Peppa Pig acaba de ganar su batalla judicial más extrema. Sí, has leído bien

Peppa Pig lleva formando parte de millones de hogares desde 2004, y a lo largo de sus 459 episodios, los padres de medio mundo han querido hacerse chuletas a la brasa con tal de quitarse a la pequeña cerdita de sus vidas. Sin embargo, es mejor lo malo conocido que lo malo por conocer, como sabrá todo el que haya tenido la mala suerte de ver Wolfoo, una serie vietnamita que básicamente plagia cada episodio de inicio a fin sin pedir perdón ni disculpas.

Menuda cerdada

Estoy a punto de ser padre, y una de las cosas que más temo en el mundo es que mi hija sea más de Peppa Pig que de Bluey (cuando crezca, claro). Pero aún me daría más miedo que se aficionara a Wolfoo… aunque eso va a ser difícil a tenor del último juicio que Hasbro ha ganado sin problema. Y es que Wolfoo no solo utilizaba pistas de audio directamente robadas de Peppa Pig, sino que también copiaba efectos de sonido, expresiones y argumentos de episodios. Vamos, como la IA, pero con personas por detrás.

Wolfoo se lanzó en 2018 como serie para YouTube, y ya tiene más de 1000 episodios de entre 2 y 3 minutos, a través de los muchísimos canales que han abierto con sus aventuras tratando de capitalizar el ocio preescolar y la desesperación paterna. Es más: ha llegado a tener películas y hasta un spin-off titulado Bearee… que, tras el juicio, va a tener que borrar de Internet.

El canal oficial de Wolfoo colgó en YouTube la resolución del juicio hace un día, pero eso no les ha impedido subir otro vídeo recopilatorio más de las aventuras del lobito. SConnect, la productora, se ha defendido afirmando que los vídeos con sonidos de Peppa Pig vinieron de vídeos hechos antes de 2020 por un freelance independiente y que ya no los utilizan, pero, pese a todo, el juez ha afirmado que siguen siendo responsables. Vamos, que esperaban una mina de oro en Wolfoo y se han encontrado con el poder del cerdo.