Todo el mundo estamos esperando la salida de GTA6. Todos somos conscientes del dinero que hace Rockstar con cada nueva iteración de su franquicia estrella. Es imposible no saber que es el juego más vendido del mundo. Las cifras que hace. Cómo es el producto cultural más exitoso de la historia de la humanidad. Algo que hace que las negociaciones de Rockstar con los artistas con los que contactan estén resultando… difíciles.
O eso es lo que parece, según ha comentado este fin de semana Martyn Ware. Miembro del grupo Heaven 17, un importante grupo de la new wave anglosajona de los 80s y más conocido por ser miembro fundador de The Human League, fue un grupo que conoció cierta popularidad en los 80s gracias a la viralización de su tema Temptation. Si bien nunca tuvieron el éxito de grupos como New Order, The Psychedelic Furs o Orchestral Manoeuvres in the Dark, tuvieron cierto peso en la escena. Y por eso es lógico que desde Rockstar se interesen en su canción más popular. Algo que no ha sentado bien al músico.
La razón ha sido que ha recibido un email de Rockstar Games ofreciéndole que Temptation aparezca en GTA6. El problema ha sido la oferta. Pues le han ofrecido 7.500 dólares a cambio de todos los derechos de explotación, sin posibilidad de ninguna ganancia de royalties.
Como es evidente, la cifra le ha parecido insultante. Con anteriores títulos haciendo miles de millones de dólares, 7.500 dólares por la licencia de una única canción es, como poco, una promesa bastante pobre. Algo que no impidió en el pasado a Rockstar licenciar más de 240 canciones para su anterior entrega, GTA5. Y que probablemente no les impida conseguir una cifra similar para esta nueva entrega, incluso si parece estar teniendo problemas.
Por supuesto, el valor del trabajo siempre tiene un componente subjetivo. Lo que es innegable es que pagar menos de un 0.0001% por la licencia de la canción puede resultar insultante. Es por eso que no seremos nosotros quienes juzguemos a Martyn Ware. Ni quienes salgamos a defender a Rockstar Games. Estamos seguros que no tendrán problemas en encontrar otros músicos dispuestos a aceptar su oferta, sea cual sea. Y es muy positivo que Ware sea consciente de lo que vale su trabajo, que no se paga con ninguna cantidad de exposición.