Es el momento de fingir cara de sorpresa. Pero sí, después de 9 años, un juicio, varios proyectos sin él y cientos de clicbaits anunciando que, básicamente, su fichaje estaba completamente cerrado, ya es oficial: Johnny Depp se ha vuelto a sentar para negociar su aparición en una nueva Piratas del Caribe. Más de dos décadas después de empezar la saga, y con todos los focos de Hollywood puestos en él, Depp está dispuesto a calzarse el sombrero pirata y regres-arrr.
Este es el día en que casi fichasteis al capitán Jack Sparrow
Ha sido Jerry Bruckheimer, productor de la saga, el que lo ha confesado durante el D23 de Disney: “Estamos hablando con Johnny, estamos trabajando en un guion, y con suerte podremos hacerlo con él”. Eso sí, aparentemente en esta ocasión Sparrow no será el protagonista, sino un secundario, convirtiendo en el personaje principal a Margot Robbie. Vamos, que este no será un retorno más de Sparrow, sino más bien un reboot-secuela.
Esta sexta entrega de la franquicia llega después de muchos dimes y diretes, pero la elección de Robbie es perfecta, sobre todo ahora que Barbie 2 parece haber entrado en un bloqueo por culpa de David Zaslav, dueño de Warner, que no está dispuesto a pagar los salarios que sus protagonistas, sin duda, merecen. Por lo que intuimos, en Piratas del Caribe sí están dispuestos a soltar panoja, y no es para menos: las cinco películas anteriores recaudaron 4520 millones de dólares, y la nostalgia sigue en su punto de caramelización perfecto.
Obviamente aún no sabemos nada más, pero si aún en este momento del proceso yo no la esperaría antes de 2029, siendo generosos. Depp tiene 63 años ahora mismo, y, honestamente, no sería raro que quisiera jubilar para siempre al bueno de Sparrow. A estas alturas, depende tan solo de que el guion se abueno… Y, para qué engañarnos, de la pasta.