Clair Obscur: Expedition 33 ha arrasado este año por saber canalizar el espíritu de los JRPG clásicosy darles una vuelta de tuerca contemporánea y un acabado de proyecto de gran presupuesto. Exactamente lo que quiere toda una generación nostálgica de los Final Fantasy de las dos primeras PlayStation. Pero muchos otros, que crecimos con los JRPG más allá de los Final Fantasy de esas dos generaciones y que no hemos dejado de jugar al género, nos falta algo en el juego. Nos falta que se sienta de verdad como un JRPG.
Porque los JRPG son más que combates por turnos, estética anime e historias de salvar el mundo. De hecho, no tienen porque ser ninguna de estas cosas. Algo que demostró de forma magistral ya un juego belga en 2008 que no podía tener un nombre más peculiar: Off.
Uno de los JRPG más interesantes de los 00s
Desarrollado por Unproductive Fun Time, un equipo conformado por dos personas, Mortis Ghost y Alias Conrad Coldwood, el juego nos hace controlar a El Bateador, un hombre vestido como un jugador de baseball con un único propósito: purificar el mundo. Para ello tendrá que exterminar a todos los espíritus que encuentre en su camino, pero también a quienes los comandan, los producen y controlan. Todo con el propósito de conseguir que el mundo sea puro de nuevo.
El juego, desde su lanzamiento, se convirtió en una obsesión para ciertas comunidades online, especialmente aquellas amantes del JRPG que estaban en plataformas como Tumblr. Aunque originalmente publicado en francés, su traducción al inglés le permitió llegar a un público más amplio, convirtiéndose en uno de los juegos más populares de su año.
Off fue creado en RPG Maker 2003 y fue inspirado por juegos como Final Fantasy, Silent Hill 2 o Killer 7, además de la novela Diez negritos, de Agatha Christie, lo cual ya da a entender la particular rareza del juego. Pero también puede darnos a entender algo evidente: es un juego hecho sin muchos recursos y que, en no pocos sentidos, puede hacerse difícil de jugar hoy en día. Algo para lo cual han pensado en Fangamer que sería perfecto hacerle un remaster.
Con Mortis Ghost al frente, aunque sin Alias Conrad Coldwood, este remaster de Off es el mismo juego, pero más pulido. El combate ahora se siente mejor y es más técnico, los gráficos están en alta definición y hay más contenido opcional para quienes jugaron al original. El único cambio sustancial es la banda sonora, que se sustituye la original por una nueva compuesta para la ocasión por Toby Fox, el creador de Undertale y Deltarune. Ambos juegos muy influenciados por Off.
Un ejemplo de lo que debe ser un remaster y un JRPG
Este remaster respeta la esencia del original, siendo la forma óptima de jugar hoy Off. Quizás el único JRPG occidental que merece ser llamado de este modo para cualquier persona que sea un amante de los JRPG por lo profundo e interesante de sus combates y su narrativa.
Cualquier persona que le gusten los RPG, los juegos experimentales o las obras de arte que jueguen con los límites de lo que es real y lo que es ficción deberían jugar Off. Un juego lleno de sutilezas, que sabe poner al jugador en situaciones incómodas e interesantes de manera constante, y que no debería pasar desapercibido. No en el año de Clair Obscur: Expedition 33. Porque todo lo que se dice de aquel, se aplica también a Off, e incluso de forma más genuina. Porque Off puede ser el mejor JRPG de su generación. Y ni siquiera es japonés.