Wolfs, la nueva película de Apple TV+ dirigida por Jon Watts, promete mucho al reunir nuevamente a Brad Pitt y George Clooney, dos de las estrellas más carismáticas de Hollywood que llevaban años sin compartir pantalla. Sin embargo, la pregunta que muchos se hacen es si realmente vale la pena verla. Y ahora que se ha estrenado fuera de concurso en el Festival de Venecia, podemos responder teniendo en cuenta las críticas principales.
En su regreso al género de thriller criminal tras dirigir la trilogía de Spider-Man del UCM, Jon Watts presenta una historia que, tal y como todos indican, no logra salir de los clichés del género. La trama gira en torno a dos “lobos solitarios”, interpretados por Pitt y Clooney, que se ven obligados a trabajar juntos cuando la fiscal del distrito de Nueva York se ve envuelta en un escándalo que involucra un cadáver comprometedor. Desde el primer momento, es evidente que la química entre Pitt y Clooney es innegable, lo que añade un valor considerable a la película. Sin embargo, esta química no parece suficiente para elevar un guion que peca de predecible y formulaico.
Un bluff en toda regla
Uno de los puntos más criticados de Wolfs es su guion, que parece haber sido escrito sin la profundidad necesaria para sostener el peso de sus estrellas principales. Las líneas de diálogo son en su mayoría predecibles, y el humor que intenta rescatar la película se siente forzado y, en ocasiones, anticuado. Watts, quien también es responsable del guión, parece haber caído en la trampa de confiar demasiado en la presencia magnética de Pitt y Clooney, sin esforzarse demasiado por ofrecer una historia que esté a la altura de sus talentos.
La película también intenta jugar con la idea de la masculinidad en clave de humor, un terreno que podría haber sido interesante explorar, especialmente considerando la edad de sus protagonistas. Sin embargo, en lugar de ofrecer una reflexión crítica sobre estos temas, tal y como indican, Wolfs perpetúa estereotipos cansados, presentando a sus personajes como caricaturas de “machos alfa” que, en lugar de evolucionar, parecen haberse quedado estancados en una versión rancia de sí mismos.

El ritmo de Wolfs tampoco ayuda a mejorar la experiencia. A pesar de estar etiquetada como una comedia de acción, las escenas de acción no parecen estar repletas de emoción y creatividad precisamente, y la comedia, aunque a veces efectiva gracias al talento de sus actores, no es lo suficientemente consistente. A esto se suma un final abierto que, lejos de cerrar la historia de manera satisfactoria, parece estar diseñado exclusivamente para allanar el camino a una secuela que ya se ha confirmado.
En resumidas cuentas, Apple TV+ no parece dar en el clavo con su contenido original cinematográfico, si bien con las series no paran de lanzar las mejores del mercado. Sea como sea, seguro que es un gran éxito gracias a la popularidad de sus dos estrellas principales.