Fatal Fury: City of the Wolves ha sido un absoluto fracaso de crítica y público. Aunque ha salido en Wrestlemania, ha tenido un puesto prominente en el mayor evento de juegos de lucha del mundo y han hecho un marketing muy agresivo, no ha conseguido ganar la tracción que esperaban. ¿Las razones? En realidad, muchas. Una de ellas es que los juegos de SNK nunca han conseguido calar en EEUU. Otra es que el juego no ha logrado seducir al público japonés, que era uno de sus principales mercados, ni al latinoamericano, probablemente a causa del exagerado precio al que ha salido en ese mercado.
¿Pero según el público? Según el público ha fracasado por sus cameos. En el juego hay dos luchadores invitados en la forma del futbolista Cristiano Ronaldo y el DJ Salvatore Ganacci que, a su anuncio, consiguieron acabar con el momentum del juego. Pero si bien es dudoso que este fuera el único motivo para su fracaso, aunque desde luego contribuyó tener a un futbolista que levanta más desprecios que pasiones, eso no significa que no sea al menos parte de la culpa. Y vamos a hablar de eso. Siete videojuegos que giran alrededor de personas reales que hubieran sido mejor sin ellos. O no. Seamos sinceros. No lo hubieran sido. Pero la gente es más feliz pensando que sí.
Chuck Norris Superkicks
Quizás el mejor juego de la lista es Chuck Norris Superkicks. Un juego de lucha de Atari 2600 donde manejamos a un karateka que debe llegar hasta un monasterio en menos de seis minutos. Con guerreros emboscándole, lanzándole shurikens y teniendo que abrirse paso del único modo que sabe, a puñetazos y patadas, el juego es servicial. No particularmente bueno, no particularmente malo, hemos jugado cosas peores y ciertamente sabemos que es Chuck Norris porque lo dice la portada. ¿Pero de lo que vamos a hablar aquí? Este juego hasta se puede disfrutar.
Shaq Fu
¿Por qué harías un juego de lucha en el que Shaquille O’Neal hace kung-fu para enfrentarse a una momia malvada que ha secuestrado a un niño transportando a ambos a otra dimensión? No lo sabemos y nos parecería increíble de no ser porque el resultado es absolutamente terrible. El juego es lento, confuso y ni siquiera tiene música durante las peleas en algunas de las versiones del juego. Un juego que tenía potencial para ser una locura divertidísima pero que, nos tememos, que no hubiera sido mejor sin Shaquille O’Neal.
Wu-Tang: Shaolin Style
Depende de a quien le preguntes, Wu-Tang: Shaolin Style es un juego excelente o es un absoluto desastre de juego de lucha. Con una historia contada con unas cinemáticas muy de su época, con música de los propios Wu-Tang Clan y muy inspirado por Mortal Kombat, no es un gran juego, pero es un juego divertido, vistoso y que da para buenas pachangas. Y sobre todo: sería infinitamente peor sin los Wu-Tang Clan. Por eso está aquí. Porque de vez en cuando, también tenemos que romper algunas lanzas en favor de estas decisiones. A veces se incluyen a famosos no por el tirón comercial, sino por puro amor.
Michael Jordan Chaos in the Windy City
Hacer un Soccer Kid de baloncesto suena a una idea genial. Que además sea Michael Jordan rescatando a los Chicago Bulls del 95 suena aún mejor. El problema es que la experiencia de jugar a Michael Jordan Chaos in the Windy City es absolutamente miserable. La mayor parte del tiempo el juego es divertido, pero entonces hay que hacer saltos. Y te exige una precisión absurda con unos hitboxes que funcionan a veces y unos controles que no van bien. Y te das cuenta que Michael Jordan no hubiera aprobado esto.
MTV’s Celebrity Deathmatch
Para que un juego de lucha se considere el peor juego de lucha de la historia debe hacer verdaderos méritos. MTV’s Celebrity Deathmatch los hace. Es un juego absolutamente terrible, con un roster de personajes que ha envejecido como la leche y con unas mecánicas que hacen tremendamente miserable jugarlo. ¿Te hacía gracia el programa de la MTV? Pues tenemos malas noticias: ha envejecido fatal. Aun así, tenemos peores noticias aún. MTV’s Celebrity Deathmatch es peor videojuego aún que eso.
Steven Seagal Is: The Final Option
La joya de la corona. Un juego tan malo que ni siquiera puedes jugarlo. Nunca se llegó a publicar Steven Seagal Is: The Final Option por razones desconocidas. Y viendo el metraje que ha quedado, no nos extraña. Es tosco, absurdo, nada parece funcionar como debería y eso sí, Steven Seagal parece Steven Seagal. Es absolutamente horrible. Aunque, seamos sinceros. Mira ese metraje. Dinos que no te gustaría jugarlo. Nosotros lo tenemos claro. Querríamos jugar a Steven Seagal Is: The Final Option. Seguro que nos arrepentiríamos de ello, pero así es la vida: llena de famosos decepcionandote.