentario sobre su propio rol en la serie, declarando: “yo soy Milhouse”, en una broma sobre su identificación con el personaje.
A medida que la serie continúa su camino, con cuatro temporadas más aseguradas en Fox, Groening ha encontrado nueva motivación en sorprenderse a sí mismo y al público. “No pensamos en ser responsables. Nuestra motivación principal es sorprendernos”, explicó. En esta línea, hizo predicciones que mezclan humor y sátira, como que la Estatua de la Libertad sería devuelta a Francia cuando la palabra “libertad” sea olvidada en América, o que los coches eléctricos utilizarán una fuente de energía impulsada por el odio hacia Elon Musk.
Además, dirigió un consejo a los animadores más jóvenes presentes: la creatividad y la capacidad de sorprender deben ser la base sobre la que se construya la animación del futuro. Groening, al borde de sus 71 años, continúa marcando la pauta con su visión innovadora de la animación.