Antes de que The Trial of the Chicago 7 llegara a Netflix, el 9 de octubre de 2020, Aaron Sorkin habló de una película que había pasado por reshoots de peso y que, además, apenas había tenido pases de prueba. Si se ponen juntas esas piezas, todo encaja mucho mejor con la cinta sobre el juicio de Chicago que con otro proyecto posterior que, en algunas informaciones, se ha vinculado al mundo de The Social Network.
La mezcla no es menor, porque termina cruzando dos conversaciones que en realidad van por carriles distintos dentro del trabajo reciente de Aaron Sorkin como guionista y director.
De un lado está el drama judicial sobre las protestas de 1968 en Chicago. De otro, aparecen menciones a asuntos políticos mucho más recientes, incluida esa idea de evitar nombrar directamente a Donald Trump. Y eso, por tono y por contexto, parece pertenecer a otro proyecto.
Antes del estreno de octubre de 2020, Sorkin se refirió a una producción que había necesitado reshoots importantes y cuyo paso por los test screenings había sido muy limitado.
La fecha, 9 de octubre de 2020, apunta de lleno a The Trial of the Chicago 7, la película de Netflix centrada en el juicio contra activistas antibélicos tras la Convención Nacional Demócrata de 1968 en Chicago.
Si se afina un poco más, la combinación de reshoots, proyecciones de prueba escasas y esa fecha de estreno señala con bastante más precisión a The Trial of the Chicago 7 que a The Social Reckoning, un título que ha aparecido en otras informaciones como posible proyecto posterior, con vínculos narrativos o conceptuales con The Social Network.
Sorkin llevaba años metido en el guion de The Trial of the Chicago 7, pero el clima político de la era Trump le dio al proyecto otra clase de urgencia, mucho más visible.
La película toca temas como la fractura ideológica, las protestas, la violencia policial, el patriotismo y la forma en que el poder reacciona ante el disenso. En 2020, todo eso se sentía demasiado cerca.
Cuando por fin se estrenó, buena parte de la crítica leyó The Trial of the Chicago 7 como un reflejo, aunque fuera incompleto, del momento que atravesaba Estados Unidos: protestas por la justicia racial, polarización al límite y una discusión constante sobre qué significa disentir dentro de una democracia.
Ahora, la idea de que Donald Trump no iba a ser mencionado de forma explícita para no atar la película a una sola figura política y conservar un mensaje más amplio y duradero suena bastante menos compatible con The Trial of the Chicago 7. Eso encaja mejor con otro proyecto, uno de tono claramente contemporáneo.
Con las alusiones al 6 de enero pasa algo parecido. Ese marco no pertenece al relato de The Trial of the Chicago 7, así que lo más probable es que venga de otra conversación que acabó mezclada con la promoción, o con el recuerdo posterior, de la película de 2020.
En su estreno, The Trial of the Chicago 7 recibió críticas favorables, sobre todo por el reparto, por el ritmo del guion y por la vigencia política de la historia.
Aun así, también hubo críticas en la otra dirección. Parte de la prensa señaló que The Trial of the Chicago 7 suavizaba algunas tensiones del movimiento de protesta real y se tomaba libertades históricas bastante notables.
No termina de estar claro a qué proyecto pertenecen exactamente esas referencias políticas más contemporáneas, pero casi todas las pistas siguen apuntando a The Trial of the Chicago 7.