La mejor serie de HBO Max está llegando a su fin y los fans tenemos que aceptar que la familia Roy va a desaparecer de nuestros lunes en dos semanas.
Ayer se estrenó el capítulo número 8 de Succession y muchos de nosotros lo pasamos fatal delante del televisor. No porque el capítulo fuese malo, ni mucho menos, sino porque la serie se acaba y los nervios nos están comiendo.
El capítulo 8 trata sobre las esperadísimas elecciones norteamericanas. Una candidato demócrata que no va a poner objeciones a que GoJo compre Waystar Royco. Y un candidato republicano es que es el mal en persona… pero que favorecerá a los hermanos Roy bloqueando el acuerdo con Mattson.
Entre esos dos candidatos está el país, mientras el bueno de Connor Roy espera arañar algunos votos en estados liberales. Sabe que no tiene opciones, pero a él le gusta jugar.
Dos capítulos para que todo termine en Succession
Como bien sabes si viste el capítulo (si no puedes ir dejando de leer porque se vienen spoilers), la cadena de televisión de la familia Roy, la ATN, se inclinó por dar la victoria al candidato conservador… a cambio de un pacto previo.
Esto provocó que las dudas de Kendall a apoyar al candidato republicano (por eso de ser el demonio personificado) se disiparan: si querían conservar la propiedad de Waystar Royco y torpedear la compra por parte de GoJo, no tenían alternativa.
La guerra ha empezado, quedan dos episodios y nadie sabe qué puede pasar. Desde quedarse la empresa los hermanos, pese a los grandes problemas que tienen por delante; hasta que GoJo compre la empresa y se revele que el precio de acciones son humo por culpa de los datos falsos de La India.
Un capítulo más y la película final
Como nos enteramos la pasada semana, nos queda un capítulo normal, el cual ya sabemos que irá sobre el funeral de estado de Logan Roy, donde todos los hermanos tendrán que poner buena cara y lidiar con políticos y personas de mucho poder.
¿Aparecerá Mattson?, ¿habrá divorcio total entre Kendal, Shiv y Roman? ¿se revelarán los acuerdos secretos con el candidato republicano? Lo que se viene va a ser muy grande y va a preparar el terreno para el último capítulo.
Su nombre ha vuelto a sonar a nivel mundial tras anunciarse una serie documental sobre su vida en Netflix, el tráiler ha dejado con ganas de más a todo el mundo, tanto fans como detractores.
Su vida como culturista, actor, político y activista levanta pasiones en todo el mundo, así que es normal que lo ames… o que lo odies. La indiferencia no va con él.
¿Quién es Arnold Schwarzenegger?
Arnold Schwarzenegger nació el 30 de julio de 1947 en Thal, cerca de Graz, Austria. Pese a su lugar de nacimiento, tiene también la nacionalidad estadounidense.
Fisicoculturista en Austria, se trasladó a Estados Unidos en 1968 y ganó cuatro veces el título de Mr. Universo y siete el de Mr. Olympia antes de retirarse invicto en 1980. En el culturismo, Arnold es la leyenda viva más grande del mundo.
Tras aparecer en el documental Pumping Iron (1977), protagonizó Conan el Bárbaro (1982) y su secuela, Conan el Destructor (1984). Destacado por su extraordinario físico y su marcado acento, se convirtió en una estrella internacional con Terminator (1984), que se convirtió en una franquicia de enorme éxito.
Otras de sus películas fueron Poli de guardería (1990), Desafío Total (1990), Mentiras arriesgadas (1994) y los Gemelos golpean dos veces (1988).
Schwarzenegger se afilió al Partido Republicano y fue gobernador de California (2003-2011). Más tarde regresó a la actuación, apareciendo en películas como El último desafío (2013), Sabotage (2014), Terminator Genisys (2015) y Terminator: Dark Fate (2019).
Un documental que llega a Netflix para hablar de Arnold
Esto no va a ser fácil, porque de Arnold se ha dicho de todo. Tanto se ha escrito sobre que, seguro, la mitad es mentira y la otra mitad imaginada. Lo que hace que este documental tenga una oportunidad única de contar la verdad.
Tras el documental de The Last Dance, con Michael Jordan, en Netflix se han especializado en contar la vida de la gente en forma de serie documental. Todo el mundo quiere su momento de gloria, pero pocos lo merecen como Arnold.
El 7 de junio de 2023, todas las vidas de Schwarzenegger se pondrán bajo el microscopio en un documental de tres partes de Netflix titulado Arnold.
En cada episodio de Arnold, la narración se centra en un aspecto diferente de la historia de Schwarzenegger, incluyendo capítulos dedicados a su vida como atleta, actor y político.
Y lo que es más importante, examina cómo revolucionó cada industria que pisó, y cómo todo ello le llevó tanto al éxito profesional como a la confusión privada.
El documental, que consta de tres partes, está dirigido por Lesley Chilcott, que anteriormente trabajó como productora en Una verdad incómoda (2006) y Esperando a Superman (2010).
Lo que no sabe todo el mundo es que sus aventuras vienen de una saga literaria que trascienden los 88 capítulos televisivos para alargarse a lo largo de más de 600
‘Las gemelas de Sweet Valley’ es un hito de la televisión noventera: de hecho, su éxito fue tal en España que llegó a emitirse al mismo tiempo en TVE y Antena 3. Lo que no sabe todo el mundo es que sus aventuras vienen de una saga literaria que trascienden los 88 capítulos televisivos para alargarse a lo largo de más de 600 números entre novelas principales, spin-offs, sagas adultas y clubs secretos. Aprovechando el día del libro, vamos a echar un vistazo a una saga interminable que nunca, jamás, podrías llegar a leer entera (salvo que te dedicaras en exclusiva a ella): ‘Sweet Valley’.
Francine Pascal lleva cuarenta años detrás de la vida de Jessica y Elizabeth, dos gemelas que empezaron yendo al instituto y cuyas vidas han dado unos cuantos giros desde que en octubre de 1983 se iniciara todo con ‘Doble amor’, una novela en la que las dos hermanas pelean por el mismo chico, Todd Wilkins, que después se convertiría en el novio de Liz. La idea original de la autora fue hacer una telenovela en formato libro para adolescentes, y vaya que si lo consiguió. Al menos en longitud.
Originalmente, Pascal quería contar su historia como una serie de televisión, pero, cuando su sueño se hizo realidad, acabó odiando el resultado final. Tampoco es que “su” historia sea totalmente suya: bajo el nombre de Francine Pascal se esconden un montón de escritores fantasma que han sumado capítulos a la historia durante décadas a un ritmo fulgurante. Desde octubre de 1983 hasta julio de 1998 hubo un libro de ‘Las gemelas de Sweet Valley’ cada mes, hasta un total de 143 repletos de amores, citas dobles, dimes, diretes y hasta novios muertos que vuelven en forma de espíritu. Chúpate esa, ‘Anatomía de Grey’.
Además de los libros de la saga original, una vez al año se publicaba una novela especial llamada ‘Super Edition’: hubo doce ejemplares en los que se dejaban los amoríos a un lado para centrarse en terremotos, avalanchas, viajes a Cannes, incendios forestales y acosadores online. Además, se publicaron nueve números de los ‘Super Thrillers’, repletos de asesinatos, Protección de Testigos, política y secuestros: las gemelas de Sweet Valley no se aburrían, no.
Spin-offs a cascoporro
Y aquí empieza la locura: las ‘Magna Editions’ contaban cosas que ya habíamos visto pero desde otro punto de vista (del cerdo se aprovecha todo) y ‘Super Stars’ eran historias sobre los personajes secundarios (Lila, Bruce, Enid, Olivia y Todd) que se unían a los de ‘Sweet Valley Twins’, una saga de 118 libros que se publicó al mismo tiempo que la original y que transcurría unos años antes (lo de la continuidad va a ser un lío, ya os vamos avisando). Las tramas iban desde encontrar el ingrediente secreto para hacer galletas hasta niñas enfermas de cáncer o profesores jugando con ellas al Holocausto nazi. Casi nada.
Este spin-off tuvo, a su vez, catorce ‘Super Editions’, con historias como “las gemelas van a un parque de atracciones pero no se hablan”, “Jessica vive el mismo día una y otra vez hasta que encuentre su espíritu navideño” o “las gemelas van a París y creen que su cuidadora es una asesina”. Ah, sí, y nueve ‘Super Chillers’ en los que había fantasmas, bolígrafos mágicos y máscaras malditas (en un argumento absurdamente plagiado de ‘Pesadillas’). También tres ‘Magna Editions’, 23 novelas de ‘El club del Unicornio’ y dos de ‘Team Sweet Valley’, donde las gemelas hacen gimnasia y voleibol.
Y dirás “Bueno, pues ya está, ¿no?”. Por supuesto que no. A partir de 1990 se publicaron 70 libros más de ‘Sweet Valley Kids’, que presentaban a los personajes en su época de niñas, con siete ‘Super Snooper’ y cinco ‘Ediciones Superespeciales’ incluidas. Y cuando la saga original terminó en 1998 con la graduación de las gemelas, empezó otra más: ‘Sweet Valley Junior High’, que contaba historias de ambas el año antes de que empezara todo: 30 libros más a la saca y más tentetiesos cronológicos.
Pero además de hacia atrás, la saga seguía también hacia delante: ‘Sweet Valley Senior Year’ tuvo 48 novelas desde 1999, pero seis años antes, en 1993, ya habían empezado sus aventuras universitarias en ‘Sweet Valley University’, que contó con 63 títulos, incluyendo 18 ‘Thriller Editions’. Después de la universidad, en 2001, ‘Elizabeth’ siguió durante seis novelas a una de las gemelas huyendo a Londres y enamorándose de un millonario mientras aclaraba los motivos de la ruptura con su hermana.
Diez años después, en 2011, Francines Pascal lanzó ‘Sweet Valley Confidential’, que transcurría, casualmente, una década después. Finalmente, la autora decidió poner punto y final (por ahora) con una saga de seis libros, ‘The sweet life’, que contaba la historia de las gemelas a los treinta años: matrimonios, hijos, estrellas de reality y mucho más para culminar estos 604 libros (repetimos: ¡604!) que muchos ni siquiera intuímos cuando, en 1994, se estrenó la serie de televisión. ¿A que ahora te da menos pereza empezar con esa macro-saga de aventuras de nueve entregas? De nada.