La reciente declaración del CEO de Nexon, Junghun Lee, acerca del uso generalizado de inteligencia artificial (IA) en la industria de los videojuegos ha generado un intenso debate. Lee afirmó que “todas las compañías están usando IA ahora mismo”, provocando reacciones fuertes entre desarrolladores independientes que se oponen a esta tendencia. Su declaración se produce en un contexto donde la industria se encuentra dividida entre quienes apoyan el uso de IA y quienes se mantienen renuentes a adoptarlas.
Una defensa que no le está funcionando bien
Un ejemplo destacado es el caso del videojuego ARC Raiders, donde el estudio ha decidido no depender de la IA para la narrativa principal. Sin embargo, se ha implementado tecnología de texto-a-voz para generar diálogos procedurales y también se han utilizado modelos 3D iniciales creados con IA, aunque todos los resultados son refinados por el equipo humano. Lee defendió que, en un entorno donde todos utilizan tecnologías similares, la verdadera diferenciación dependerá de la creatividad humana. “Si todos están trabajando con las mismas tecnologías, la pregunta real es: ¿cómo sobrevives?”, afirmó.
No obstante, sus palabras han encontrado una fuerte oposición. Estudio como Necrosoft, desarrollador de Demonschool, enfatizó su rechazo, señalando que “preferiría cortarme los brazos antes que usar IA”. De manera similar, Huskrafts, conocido por Rogue Eclipse, también expresó su compromiso de mantener su trabajo libre de IA, con acuerdos internos que prohíben su utilización. Otros desarrolladores, como Neil Jones de Aerial Knight y Xalavier Nelson Jr. de Strange Scaffold, coincidieron en que la IA nunca ha sido necesaria para crear buenos videojuegos, pidiendo mayor resistencia a la normalización de su uso en la industria.
El debate en torno a la inteligencia artificial en el desarrollo de videojuegos parece estar lejos de resolverse, con un sector indie cada vez más vocal en su rechazo a esta tecnología.