The East Palace ya puede verse en Netflix desde hoy, 17 de julio de 2026. La serie aterriza como uno de los estrenos internacionales más esperados de la plataforma, y su punto de partida está clarísimo: un cazador de fantasmas y una dama de la corte que puede oír a los muertos se ven obligados a trabajar juntos para investigar una maldición dentro del palacio real.
La historia gira, justamente, alrededor de esas dos figuras atravesadas por lo sobrenatural. Por un lado está el cazador de fantasmas, encargado de plantar cara a fuerzas oscuras. Por otro, una mujer de la corte con un don, o quizá una carga, que le permite escuchar a los espíritus.
A partir de ahí, ambos se meten de lleno en los secretos de la familia real para intentar romper una maldición conectada con el poder y con los muertos que no quieren descansar. De ahí que The East Palace combine investigación, horror y drama palaciego. Y no todo va de monstruos o sustos: también hay conspiraciones, tensiones de clase y una carga emocional fuerte en todo lo que rodea a esas almas en pena.
Buena parte de la atención está puesta en Nam Joo-hyuk, que firma aquí su primer papel tras terminar el servicio militar. Junto a él aparece Roh Yoon-seo, y el reparto gana todavía más peso con el veterano Cho Seung-woo, cuya presencia le da más densidad dramática a una historia que ya viene cargada de intriga. Detrás de la cámara está Choi Jung-kyu, conocido por The Devil Judge. El guion, por su parte, lo firman Kwon So-ra y Seo Jae-won, responsables del thriller ocultista The Guest.
La producción también está dando que hablar por su apartado visual: vestuario muy cuidado, escenarios palaciegos llenos de detalle y secuencias de acción con un estilo muy marcado. A eso se suma el uso del folclore coreano y del chamanismo, sobre todo a través de los gwisin, esos espíritus inquietos que recorren toda la narración. Las primeras críticas, en líneas generales favorables, destacan las interpretaciones, la química entre los actores y el acabado visual. Aun así, también hay quien señala que la trama tira de ideas ya conocidas dentro del género y que parte de su mitología puede hacerse algo enrevesada.
Y si te quedas con ganas de más, Netflix sigue a rebosar de dramas coreanos de primer nivel.