Pocas series han arrasado como lo ha hecho El Juego del Calamar. La tercera serie más vista de la historia de Netflix supo hacer algo que muy pocas otras han sabido: ofrecer al público un drama atrayente, repleto de giros y una iconografía fácil de reproducir, pero difícil de olvidar. Algo que la ha convertido en todo un fenómeno de masas.
Juegos inspirados por la serie. Disfraces en todos los eventos inimaginables. Además de haber popularizado el género del que bebe descaradamente la serie, los death games, son sólo algunas de las consecuencias de la extrema popularidad que ha cosechado el thriller creado por el coreano Hwang Dong-hyuk. Un autor ya muy respetado antes en Corea, especialmente por su drama criminal basado en hechos reales Silenced.
Pero ahora es reconocido en todo el mundo. Y tiene un gran problema entre manos. Tras el éxito abrumador de la primera temporada y la ligera pérdida de fuelle de la segunda, se enfrenta ante tener que cerrar la serie que tanto éxito le ha dado. Algo que no va a tener nada fácil.
Una primera temporada basada en la iconicidad y la novedad
Si has vivido debajo de una piedra, El juego del calamar es una serie coreana donde seguimos las desventuras de un grupo de personas que se ven sumergidos en un peculiar juego. Si consiguen llegar hasta el final, verán saldadas todas sus deudas y saldrán de allí con la vida resuelta. Si no, morirán en el intento. Y dada la situación desesperada de la mayoría de quienes son contactados para participar, ni siquiera tienen opción para negarse.
Con una evidente crítica sociopolítica, particularmente hacia la propia sociedad coreana, la serie ha sabido explotar su premisa sin llegar nunca a exponerla en exceso. Haciendo que gire más alrededor de las pruebas y la tensión de descubrir quién está detrás de esté sádico juego y si conseguirán pararlo a tiempo, la serie ha sabido dar esa capa de profundidad suficiente para justificar lo realmente importante para mantenernos enganchados al asiento: los giros constantes y la sorpresa de quién morirá después o quién saldrá airoso.
Una segunda temporada demasiado centrada en los giros y la sorpresa
Tras la novedad de la primera temporada, la segunda temporada redobló en sus aspectos políticos y en algunos giros inverosímiles. Haciendo que nadie fuera quien dijera ser y apostando por los giros chocantes, quizás lo que peor funcionó del final de la primera temporada, perdió un poco de fuelle con respecto de aquella.
Especialmente considerando que se perdió parte de la frescura en las pruebas y en la iconicidad de los personajes y la organización. Ya no sintiéndose nuevo, pero no haciendo un particular esfuerzo para que se sintiera así de nuevo, apostó en exceso por el drama y desvelar secretos ocultos en una serie que, en última instancia, siempre funcionó por otra cosa. Lo creativo de su premisa, lo terrible de sus pruebas y lo relativamente verosímil de que cualquiera pudiéramos encontrarnos en esa situación. O pudiéramos replicarla recreativamente sin tener que jugarnos el cuello.
¿Una tercera temporada a caballo entre las dos primeras temporadas?
La segunda temporada nos dejó, eso sí, con una escena post-créditos. Con tres jugadores caminando, pudimos ver la muñeca Young-hee, un misterioso nuevo muñeco y un resplandor de una luz verde encendiendo.
¿Quién es este muñeco? Pues según el creador de la serie, su nombre es Cheol-su y va a ser parte del nuevo juego. Aunque todo apunta que la tercera temporada va a seguir de cerca lo ocurrido en la segunda temporada, cabe la esperanza de que vuelvan a coger el testigo de lo que ocurrió en la primera. Poniendo más peso en las pruebas y haciendo énfasis en la iconografía de la serie y en sorprendernos no con sus giros, sino con lo que nos propone visual y temáticamente.
Aunque para saberlo no tendremos que esperar mucho. La serie se estrenará el próximo viernes 27 de junio a las 8 de la mañana, hora peninsular de España. Así que si tienes compromisos ese día, que ir a clase o que trabajar, es un día excelente para enfermar casualmente y ver en qué queda el final de una de las series más populares de la última década.