Google ha anunciado hoy que Android 17 ampliará el modo Advanced Protection con seis funciones nuevas de seguridad pensadas para amenazas más discretas, entre ellas el spyware comercial y los ataques dirigidos. La intención, dice la compañía, es poner más difícil que un teléfono llegue a verse comprometido y, si aun así ocurre, dejar más pistas para investigar después qué pasó.
Las medidas están pensadas sobre todo para perfiles especialmente expuestos, como periodistas, activistas, políticos y otras personas de alto riesgo. Aun así, Google sostiene que varias de estas protecciones también suben el nivel de seguridad del ecosistema Android en su conjunto.
La novedad de más peso es Intrusion Logging. Se trata de una función opcional que, según explica Google, registra actividad de seguridad, de red y de aplicaciones para conservar evidencias si hay un compromiso del dispositivo. Esos registros no se guardarán en el propio móvil, sino fuera de él, en servidores de Google, cifrados de extremo a extremo y con medidas para impedir manipulaciones.
La lógica es bastante directa: si un atacante consigue entrar en el teléfono, le costará mucho más borrar las huellas. Google afirma que no puede leer esos datos. Si el usuario cree que su móvil ha sido intervenido, podrá descargar los registros, descifrarlos y compartirlos con expertos de confianza para que hagan un análisis forense.
Hay un detalle especialmente llamativo en cómo se conservarán esos datos. Los registros se mantendrán durante una ventana móvil de 12 meses y, pasado ese plazo, se borrarán de forma automática. Eso significa que no podrán eliminarse antes, ni por decisión del usuario ni por parte de Google, incluso aunque se desactive la función o se cierre la cuenta, siempre según la compañía.
Ese planteamiento intenta evitar un problema muy común en casos de spyware: que el atacante, o incluso la propia víctima sin darse cuenta, termine destruyendo pruebas clave antes de que un analista llegue a revisarlas. Pero aquí también aparece una cuestión de privacidad nada menor. Intrusion Logging recogerá actividad de red de las pestañas de incógnito de Chrome y, una vez descifrados los registros, podría verse qué dominios se visitaron, aunque no las páginas exactas dentro de esos sitios, según Google.
Android 17 también sumará USB Protection. Estará disponible en los Pixel 6 y posteriores, además de en algunos dispositivos compatibles con Android 17. Esta función bloqueará nuevas conexiones de datos por USB cuando el teléfono esté bloqueado, aunque seguirá permitiendo la carga, de acuerdo con Google.
Las conexiones iniciadas cuando el móvil estaba desbloqueado podrán seguir activas, y además habrá un pequeño margen para evitar cortes provocados por cables o puertos inestables. Junto a eso, Android 17 limitará el uso de la API de Accesibilidad a herramientas verificadas, desactivará WebGPU en Chrome para recortar la superficie de ataque, añadirá bloqueos tras varios intentos fallidos de autenticación y mostrará qué aplicaciones consultan el estado de Advanced Protection, según Google.
Todo esto aparece en un momento poco tranquilizador. Los ataques contra usuarios de Android habrían crecido un 29 % en la primera mitad de 2025 respecto al mismo periodo de 2024, y el spyware fue señalado como la categoría de malware más común en 2024.
Además, estas herramientas se han usado cada vez más contra periodistas y organizaciones civiles. En un caso documentado, 103 miembros de la sociedad civil marroquí, entre ellos 34 periodistas, fueron seleccionados como posibles objetivos de Pegasus. Google dice que desarrolló Intrusion Logging junto a organizaciones de libertades civiles y de defensa de la prensa. Amnistía Internacional, por su parte, lo ha descrito como un posible “punto de inflexión” a la hora de exigir responsabilidades en casos de spyware. Con todo, el efecto real de la medida dependerá de dos cosas: que los usuarios la activen y que los fabricantes de móviles Android la adopten de forma consistente. Por ahora no se sabe cuándo llegará Android 17 a su versión estable.