En los últimos meses, Prime Video ha logrado captar la atención de los espectadores con una serie de buddy movies protagonizadas por estrellas de la WWE, consolidando un atractivo que evoca la nostalgia de los años 90. Entre ellas destacan Red One, con Dwayne Johnson y Chris Evans; Jefes de Estado, con John Cena e Idris Elba; y la más reciente, Los hermanos demolición, protagonizada por Dave Bautista y Jason Momoa.
Una buddy movie hilarante
Los hermanos demolición ha tenido un exitoso debut, alcanzando el número 1 en 50 países y recaudando casi 20 millones de dólares en su primer fin de semana, con un presupuesto de menos de 3 millones. La película presenta a un disciplinado instructor de Navy SEALs, James Hale (Bautista), y un anárquico detective de policía, Jonny Hale (Momoa), cuyas personalidades opuestas los obligan a colaborar en una trama que involucra un asesinato y una conspiración.
El filme promete una mezcla de acción y comedia, con una violencia gráfica bien coreografiada que mantiene la atención del espectador. Aunque la ficción sigue el esquema convencional de una buddy movie, su calidad en la ejecución parece haber resonado favorablemente tanto entre críticos como entre el público. Este proyecto surgió de un desafío en Twitter entre Bautista y Momoa y fue dirigido por Ángel Manuel Soto, quien ha sido elogiado por su trabajo.
A medida que la industria del entretenimiento busca nuevas fórmulas para atraer audiencias, el éxito de esta película demuestra que la combinación de carisma, acción explosiva y humor puede resultar en un atractivo masivo. Amazon, al igual que otros en el sector, resalta el poder de las figuras de la WWE en el ámbito cinematográfico, capitalizando su popularidad para revitalizar un subgénero que parece estar de regreso.
Mucha gente critica al wrestling profesional, incluso llegando a burlarse del mismo, afirmando que no es de verdad. Que es un entretenimiento infantil y estúpido, porque la violencia está coreografiada y se trata como si fuera de verdad. Lo cual es una crítica bastante extraña, cuando se piensa detenidamente. Nadie afirma que el cine o el teatro no sean formas de arte o entretenimiento válidas porque haya actores haciendo un papel, que el ballet o cualquier clase de espectáculo de baile sea menos verdad porque el baile es coreografiado y no espontáneo. Pero eso no pasa con el wrestling.
Al wrestling se le exige una realidad que no le exigimos al resto de la ficción. Incluso antes de que se nos vendiera como realidad cosas que son ficción, como los reality show, que están tanto o más guionizados que el wrestling profesional. Pero detrás de cada velada de wrestling hay muchísimo trabajo muy duro y un documental de Netflix nos lo ha querido demostrar.
Un mundo mucho más duro de lo que parece
WWE: Increíble es una serie documental que se adentra en las entrañas de la empresa de wrestling profesional más grande del mundo, la WWE, para desentrañar todos sus entresijos. Sin cortapisas. Y lo hace de un modo que resulta nuevo y refrescante para el público, tratándolo como si se tratara de cualquier otro negocio. Analizando todos los diferentes aspectos del mismo, tratando con todos los involucrados en hacer que cada evento y cada combate sea un rotundo éxito.
La primera temporada, que se estrenó el pasado 29 de julio de 2025, fue un gran éxito tanto para WWE como para Netflix. Y compuesto de cinco episodios, hizo un buen trabajo en explicar los entresijos de la empresa.
En el primer episodio, New Era, desentrañaron cómo fueron los preparativos para WWE RAW se pudiera llegar a estrenar en Netflix desde un punto de vista técnico y operativo. En el segundo, Push, se centraron en cómo se guioniza uno de los eventos más grandes del año, Royal Rumble, desde dentro de la sala de escritura. En el tercero, Worth the Wait, tres luchadoras lesionadas comentan cómo es su experiencia con las lesiones, la recuperación y cómo viven el volver al ring. En el cuarto, Heel Turn, se explica cómo sucedió el polémico y no muy exitoso giro heel —en jerga de wrestling, volverse malvado— de John Cena. Y el quinto y último es un detrás de las escenas del gran evento del año, Wrestlemania 41, donde John Cena le arrebató el cinturón de la empresa a Cody Rhodes.
Todo esto fue recibido con un tremendo éxito y curiosidad por parte del público, anhelante de conocer más sobre un espectáculo que disfrutan y adoran. También fue recibido con no pocas críticas desde dentro del mundo del wrestling, además de por parte de ciertos sectores particularmente puristas dentro del mismo, que afirmaron que esto fue el último clavo en el ataúd del kayfabe.
¿Pero qué es el kayfabe? El kayfabe es el concepto de tratar todo lo que ocurre dentro y fuera del ring como real. Si dos luchadores se odian, el kayfabe dicta que no deberían verlos los fans tomándose una cerveza juntos. Y por la misma razón, exponer que está todo guionizado y decidido de antemano, al menos en la gran mayoría de ocasiones, va contra la idea clásica de kayfabe. Mantener esa ilusión, que todo el mundo sabe que no es verdad, de que lo que ocurre dentro del ring es estricta y necesariamente real.
Por supuesto, mucha gente considera que el kayfabe, en tiempos modernos, se debe ceñir exclusivamente a lo que se hace en cualquier otro ámbito artístico o cultural. No romper la cuarta pared y mantener la coherencia dentro de los eventos ficticios del producto. Algo que, como demuestra WWE: Increíble, están de acuerdo en WWE.
La segunda temporada, por su parte, promete ofrecernos un vistazo aún más profundo entre bastidores. Qué sucede cuando los creativos quieren dar una gran sorpresa, incluso dentro de la empresa. Cómo se compagina la paternidad con el hecho de ser una de las grandes estrellas de la empresa. Además de algunas otras historias como qué ocurre cuando se trunca una carrera, o cómo se gestiona una que está naciendo, en una segunda temporada que promete seguir desarrollando ese lado oculto de la WWE.
Oculto no porque nadie lo conozca, sino porque ocurre entre bambalinas. Y si quieres saber más, la segunda temporada de WWE: Increíble ya está disponible en Netflix.
La WWE ha demostrado su influencia en el mundo del entretenimiento digital al lanzar Monday Night Raw en Netflix hace poco más de un año. Desde su debut en la plataforma, el icónico programa ha generado cifras impresionantes que destacan el interés de los suscriptores por el contenido de lucha libre. En 2025, se reportó que los usuarios de Netflix vieron más de 525 millones de horas de material relacionado con la WWE, un testimonio contundente del atractivo de la franquicia.
Números espectaculares para la WWE
Particularmente, Monday Night Raw ha sido un gran atractivo, acumulando un notable total de 340 millones de vistas en el servicio de streaming. Estas cifras no solo subrayan la popularidad del programa, sino también la exitosa sinergia entre la WWE y plataformas de streaming como Netflix, que han permitido a los fans acceder a contenido exclusivo de lucha libre de una manera más accesible.
Las implicaciones de estos números son significativas para la WWE, ya que refuerzan su posición como un importante jugador en el ámbito del entretenimiento digital, al tiempo que muestran el creciente interés de los consumidores por este tipo de contenido. Con la expansión de su biblioteca a plataformas de streaming, la WWE sigue innovando en formas de captar la atención de audiencias más jóvenes y diversificadas.
Mientras que los datos de consumo son positivos, se rumorea que la WWE está explorando nuevas formas de contenido que puedan ir más allá de la lucha libre tradicional. Esto podría incluir proyectos de series originales y documentales que profundicen en el fenómeno cultural que es la lucha libre. Sin embargo, aún no se han anunciado detalles concretos al respecto.
El reconocido miembro del elenco Johnny Knoxville anunció recientemente a través de su cuenta de Instagram que una nueva película de Jackass está programada para estrenarse el 26 de junio. Aunque los detalles específicos sobre el argumento aún no se han revelado, la expectación entre los aficionados es alta, dado el legado de locura que caracteriza a esta serie. Los fans pueden anticipar las acrobacias alocadas, peligrosas y extremas que han hecho famosa a la franquicia desde su inicio.
Jackass es conocido por desafiar los límites del humor y la valentía, y cada película ha elevado el listón en cuanto a las hazañas arriesgadas que sus participantes están dispuestos a llevar a cabo. Con el regreso del equipo y el inconfundible estilo de Knoxville, esta nueva entrega promete no decepcionar a quienes han seguido la saga a lo largo de los años.
La evolución del portafolio de Paramount, complementada por el regreso de Jackass, puede revitalizar no solo su imagen, sino también atraer a nuevos espectadores. A medida que la industria del cine sigue adaptándose a un panorama cambiante, la apuesta por un aumento en la producción y el regreso de franquicias icónicas como Jackass podría ser una estrategia clave para el éxito futuro del estudio.
John Cena, uno de los nombres más emblemáticos de la lucha libre, se prepara para dar cierre a su ilustre carrera con un match final programado para el 13 de diciembre. Este anuncio ha conmovido a sus seguidores, quienes han sido testigos de su evolución en el ring a lo largo de los años. Cena ha estado en una gira de despedida que lo llevó a participar en eventos icónicos como WrestleMania 41 y SummerSlam, donde dejó una huella imborrable en la historia de la WWE.
¡¡Jooohn Cenaaaa!!
Este diciembre, Cena se enfrentará a la emoción y la nostalgia una vez más al encabezar Saturday Night’s Main Event, un evento destacado de la WWEque servirá como el telón de fondo para su pelea final. Este evento no solo es un homenaje a su carrera, sino también una oportunidad para que los fanáticos le demuestren su apoyo y aprecio por su dedicación y contribuciones al entretenimiento deportivo.
A lo largo de su carrera, Cena se ha destacado no solo por su talento en el ring, sino también por su trabajo fuera de él, participando en películas, programas de televisión y actividades filantrópicas. Su personaje carismático ha resonado con múltiples generaciones, convirtiéndolo en un ícono no solo dentro del mundo de la lucha libre, sino también en la cultura popular. Cena ha sabido mantener su relevancia en la industria y su reciente despedida es un testimonio de su legado en la WWE.
Con el anuncio de su último combate, los aficionados están ansiosos por qué Cena ofrecerá en su despedida, y la WWE promete un espectáculo inolvidable. Se rumorea que esta pelea será un evento que no se olvidará fácilmente, celebrando su trayectoria y los momentos memorables que ha creado en el cuadrilátero durante sus años en la lucha libre.
Dave Bautista, conocido por sus papeles en franquicias de cine como Guardianes de la Galaxia y su reciente trabajo en Dune, ha compartido su decisión de no trabajar más con personas difíciles en la industria del entretenimiento. En una entrevista reciente con Collider, el actor y exluchador de la WWE afirmó que se ha encontrado en un punto de su carrera donde puede permitirse ser más selectivo respecto a los proyectos que elige y las personas con las que colabora. Bautista describió su experiencia laboral anterior como “absolutamente horrible” cuando se trató de trabajar con individuos problemáticos.
Fuera personas tóxicas de su vida
A lo largo de su carrera, Bautista ha enfrentado diversos desafíos, pero con el paso del tiempo ha logrado consolidarse como un actor respetado en Hollywood. Su creciente popularidad y el éxito de sus recientes proyectos le han otorgado la libertad de decidir con quién trabajar, haciendo hincapié en la importancia de un ambiente laboral positivo. “Estoy en un momento de mi vida y de mi carrera en el que puedo ser más selectivo”, indicó, subrayando su deseo de colaborar con profesionales que compartan su ética de trabajo y pasión por el cine.
El cambio en la actitud de Bautista hacia sus colaboraciones resuena en una parte del sector del entretenimiento donde las condiciones laborales y el bienestar emocional se están convirtiendo en temas cruciales. Además, la decisión del actor podría influir en la forma en que otros profesionales del medio eligen sus proyectos, priorizando relaciones laborales más saludables. Bautista continúa siendo un referente en la lucha por un espacio de trabajo más positivo y beneficioso para todos en la industria.
En cine y televisión han conseguido triunfar algunos de los superhéroes menos famosos de los cómics. Iron Man no estaba entre los favoritos de Marvel cuando arrasó en las películas. Ya no digamos Los Guardianes de la Galaxia. Hay excepciones, como Batman o Spider-Man, pero la nueva hornada de superhéroes parecen haber encontrado más terreno fértil en los superhéroes que no vienen ya apadrinados de antemano por el gran público. Y un buen ejemplo es El Pacíficador.
Los orígenes del personaje
El Pacificador es conocido por el público por ser el personaje que inspiró a El Comediante de Watchmen de Alan Moore. Es decir, no era un personaje nada conocido. Era vagamente conocido por quienes conocen la obra de Moore, pero muy poca gente tenía una relación directa y cercana con el propio personaje en sí.
El personaje, de hecho, no ha pasado a ser parte del universo DC hasta hace relativamente poco. No sería hasta el evento Crisis en Tierras Infinitas, en 1988, que pasaría a formar parte oficial del universo de DC, porque hasta entonces la idea es que los personajes de Watchmen los sustituyeran en DC. Pero con la ruptura nada amistosa de Moore y DC, en la compañía estadounidense decidieron coger a los personajes de la Charlton, la compañía que originalmente inspiraron a los personajes de Watchmen, e integrarlos oficialmente dentro del universo de DC.
A partir de entonces, han sido personajes que rara vez han tenido peso dentro del universo de DC. Y El Pacificador en particular ha sido una figura con muy poco peso. Murió en un evento menor, La Directiva Janus, regresó a la vida años después como mentor de Blue Beetle, y acabó siendo parte de la alineación de la séptima encarnación de El escuadrón suicida. Así fue como apareció en la película del grupo y, durante la pandemia, James Gunn decidió continuar su serie con una serie de 8 episodios que fue todo un éxito que pillo a todo el mundo por sorpresa.
John Cena, la estrella de la serie
La primera temporada de la serie nos presenta a El Pacificador viéndose obligado a unirse a A.R.G.U.S, un escuadrón de operaciones especiales que busca identificar y eliminar criaturas parasitarias en forma de mariposas que secuestran cuerpos humanos. Esto le llevará a una serie de misiones dramáticas, repletas de comedia, donde tendrá que enfrentarse a su peor enemigo: su propio pasado y la desconexión con su presente. Aprendiendo que no sólo importa salvar a las personas, sino también cómo se hace.
Aunque la serie funciona por los estupendos guiones de Gunn, otro de los motivos por los que ha funcionado bien entre el público es el que menos se diría a primera vista. Y es que John Cena hace un trabajo espectacular como El Pacificador.
En justicia, Cena no es un actor muy bueno. Es demasiado rigido, su registro no es muy amplio y siempre acaba haciendo de sí mismo. Es así en la WWE y no es muy diferente en Hollywood. Pero en El Pacificador sabe dar vida a un personaje totalmente desconectado del presente por ser, en esencia, una persona de mentalidad completamente militar que no es consciente de que es un poco patético. O para ser justos, bastante patético.
Ahí es donde brilla Cena como actor. Su registro es limitado, pero sabe jugar con el mismo como El Pacificador. Tiene una bis cómica, especialmente sabiéndose hacer el culo del chiste, que dota de profundidad al personaje, y no tiene problema en mostrarse vulnerable, incluso si no tiene la profundidad de otros actores más dotados, como por ejemplo Dave Bautista sin salirnos de luchadores reconvertidos en actores. Y eso hace que un personaje como El Pacificador le vaya como anillo al dedo: se siente hecho a su medida porque, en muchos sentidos, es una continuidad de lo que llevaba haciendo toda una vida en WWE: ser un buen soldado. Sólo que, ahora, con un personaje con muchos más matices que eso.
Una segunda temporada que podemos disfrutar ya
Con el estreno de la segunda temporada podemos esperar muchas cosas, aunque nada concreto. Gunn y Cena se han mantenido secretistas al respecto del personaje y el futuro de la serie, por lo que no tenemos nada particularmente relevante sobre la misma. Aunque sí sabemos una cosa: el personaje va a seguir evolucionando.
Si por algo se caracterizó la primera temporada es por el cambio de El Pacificador a lo largo de la misma. Sea cual sea la amenaza a la que se enfrente en esta segunda temporada, lo que es de esperar es que sigamos viendo como sigue cambiando y evolucionando como persona. Incluso si va a seguir siendo un cretino que, al ver a Aquaman, saca a relucir cuánto de verdad hay en eso de que le gustan románticamente los peces. Algo donde nadie confirma ni desmiente nada.
Estrenándose hoy, 21 de agosto, en HBO Max, no existe ningún escenario donde la serie pueda decepcionar a sus fans. Es El Pacificador, es John Cena y es James Gunn. Siguiendo la historia de la reciente Superman, es de esperar que veamos aquí el futuro del DCU y ya solo por eso, merece la pena verla. Pero incluso si no fuera así, tras la primera temporada, hay muy pocos motivos para no seguir esta serie.
Curtis “50 Cent” Jackson está preparado para dar un gran salto en su carrera actoral al interpretar a Balrog, un boxeador, en la nueva adaptación cinematográfica de Street Fighter. Este personaje, que debutó como un jefe no jugable en el icónico videojuego Street Fighter II, promete ser un desafío interesante para el rapero y actor, quien ya se encuentra en plena preparación física y ha declarado que realizará sus propias acrobacias en la película.
Muchos nombres conocidos, aunque ningún gran actor entre ellos
El elenco de esta adaptación es igualmente notable, con estrellas como Jason Momoa, quien interpretará a Blanka; Noah Centineo como Ken; Orville Peck en el papel de Vega; el luchador de la WWE Roman Reigns como Akuma; Andrew Koji como Ryu; y Callina Liang dando vida a Chun-Li. Esta mezcla de talentos ofrece una perspectiva fresca y atractiva para uno de los videojuegos más queridos históricamente.
El director Kitao Sakurai, conocido por su trabajo en Bad Trip, asumió el mando del proyecto tras la salida de los actores y directores Danny y Michael Philippou en 2024. Sin embargo, la película ha enfrentado dificultades, ya que recientemente fue retirada del calendario de lanzamientos de Sony, en el cual figuraba con una fecha de estreno prevista para el 26 de marzo de 2026. Hasta el momento, no se ha anunciado una nueva fecha de lanzamiento.
La producción de Street Fighter está programada para comenzar en agosto en Australia, una elección de locación que sugiere que se busca un ambiente adecuado para las épicas batallas que caracterizan a la franquicia. A pesar de las complicaciones, la expectativa por esta película sigue creciendo entre los fanáticos de los videojuegos y el cine de acción. A medida que se confirme más información, los seguidores esperan ansiosamente el resultado de esta nueva interpretación cinematográfica.
Porque Wrestlemania es mítico. Y lo que ocurre aquí, siempre guarda un lugar especial en el mundo del wrestling. Por eso vamos a hablar de los cinco mayores momentos de esta cuadragésimo primera edición del evento. Una que ha tenido sus altibajos, sin lugar a dudas, pero que los fans podrán reconocer que ha sido tremendamente especial por algunos de los cambios de títulos y las apariciones especiales que nadie esperaba.
Yeet to the heavyweight
Gunther ha sido campeón de los pesos pesados durante meses de forma indiscutida. Nadie ha conseguido plantarle sombra y con muy buenos motivos. Su mezcla de un estilo tremendamente contundente con unos movimientos en el ring precisamente calculados le hacen prácticamente imbatible. O lo ha sido hasta que se ha encontrado con su insospechada horma de su zapato en uno de los antiguos hombres fuertes del Jefe Tribal.
Jey Uso consiguió vencer a Gunther tras poco más de quince minutos de pelea por sumisión, siendo la segunda persona que consigue derrotar al ahora ex-campeón de esta manera. El primero fue Ilja Dragunov, algo que coloca a Jey Uso en una posición más que notable cara a su nuevo reinado. Que teniendo en cuenta cómo de alto ha dejado el listón Gunther, tendrá que trabajar duro para mantenerlo.
Tiffany Stratton mantiene su corona
Tiffany Stratton llegó a Wrestlemania con un deber: mantener el cinturón de campeona femenina de WWE. Y no lo tenía fácil. Delante tenía Charlotte Flair, una de las campeonas más laureadas de la historia de la compañía, que quizás se ha excedido con ella durante el camino hasta este combate. Algo que se ha hecho notar en el ring.
Con casi veinte minutos de pelea y con Stratton perdiendo un diente por el camino, consiguió acabar con la hija del mítico Ric Flair en un duelo de titanes donde ha conseguido afianzarse como una de las mujeres fuertes de la compañía. ¿Cuánto durará? No lo sabemos. Hay grandes competidoras que sin duda irán tras su título, pero tras una victoria como esta en Wrestlemania, es indudable que el valor de Tiffany Stratton ha crecido como la espuma.
El turn heel menos esperado
En el triple threat entre Seth Rollins, CM Punk y Roman Reigns podría pasar cualquier cosa, pero seamos sinceros: todos esperábamos que el que saliera perdiendo fuera Seth Rollins. ¿Pinear a Punk o Reigns? Eso no va a pasar, ¿verdad? Bueno. Salvo que Paul Heyman decida dar la espalda a CM Punk y aliarse con Rollins, consiguiéndole una victoria en un combate de algo más de treinta minutos.
El final de la primera noche fue intenso, inesperado y lleno de emociones. No fue el mejor combate del día, ni siquiera se puede decir que fuera un gran combate, pero al menos sí podemos afirmar sin género de dudas que creó una situación interesante que puede llevarnos a muchos lugares diferentes. Ese turn heel de Seth Rollins y Heyman aliándose con él, dando la espalda tanto a Reigns como Punk, es algo que no vimos venir. Y estamos deseando ver qué consecuencias tiene.
Iyo Sky lo vuelve a hacer
El título mundial femenino ha girado alrededor del conflicto entre Rhea Ripley y Bianca Belair. Estas dos mujeres sólo han tenido ojos la una para la otra y la posibilidad de descuartizarse a la mínima oportunidad. Lo cual, sin lugar a dudas, ha sido un error. Porque el combate no era sólo entre ellas, sino que tenía una tercera pata del banco: Iyo Sky, la campeona antes y después de comenzar el combate.
Logrando una gran victoria en Wrestlemania, sigue demostrando que la sección femenina de WWE sigue siendo la parte más interesante de WWE a día de hoy. Y que Iyo Sky sigue siendo uno de sus mayores valores. Algo que no dudábamos ni por un segundo, pero que este Wrestlemania nos ha vuelto a confirmar.
La decimoséptima
John Cena contra Cody Rhodes estaba llamado a ser un clásico. Por desgracia, no va a serlo. Como pelea no ha sido lo que esperábamos y no ha ayudado que la construcción de la misma hasta llegar hasta aquí no haya sido la mejor. Tampoco la intervención de un Travis Scott que debería haber sido The Rock para hacer algo mucho más interesante cara al futuro. Pero vamos a ser sinceros. John Cena con su decimoséptimo título mundial en el último año de su carrera se siente correcto.
Hubiéramos preferido que fuera de otra forma. Mejor. Eso no quita para que es lo que debe ser. John Cena es un luchador legendario, muy querido por gran parte del público, y se siente correcto que sea el nuevo campeón del mundo. Quien consiga vencerle y retirarle, será un héroe y conseguirá un enorme push. ¿Sabrán capitalizar esto en WWE? Eso está por ver. Lo que sí es seguro es que ver a John Cena como campeón otra vez se siente bien. Y es porque John Cena es el eterno campeón de la empresa por una buena razón: gusta y mucho.
Cuando Netflix salió a la luz, su concepto era rompedor a todas luces: podías ver lo que quisieras, cuando quisieras, sin limitación horaria de ningún tipo. Tú eras el dueño de tu propia programación, y ya no hacía falta sentarse a ninguna hora en el sofá para ver tu serie favorita. Sin embargo, con el tiempo (y la acumulación indecente de servicios), cada vez hemos visto más cómo el streaming ha intentado convertirse en “la nueva tele” con todas las de la ley: aumentando sus formatos, creando otros nuevos, tratando de llegar a todos los públicos… Y, por supuesto, fomentando el directo.
En directo, desde Nueva York, ¡es sábado por la noche!
El 26 de agosto de 2022, Amazon Prime Video abría la veda de los eventos en directos con una prueba por todo lo alto: la final del campeonato de artes marciales ONE, que se emitió -con ciertos problemas- desde Singapur al resto del mundo sin un coste adicional. Pero, aunque fue la primera en dar el pistoletazo de salida, lo cierto es que el resto de los streamers ya llevaban un tiempo planteándose que era el futuro y rumiando al respecto.
Al fin y al cabo, ¿qué era lo último que le quedaba a las televisiones tradicionales para aguantar la marabunta de series y películas originales de las plataformas? El deporte, los realities, esos eventos que aún obligan al público a entrar a cierta hora y ponerse delante del aparato, la última frontera para convertir “la nueva televisión” en “la vieja televisión de siempre, pero mejor”. Y la evolución ha sido sorprendente: de hacer alguna prueba aquí o allí (Netflix, por ejemplo, empezó con el monólogo de Chris Rock Selective Outrage) a tener una sección propia solo para los directos.
Amazon Prime Video se convirtió en la tele tradicional por excelencia cuando, en 2023, dio inicio a una nueva edición del reality español Operación Triunfo, con todo lo que ello conllevaba: directos cada noche de gala, varias cámaras en YouTube, resúmenes diarios, etcétera. El público respondió estupendamente, los concursantes se convirtieron en estrellas de la noche a la mañana y los directivos aseguraron que ese era el futuro del streaming. Y puede que no se equivocaran en absoluto.
¡Un, dos, tres, a pelear en directo!
Netflix se ha marcado una parrilla en directo (aunque después se quede disponible para ver a tu ritmo) marcada por la lucha libre de WWE (SmackDown, Raw, Wrestlemania, NXT, Elimination Chamber), deporte, talk shows (el próximo de John Mulaney, ‘En vivo desde el más allá’) o monólogos, en unas emisiones que ya han dejado de estar en pruebas para abrazar el directo: el éxito mundial de la lucha libre ha hecho que no lo duden a la hora de anunciar que este es solo el principio.
En Max no se han quedado cortos, y retransmitieron todas las Olimpiadas, mientras que en Disney+ se han lanzado a mostrar deportes y musicales en directo, y en Prime Video se han decidido tanto por conciertos como por partidos de baloncesto. Lo importante es no quedarse atrás. Pero, una vez establecido el VOD, ¿por qué esto? ¿Tiene sentido que los servicios de streaming se lancen a hacer directos? Spoiler: sí, por supuesto.
A todos nos ha pasado que nos dejamos series a medias, que nos da pereza continuar o de las que directamente no volvemos a acordarnos: los servicios de streaming tienen que luchar contra esa paradoja. Al poder verlo todo y montar nuestra propia parrilla, más pereza nos da seguirla. Sin embargo, cuando hay unos horarios específicos para un evento, la gente acude. Y por eso hay tan buenos números de la lucha libre, el deporte o los realities: porque el público se vuelve más fiel que nunca.
Poner una hora y anunciar un directo es una manera de asegurarte que va a haber gente ahí. Y que, al terminar, ya dentro de tu plataforma, quizá elija otra cosa que ver. Que se acostumbre a entrar todos los lunes, o los miércoles, como una tradición muy beneficiosa para los streamers, que han aprendido de Twitch la importancia de la inmediatez, del evento, de la prisa, del “Ahora o nunca”. ¿El resultado? Un nuevo ecosistema audiovisual que se está abriendo ante nosotros. Ahora solo falta saber si simplemente es el nuevo espagueti que han intentado que se pegue en la pared o realmente hay algo detrás de estos intentos de crear engagement a la desesperada. ¿Es la nueva tele la tele de toda la vida?