CD Projekt Red ha dado un significativo paso en el desarrollo de su próximo título, The Witcher 4, al cambiar de su motor RED Engine a Unreal Engine. Esta decisión, considerada acertada por la compañía, se basa en la capacidad de Unreal como herramienta versátil para múltiples proyectos, según ha declarado Julian Girbig, animador técnico senior de CD Projekt Red. Durante la State of Unreal showcase, Girbig expresó entusiasmo por las posibilidades que ofrece Unreal, afirmando que “realmente se disfrutó el proceso” de adaptación al nuevo motor.
Un showcase muy técnico donde no vimos el juego en sí
El equipo de desarrollo evaluó varios motores antes de optar por Unreal, y la decisión fue clara al reconocer las potencialidades de esta tecnología en el futuro, especialmente para abordar múltiples proyectos de manera simultánea. A pesar del cambio, Girbig destaca que “no se han perdido cosas” en la transición, y que la experiencia acumulada con el RED Engine en el desarrollo de juegos AAA será crucial para aprovechar las ventajas del nuevo motor.
The Witcher 4 promete una experiencia visual impresionante, como se pudo observar en la reciente demostración técnica, que destaca la región de Kovir. Esta demo, aunque cautivadora, fue desarrollada con capacidades in-engine y no se debe interpretar como un indicativo definitivo del juego final, como advirtió el director del juego, Sebastian Kalemba. “La demo refleja nuestras ambiciones para el juego y nuestras capacidades dentro del motor”, indicó Kalemba.
Con un entorno que captura la esencia de un mundo medieval crudo, los avances en The Witcher 4 incluyen detalles sorprendentes, como la anatomía de los caballos y otros elementos distintivos del realismo en el juego. Sin embargo, es importante mantener las expectativas en un nivel razonable, ya que la demo es solo una primera mirada al futuro titulado de la saga.