Todos sabemos que la inteligencia artificial nos quitará el trabajo llegado el momento, es algo que se lleva estudiando un tiempo y una realidad que poco a poco empezamos a aceptar. Aunque, por supuesto, también crea nuevos puestos de trabajo.
La historia que hoy traemos ha llegado a través de la BBC y es impresionante, ya que cuenta la historia de Paul Skye Lehrman y Linnea Sage, dos actores de doblaje y locutores que un día yendo a casa descubrieron que una IA estaba utilizando sus voces para aparecer en un podcast.
Explican en la BBC que en junio de 2023 los locutores Paul Linnea Sage conducían de camino a casa mientras escuchaba un podcast sobre las huelgas en curso en Hollywood y cómo la inteligencia artificial (IA) podría afectar a la industria.
Para ellos esta cuestión es muy interesante, ya que sus trabajos podrían desaparecer por culpa de la IA si no se regula antes su profesión y ponen medidas para que los robots conversacionales no les suplanten al 100% en el futuro. Y es que todos sabemos lo bien que suenan las IAs actualmente.
Para diferenciarse del resto, el podcast que estaban escuchando utilizó a una de estas voces creadas con IA para interpretar el papel de la IA en todo este proceso. Lo que hacía la IA era responder sobre cómo creía que su existencia afectaría a los puestos de trabajo en Hollywood.
Y aquí llegó el shock para los locutores: la voz que salía de los altavoces y que correspondía a la IA del podcast era, en realidad, la del señor Lehrman. Es decir, una IA le acaba de robar su voz, tal y como siempre había temido.
Como no podían creer lo que acaban de escuchar decidieron investigar en internet sobre este sorprendente hecho. Tras unas horas delante del ordenador descubrieron que era una empresa llamada Lovo (no confundir con Lenovo) la que estaba detrás de todo esto. Es más, la mujer de Lehrman, la señora Sage encontró también su voz subida al servicio.
“Una empresa tecnológica robó nuestras voces, hizo clones de IA de ellas y las vendió posiblemente cientos de miles de veces”, explican a la BBC. Ahora han presentado una demanda contra Lovo. El medio inglés dice que la empresa aún no ha respondido a esa demanda.
Lovo, la empresa que asegura poder clonar una voz solo con 50 frases
Aquí es cuando toca pararse en Lovo, la empresa que tiene estas dos voces en su banco de datos y que vende por unos pocos dólares a quien quiera una voz con personalidad para su proyecto, sea cual sea.
El cofundador de Lovo, Tom Lee, ha afirmado anteriormente que su software de clonación de voz solo necesita que el usuario lea unas 50 frases para crear un clon fiel.

Lo que no hemos dicho hasta ahora es que la pareja de locutores ha denunciado a Lovo, así que en la demanda explican cómo Lovo obtuvo una grabación de ellos.
El matriomonio alega que empleados de Lovo que no se identificaron se pusieron en contacto con ellos para grabar activos de audio en Fiverr, un popular sitio web de talentos freelance, donde vendían sus servicios para proporcionar audio para televisión, radio, videojuegos y otros medios.
Hace cinco años, antes de la pandemia, la señora Sage fue contactada por un usuario que le pedía que grabara docenas de guiones de radio de prueba. Todos estos debían sonar genéricos, es decir, sin mucha entonación o intencionalidad. Un poco como lo haría el famoso programa Loquendo.
Para quien no lo sepa, las grabaciones de prueba se utilizan a menudo en el cine y la televisión para cuando hay gente hablando de fondo y no se oye bien, pero debe sonar real. Como no tienen peso en las obras finales cuestan mucho menos que el audio destinado a la televisión.
Por este trabajo le pagaron 400 dólares. Medio año después, Lehrman dice que recibió una petición similar para grabar docenas de anuncios de radio genéricos.
En los mensajes que la pareja ha compartido con la BBC, el usuario anónimo de Fiverr dice que el audio se utilizará para investigar la “síntesis del habla”. Algo que si vemos con la perspectiva que tenemos ahora, está claro a que suena bastante claro para qué lo quieren en realidad: estudiar cómo habla una persona y poder recrear su voz.
Pero como no quiere dar mucha más información, el cliente dice que el proyecto es secreto y que no puede contar mucho más, pero que no se preocupen, que es solo para fines científicos. Lehrman dice que entregó los archivos y que le pagaron 1.200 dólares.
El vínculo entre el usuario anónimo y Lovo vino, dicen, de la propia Lovo. Compartieron las pruebas que habían encontrado de que sus voces habían sido clonadas con Lovo, que les respondió que no habían hecho nada malo, señalando las comunicaciones entre ellos y el usuario anónimo como prueba de que se habían comprometido legalmente con la pareja.
“A lo largo de nuestra carrera hemos entregado más de 100.000 archivos de audio”, explica Lehrman sobre su trabajo en Fiverr durante casi una década.
En ambos casos, tanto el señor Lehrman como la señora Sage dicen que no tenían un contrato escrito, solo estas conversaciones. Ahora todo está en los tribunales y a la espera de que más demandantes se unan a la denuncia, ya que es una denuncia colectiva en la que esperan que muchos más locutores se unan.
Sea cual sea el resultado del caso, se trata de una más en la larga lista de demandas interpuestas por artistas, autores, ilustradores y músicos que no quieren perder el control de su obra y su medio de vida.