Xbox recorta otros 268 empleos: ya supera los 1.800 despidos en 2026

Microsoft ha anunciado hoy otros 268 despidos en Xbox. Es un nuevo tramo de la reestructuración de su negocio de videojuegos en 2026 y, de acuerdo con la propia compañía, golpea a Halo Studios, a varios equipos internos y también a áreas centrales de gestión dentro de Xbox Game Studios.

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Con esta decisión, y sumando los ajustes anteriores junto con la venta o salida de estudios, Microsoft da por completadas cerca de tres cuartas partes del plan de reorganización que presentó a comienzos de 2026. Si se toman las cifras que la empresa ha ido comunicando hasta ahora, el reajuste de Xbox ya rebasa los 1.800 puestos eliminados este año.

Esta nueva tanda de recortes cae sobre equipos de desarrollo, responsables intermedios y funciones corporativas. La explicación oficial es clara: hacer la estructura más simple, quitar capas de mando y coordinar mejor a estudios que ya venían trabajando juntos.

No se trata solo de empleo. La medida también deja ver un rediseño a fondo de la forma en que Microsoft ordena su negocio de juegos, con una red de estudios agrupada en menos divisiones y con más peso para Activision, Bethesda y King.

Ahí es donde aparecen varios cambios concretos. Activision ampliará su radio de acción para supervisar a Rare y World’s Edge. Bethesda pasará a integrar a Obsidian. King absorberá Microsoft Casual Games. Y Playground Games junto con Turn 10 Studios empezarán a funcionar como un único estudio, algo que formaliza una relación que llevaba años girando alrededor de Forza y Fable.

Uno de los movimientos más importantes toca a Halo. La próxima entrega principal de la saga ya no quedará en manos de Halo Studios, como ocurría hasta ahora. Pasará a un equipo nuevo, creado específicamente dentro de Activision y separado del desarrollo de Call of Duty, según la nueva organización interna que Microsoft ha trasladado.

Halo Studios seguirá existiendo, pero más pequeño y con otro foco: dar soporte a los juegos actuales de la franquicia Halo y a su comunidad de jugadores.

Pocas señales son tan claras como esta. Xbox quiere recolocar sus grandes series dentro de estructuras más amplias y bastante más centralizadas.

La entrada de Obsidian en Bethesda no supone, al menos por ahora, una pausa para sus proyectos. El estudio seguirá con Grounded y también con una nueva colaboración vinculada a Fallout junto a Bethesda Game Studios, siempre según el plan que ha descrito Microsoft.

Compulsion Games y Double Fine, por su parte, han vuelto a operar con gestión independiente junto con sus propiedades intelectuales y sus catálogos. Undead Labs ha pasado por un proceso parecido. Aun así, State of Decay 3 sigue en marcha con una nueva editora y mantiene su lanzamiento previsto desde el primer día en Xbox Game Pass.

El caso más sensible ahora mismo es el de Ninja Theory. Microsoft ha abierto consultas para un posible cierre del estudio después de que, según ha trascendido, se vinieran abajo dos acuerdos relacionados con la integración posterior a la compra.

Con todo esto, Xbox afianza una estructura con menos solapamientos y con la atención puesta en franquicias como Halo, Forza, Fable o Fallout, dentro de una red cada vez más apoyada en los servicios y con Xbox Game Pass ocupando el centro, por delante del modelo más clásico basado en hardware. Para la gente de Xbox, mientras tanto, 2026 ya apunta a ser uno de los años más duros que recuerdan en mucho tiempo.

Binance vuelve a estar bajo investigación en EE.UU.: posibles fallos en sanciones a Irán

Binance, el exchange de criptomonedas, vuelve a quedar bajo la lupa en Estados Unidos por posibles incumplimientos de las sanciones contra Irán.

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Varios informes señalan que fiscales federales están revisando si la plataforma no frenó cierta actividad de trading vinculada con Irán. La pesquisa, siempre según esos reportes, involucraría a la división penal del Departamento de Justicia y a la fiscalía federal de Manhattan.

No es un asunto menor, y tampoco llega en el mejor momento para la compañía.

Este nuevo escrutinio aparece apenas unos años después de que Binance aceptara una sanción multimillonaria, histórica por su tamaño, a raíz de fallos en sus controles antilavado y en materia de sanciones.

La cuestión de fondo sería bastante directa: determinar si Binance facilitó a sabiendas transacciones relacionadas con actividad iraní sancionada, o si lo que hubo fueron fallos de cumplimiento de tipo técnico, sin una conducta deliberada detrás.

Por ahora, el Departamento de Justicia no ha dicho nada en público sobre la investigación de la que se viene informando.

Binance sostiene otra versión. Un portavoz de la empresa dijo que mantiene una “política de tolerancia cero para los incumplimientos de sanciones”, que está cooperando plenamente con las autoridades y que sigue comprometida con bloquear a actores ilícitos dentro de su plataforma.

El contexto pesa.

En 2023, Binance se declaró culpable en Estados Unidos por violaciones relacionadas con la prevención del blanqueo de capitales y con el régimen de sanciones, dentro de un acuerdo que incluyó una multa de 4.300 millones.

En ese caso, la empresa admitió deficiencias ligadas a jurisdicciones sancionadas, entre ellas Irán. Los documentos judiciales añaden otro dato delicado: entre enero de 2018 y mayo de 2022, la plataforma procesó más de 898 millones en operaciones entre usuarios de Estados Unidos y usuarios en Irán.

La presión, además, coincide con otro frente abierto a comienzos de septiembre de 2026, cuando la fiscalía presentó una demanda civil de incautación por 61 millones presuntamente vinculados a ventas de petróleo iraní en el mercado negro.

Según esa denuncia, Blessed Trust y Hexa Whale utilizaron cuentas de Binance para blanquear más de 1.500 millones en ingresos que, de acuerdo con las autoridades, terminarían beneficiando al gobierno iraní y a la Guardia Revolucionaria Islámica. Aun así, ese escrito no acusa a Binance de conducta ilícita.

Y hay más.

En febrero de 2026, varios reportes afirmaron que Binance suspendió o despidió al menos a cuatro investigadores de cumplimiento que habían advertido sobre 1.700 millones en pagos de Blessed Trust y Hexa Whale a billeteras supuestamente vinculadas con grupos respaldados por Irán, incluidos los hutíes de Yemen.

Binance negó esas acusaciones y sostuvo que esas salidas no tuvieron relación con aquella investigación.

Lo que pase aquí va bastante más allá de una sola empresa.

Binance se presenta como el mayor exchange del mundo por número de usuarios y por volumen de negociación. En el primer semestre de 2026 movió 11,4 billones en volumen y, en julio, superaba los 320 millones de usuarios. Al mismo tiempo, en 2025 las transferencias cripto registradas hacia entidades sancionadas se dispararon cerca de un 700%, hasta 104.000 millones.

Todavía no se sabe cuándo habrá avances públicos sobre la investigación reportada.

Apple pagará hasta 95 dólares en EE. UU. por Siri: ya puedes reclamar

Apple ha aceptado en Estados Unidos un acuerdo colectivo de 250 millones de dólares por las acusaciones de haber vendido ciertos iPhone apoyándose en funciones avanzadas de Siri que, en ese momento, todavía no estaban disponibles. La compañía niega haber cometido irregularidades, pero sostiene que ha optado por cerrar el caso para evitar el coste y el desgaste que implica seguir adelante con el litigio.

La relevancia de la noticia tiene mucho que ver con el tamaño del grupo que podría verse beneficiado. Según los términos del acuerdo, unos 36 millones de propietarios de iPhone podrían tener derecho a cobrar, con una compensación estimada de entre 25 y 95 dólares por dispositivo, en función del número total de reclamaciones válidas que acaben presentándose. En concreto, el documento indica que el acuerdo afecta a clientes de Estados Unidos que compraron un iPhone 15 Pro, un iPhone 15 Pro Max o cualquiera de los modelos de la familia iPhone 16 entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025.

El plazo para presentar reclamaciones se abrió el 21 de septiembre de 2026 y seguirá disponible hasta el 21 de diciembre de 2026, de acuerdo con el calendario del acuerdo. Eso deja tres meses para completar el trámite. Las solicitudes tienen que enviarse a través de la web oficial, SmartphoneAISettlement.com, y en la mayoría de los casos el usuario deberá indicar el número de serie del iPhone, un dato que puede consultarse en Ajustes > General > Información. Si no se tiene a mano ese número, el sistema también ofrece otra vía para comprobar si se cumplen los requisitos: usar el correo de la cuenta de Apple y el número de teléfono vinculado.

De momento, el acuerdo se limita al mercado de Estados Unidos y no se ha anunciado un programa equivalente, al menos a gran escala, para compradores de Reino Unido, Canadá o la Unión Europea.

La demanda tomó forma después de que Apple enseñara en la WWDC de 2024 una versión más personalizada de Siri y anunciara nuevas funciones para sus teléfonos compatibles. Aquello alimentó la expectativa de que esas capacidades ya podían usarse o que, como mucho, estaban a punto de llegar.

Pero varias de las funciones promocionadas se retrasaron bastante más de lo previsto y, según distintos informes, algunas ni siquiera acabaron llegando hasta iOS 27, lanzado en septiembre de 2026. Ese punto se convirtió en uno de los ejes centrales del caso judicial. Apple insiste en que el acuerdo no implica admitir culpa, sino que responde a su intención de cerrar ese frente legal sin seguir destinando tiempo y recursos al proceso.

La vista final para aprobar el acuerdo está prevista para el 24 de febrero de 2027, según el calendario fijado, y, si el tribunal le da el visto bueno definitivo, los pagos se repartirán después de esa fecha conforme a ese mismo calendario. Más allá de lo que cobre cada afectado, el caso vuelve a dejar una idea encima de la mesa: anunciar funciones antes de que estén realmente listas puede traer consecuencias legales y económicas. A día de hoy, no se sabe con exactitud cuándo arrancará ese proceso.

Motorola confirma el Signature 27: se presenta el 22 de septiembre con Bang & Olufsen

Motorola ya ha puesto fecha al Motorola Signature 27: se presentará oficialmente el 22 de septiembre de 2026 en el Snapdragon Summit de Qualcomm. La marca también ha confirmado que llegará con audio estéreo y ha adelantado otro dato de peso: será el primer teléfono de Motorola con el sello “Audio by Bang & Olufsen”, fruto de una nueva alianza multianual entre ambas compañías.

Y, a solo unos días del anuncio, la propia Motorola ha dejado una de las pistas más jugosas para quienes miran el sonido con el mismo interés que la cámara. El nuevo teaser deja ver parte de la trasera, la rejilla del altavoz superior y confirma una configuración estéreo, con salida de audio tanto en la parte de arriba como en la de abajo del dispositivo.

El otro anuncio fuerte gira alrededor de Bang & Olufsen. El Motorola Signature 27 abrirá esta nueva etapa entre las dos marcas y será el primero en llevar esa firma danesa dentro del catálogo de Motorola. Hablamos de la marca “Audio by Bang & Olufsen”, sí, pero también de una puesta a punto acústica propia, modos de sonido específicos y, según promete Motorola, una experiencia más inmersiva en todo el sistema.

No es un movimiento menor.

Más todavía en un mercado donde buena parte de los fabricantes vuelcan casi toda la atención en la cámara y en el rendimiento bruto. Tener altavoces estéreo, por sí solo, no asegura un sonido excelente. Eso está claro. Pero sí coloca al Motorola Signature 27 en un punto de partida más favorable frente a varios rivales premium que llevan tiempo recortando justo en este apartado.

Motorola también ha ido soltando varias piezas del bloque fotográfico. Ya están confirmados una cámara principal Sony LYTIA de 200 MP, un modo Super Zoom de 100x y compatibilidad con Dolby Vision. El sensor exacto, eso sí, todavía no se ha hecho oficial, aunque entre las filtraciones y la información previa uno de los nombres que más se repite es el Sony LYTIA 901.

Sobre el módulo trasero, tanto los avances compartidos por Motorola como otras informaciones relacionadas apuntan a una isla de cámaras grande, asimétrica y con cuatro sensores. Lo que sigue sin saberse es qué papel jugarán las otras lentes dentro del conjunto.

En diseño, el Motorola Signature 27 parece querer marcar distancia desde el primer vistazo. La trasera apunta a un acabado con textura similar a la tela y a una estética claramente orientada a la gama alta.

Entre los colores que se esperan aparecen Pantone Coal Smoke y Pantone Capulet Olive. Y, por lo que se ha visto en los avances y en informaciones previas, todo indica que el Motorola Signature 27 será la gran apuesta de Motorola para la gama alta. También se espera que monte el Snapdragon 8 Elite Gen 6 de Qualcomm, aunque ese punto todavía no aparece confirmado en el teaser más reciente. A eso se suma la duda sobre su disponibilidad en Estados Unidos y en Europa, un detalle que interesa especialmente porque su predecesor nunca llegó al mercado estadounidense.

Todavía faltan datos importantes: capacidad de batería, velocidad de carga, especificaciones de pantalla, precio, fechas concretas según la región y los detalles técnicos del sistema de altavoces.

Tampoco se sabe si tendrá soporte oficial para GrapheneOS.

Googlebook ya es oficial: la apuesta prémium de Google para competir con los MacBook

Google ha presentado hoy Googlebook, una nueva familia de portátiles prémium con la que quiere plantarle cara al MacBook y quitarse de encima la imagen del Chromebook barato, casi siempre asociado al entorno escolar.

La compañía ha vuelto a insistir en esa misma idea: Googlebook nace como una gama alta con la que busca dejar atrás la etiqueta del Chromebook sencillo y pensado para aulas. El plan pasa por competir directamente con los MacBook y ganarse a los usuarios que ya viven dentro del ecosistema Android.

La propuesta se entiende rápido, aunque llevarla bien a la práctica será otra historia: trasladar al portátil esa continuidad entre móvil y ordenador que Apple lleva años usando como uno de sus argumentos más fuertes. Para hacerlo, Googlebook OS mezcla Android y ChromeOS y promete, según Google, reunir apps móviles y funciones de escritorio en una sola plataforma.

Google lo plantea como algo más grande que vender equipos más caros. La intención, según ha explicado la empresa, es cambiar por completo lo que hoy se entiende por Chromebook, con mejores acabados, más potencia y una experiencia pensada para trabajar, estudiar y saltar del móvil al portátil sin tropiezos. Sobre el papel, lo que persigue es “reinventar el portátil” con una lógica mucho más cercana a la del teléfono.

La función que más llama la atención es Continue On. Según Google, permite empezar una tarea en un móvil Android y seguirla en el portátil exactamente en el punto en el que se dejó. La compañía ha puesto Gmail como ejemplo, así que la idea apunta a una continuidad más amplia entre dispositivos, con el progreso sincronizado y menos barreras entre una pantalla y otra.

El movimiento recuerda de forma bastante evidente a lo que Apple ya ofrece entre iPhone y Mac, aunque Google todavía tiene que probar que esa promesa aguanta de verdad y no solo en la presentación. Y ahí hay un problema conocido: el ecosistema Android es mucho más fragmentado.

No todas las aplicaciones van a funcionar igual. Google dice que Google Workspace correrá de forma nativa en los Googlebook, mientras que otros servicios dependerán de App Cast, un sistema que replica la app del teléfono en la pantalla del portátil y deja usarla con teclado y ratón.

Como salida rápida, la propuesta puede tener sentido. Al mismo tiempo, también deja a la vista una de las grandes dudas de la plataforma: cuántas apps estarán de verdad adaptadas a pantallas grandes. Google asegura que trabajará con desarrolladores para ampliar la compatibilidad, pero ese lleva años siendo uno de los problemas clásicos de Android.

El salto frente al Chromebook de siempre también se nota en el hardware. Según las especificaciones anunciadas, los primeros modelos llegarán con chasis de aluminio o magnesio, pantallas táctiles de alta resolución, un mínimo de 16 GB de RAM y procesadores Intel Core Ultra o Qualcomm Snapdragon X Elite.

En precio, la diferencia también es clara. Según las cifras anunciadas para Estados Unidos y Reino Unido, la gama arranca alrededor de los 900 dólares en Estados Unidos y las 999 libras en Reino Unido: el Acer Googlebook 14 se mueve cerca de ese punto de entrada, mientras que Asus, Lenovo y HP suben hasta la zona de los 1.300 dólares, y Dell sitúa su XPS Googlebook en torno a los 1.200 dólares.

Las primeras impresiones publicadas por la prensa especializada han sido bastante buenas en lo que se refiere al planteamiento del producto, el diseño y la integración con Android. La gran pregunta ahora es otra: si la gente estará dispuesta a pagar precios de MacBook por una plataforma nueva, justo cuando el mercado del Chromebook ya no pasa por su mejor momento.

Nvidia ya prevé duplicar sus ventas de chips en 2027: la oferta será el límite

Nvidia cree que en 2027 podría vender cerca del doble de chips para centros de datos que en 2026. Eso es lo que adelantó su CEO, Jensen Huang. Hablaba de cerca del doble de unidades, no de ingresos, y todo queda sujeto a una condición bastante simple: que la cadena de suministro aguante.

Huang plantea, en otras palabras, que Nvidia espera colocar aproximadamente el doble de unidades en 2027 frente a 2026. La idea da una pista bastante clara de por dónde sigue yendo el mercado: la demanda continúa en niveles fuera de lo normal, incluso después de varios años de crecimiento desbordado.

Hay un matiz que cambia bastante la lectura: Huang se refería al volumen de chips, no a la facturación.

Y ahí aparece la primera reserva. Aunque el mercado siga comprando todo lo que encuentra, Nvidia no tiene asegurado que vaya a ser capaz de fabricar todo lo que sus clientes quieren llevarse.

Esa expectativa de duplicar unidades va más allá de la guía oficial de ingresos que maneja la propia compañía.

Para el ejercicio fiscal que terminará en enero de 2028, Nvidia prevé un crecimiento de ingresos de en torno al 70%, de acuerdo con sus cifras oficiales. Está por debajo de ese 100% implícito en la previsión de volumen.

La distancia entre una cifra y la otra puede explicarse por varias cosas: una mezcla de productos distinta, precios que cambian más de una generación a otra y, sobre todo, los límites físicos de la cadena de suministro.

Huang puso nombre a tres cuellos de botella muy concretos: la memoria avanzada, la capacidad de fabricación de chips y el encapsulado avanzado, una fase clave para montar estos aceleradores de alto rendimiento.

Si una sola de esas piezas falla o se queda corta, Nvidia puede acabar con una cartera de pedidos mucho mayor que su capacidad real de entrega.

La presión de la demanda, mientras tanto, sigue ahí.

El negocio de centros de datos de Nvidia sumó 89.000 millones en ingresos durante el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027, según la propia empresa. Eso supone un salto interanual del 117%.

La cifra da una idea bastante precisa de lo que está pasando: compañías de todo el mundo siguen ampliando capacidad de cómputo para asumir nuevas cargas de trabajo.

Y esa fortaleza no se apoya únicamente en los productos más nuevos.

La escasez de las GPU de última generación también ha empujado al alza el alquiler en la nube de los H100 de Nvidia, chips de la generación anterior. En un solo mes, los precios subieron más de un 20%.

La señal es bastante directa: la tensión entre oferta y demanda ya no afecta a una sola línea, sino a varias familias de producto al mismo tiempo.

Gran parte del tirón actual viene de Blackwell, la plataforma de Nvidia que ya está en producción. A la vez, la compañía ya empieza a sostener su relato de crecimiento sobre Vera Rubin.

Con las proyecciones que ha citado la empresa, Vera Rubin podría generar alrededor de 40.000 millones de ingresos por gigavatio, frente a los 25.000 millones que se atribuyen a Blackwell.

Eso ayuda a entender por qué algunos grandes clientes ya están firmando compromisos a varios años. Amazon Web Services (AWS) planea desplegar 2 millones de GPU adicionales de Nvidia hasta 2028. Aolani, por su parte, prevé instalar 22.000 GPU Blackwell Ultra en nuevos centros de datos de Malasia y Filipinas a comienzos de 2027.

Para Nvidia, de todos modos, no son todo ventajas.

La subida acelerada del precio de la memoria avanzada amenaza con meter presión en los márgenes. Vender más chips, por tanto, no significa automáticamente ganar mucho más dinero con cada uno.

Sigue sin estar claro hasta qué punto la industria podrá fabricar lo suficiente como para seguir ese ritmo en 2027.

Apple Home Hub suena cada vez más fuerte: Siri podría ser el centro de la casa conectada

Desde hace días circulan variOS informes y filtraciones, todavía sin confirmar, que apuntan a un posible Apple Home Hub. La idea sería la de un dispositivo con pantalla para el hogar conectado, pensado para convertir a Siri en el eje de la casa.

Y, como pasa siempre con este tipo de adelantos, conviene leer todo esto con bastante cautela.

Si esos rumores van bien encaminados, Apple estaría preparando un nuevo movimiento en su estrategia doméstica. Esta vez, además, el foco no estaría en el iPhone, el Apple TV o el HomePod por separado, sino en una pantalla fija pensada específicamente para la casa.

El nombre Apple Home Hub aparece cada vez más en esos reportes y filtraciones sin confirmar. Todo apunta a una especie de panel central con el que Apple querría reunir domótica, entretenimiento y comunicación dentro de su ecosistema HomeKit.

Las filtraciones lo describen, en pocas palabras, como una especie de centro de mando para el hogar.

Sobre el papel, serviría para controlar accesorios HomeKit, reproducir música y vídeo, arrancar videollamadas, consultar recetas en la cocina y enseñar información útil del día a día, como citas, recordatorios o el tiempo.

Si todo esto termina siendo cierto, estaríamos ante el dispositivo fijo que Apple lleva años necesitando para darle algo más de coherencia a su estrategia de casa conectada. En vez de depender del iPhone o del iPad para cada pequeña tarea, habría un punto de acceso permanente, compartido por toda la familia y siempre a mano.

Lo más llamativo, de todos modos, quizá no sea la pantalla en sí, sino el papel que tendría Siri.

Los rumores hablan de una versión más capaz del asistente, con respuestas más naturales y mejor comprensión del contexto gracias a la información que le llegaría desde otros dispositivos y servicios de Apple.

Eso permitiría, según esas filtraciones, dar una sola orden para apagar las luces, bajar las persianas y ajustar la temperatura al mismo tiempo. También haría posible consultar Notas y recordatorios sin tener que ir saltando de una aplicación a otra. Algunos informes, además, mencionan una integración más profunda con apps como Notas y Recordatorios, algo que encaja bastante con la idea de un panel común para toda la casa.

Por otro lado, varios de esos reportes sin confirmar sostienen que el Apple Home Hub llevaría una cámara frontal pensada para reconocer a los miembros del hogar y adaptar la experiencia según la persona que tenga delante.

Eso abriría la puerta a que el dispositivo mostrara calendarios, noticias, música, podcasts o notas diferentes dependiendo de quién lo esté usando.

La parte interesante es que ese reconocimiento podría funcionar, siempre según los rumores, sin recurrir a un sistema completo al estilo Face ID. Aun así, la idea deja preguntas bastante evidentes sobre privacidad, consentimiento y regulación, sobre todo en un aparato compartido y siempre presente en zonas comunes de la casa.

También se repite en varias filtraciones la idea de una pantalla de siete pulgadas, con formato casi cuadrado, marcos finos y esquinas redondeadas.

Apple estaría probando, si hacemos caso a esos informes todavía no confirmados, dos versiones distintas. Una sería de sobremesa, con una base parecida a la de un altavoz. La otra tendría un sistema magnético para colocarla en la pared.

La interfaz incluiría, según las filtraciones, una pantalla de inicio con widgets y esferas de reloj personalizables, mientras que el software mezclaría ideas heredadas de iOS, tvOS y watchOS.

Por último, algunos informes hablan del nombre en clave J490, citan referencias encontradas en macOS 26.7 Release Candidate y aseguran que Apple ya lo está probando en casas de empleados. Si todo eso acaba encajando, su llegada podría producirse en octubre de 2026, junto con una renovación más amplia de la gama para el hogar que también traería actualizaciones para HomePod mini y Apple TV.

Mazda Skyactiv-G: por qué sus motores siguen teniendo fama de indestructibles

Desde 2011, Mazda se ha ido ganando una fama poco habitual en la industria: la de hacer motores de gasolina modernos, bastante simples para lo que se estila hoy y, por encima de todo, duraderos. Dentro de esa fórmula, los cuatro cilindros Skyactiv-G han acabado siendo su mejor tarjeta de presentación. La receta combina motores atmosféricos, una compresión elevada y varias soluciones pensadas para recortar fricción y desgaste.

Desde que aparecieron en 2011, esta familia mecánica se ha labrado una reputación seria en fiabilidad. Hay bastantes casos documentados de propietarios que han pasado de las 200.000 millas, siempre que el mantenimiento se haga como toca. Tampoco sorprende que Mazda terminara tercera en el J.D. Power 2025 U.S. Vehicle Dependability Study, ni que el Mazda3 sedán con motor Skyactiv-G luzca una nota de fiabilidad de 4 sobre 5 en RepairPal, donde los problemas registrados suelen describirse, en general, como poco graves.

Gran parte de ese mérito nace de una decisión de ingeniería que hoy suena casi a contracorriente: Mazda prefirió motores atmosféricos eficientes antes que lanzarse de lleno a los bloques pequeños con turbo. A eso le suma, en muchos de sus modelos, una caja automática convencional de seis velocidades. Con esa combinación se ahorra complejidad extra y también evita las dudas sobre durabilidad que algunos conductores siguen asociando a ciertas transmisiones CVT.

El resultado es bastante claro: menos piezas trabajando al límite y, por lo mismo, menos sitios por donde pueden aparecer fallos.

Ahora bien, Mazda no se quedó solo en la idea de hacerlo sencillo. Uno de los puntos más llamativos del Skyactiv-G es su relación de compresión, que está claramente por encima de lo normal. En el caso del Skyactiv-G de 2,5 litros, la propia Mazda anunció una compresión de 13:1, una cifra poco común en un motor de gasolina de producción. Para ponerla en contexto, basta mirar ejemplos como el 11,5:1 de un Volkswagen Jetta, de acuerdo con las fichas técnicas de ambos fabricantes. La industria, eso sí, ha ido caminando en esa dirección, y tanto Honda como Hyundai también han empujado sus cuatro cilindros hacia relaciones más altas. Pero Mazda fue de las marcas que más convirtió esta solución en una seña propia. Sobre el papel, una compresión alta eleva las exigencias térmicas y mecánicas; la diferencia aquí es que el conjunto se afinó para tenerlas bajo control.

Entre las soluciones técnicas aparecen, según la propia información de Mazda, los balancines de rodillo en el tren de válvulas y unos faldones de pistón más cortos. Son dos medidas dirigidas a reducir la fricción entre metales. Y menos fricción significa algo muy simple: menos calor, menos desgaste y, al menos en teoría, una vida útil más larga. Mazda también recurrió, según su documentación técnica, a cigüeñales de acero forjado en vez de los diseños más comunes en hierro fundido, una elección más resistente para aguantar esfuerzos continuados durante muchos años.

Eso no quiere decir que el Skyactiv-G sea intachable. Como pasa con muchos motores de inyección directa, existe el riesgo de que se acumule carbonilla en las válvulas de admisión. Además, algunos de los primeros Skyactiv-G de 2,5 litros dejaron reportes de culatas agrietadas y fugas de refrigerante, según varios propietarios. Y entre parte de los usuarios siguen rondando dudas sobre el efecto a largo plazo de la desactivación de cilindros, además de ciertas reservas con determinadas versiones 2.5 turbo.

Aun con todo, el balance sigue inclinándose del lado bueno: Mazda ha demostrado que un motor moderno no tiene por qué ser el más complejo del segmento para rendir bien y seguir siendo competitivo. Y mientras la marca amplía la gama con el Skyactiv-X, con nuevos seis cilindros en línea de gasolina y diésel, algunos apoyados por sistemas microhíbridos, e incluso con rumores persistentes dentro del sector sobre un deportivo rotativo para 2026, sigue siendo este cuatro cilindros, bien pensado, lógico y sorprendentemente resistente, el que mejor explica la buena reputación que Mazda se ha ganado en los últimos años.

Grand Coulee: igualar su producción exigiría 23 millones de paneles solares

Un estudio publicado en 2019 en Nature Sustainability llegó a una conclusión llamativa: la energía solar fotovoltaica podría producir, en un año, tanta electricidad como todas las centrales hidroeléctricas de Estados Unidos. La idea se vuelve todavía más gráfica cuando se aterriza en un ejemplo concreto. Según ese mismo trabajo, igualar por sí sola la producción anual de la presa Grand Coulee, en Estados Unidos, exigiría al menos 23 millones de paneles solares comerciales de 500 vatios, si se parte de una producción típica de entre 500 y 900 kWh por panel al año.

Y Grand Coulee no es una referencia cualquiera. De acuerdo con ese análisis de Nature Sustainability, la presa genera alrededor de 21.000 millones de kWh al año. Sirve, por eso, como una buena medida de hasta qué punto una gran infraestructura hidroeléctrica puede concentrar una cantidad enorme de energía en un solo punto.

Con los paneles comerciales que existen hoy, sustituir esa producción implicaría desplegar decenas de millones de unidades. Harían falta también grandes superficies de terreno, conexiones a la red e infraestructura de almacenamiento para compensar la intermitencia de la solar. Aun así, si uno mira solo el balance anual, la hipótesis no suena disparatada. Eso sí, hablamos de un escenario conceptual, no de un plan creíble a corto plazo para vaciar presas y cubrirlo todo con paneles.

Ese mismo trabajo incluía otra comparación que también da que pensar, esta vez sobre el uso del suelo. Según el estudio, reemplazar toda la generación hidroeléctrica de Estados Unidos con energía solar requeriría unas 529.885 hectáreas, cerca de 1,31 millones de acres. Vendría a ser, aproximadamente, el tamaño de Delaware y apenas alrededor del 13% de la superficie que hoy ocupan los embalses hidroeléctricos del país.

La hidroeléctrica, además, sigue teniendo un papel muy concreto dentro de la red estadounidense: aporta cerca del 6% de la electricidad del país, según la Administración de Información Energética de EE. UU. La solar, por su lado, representó alrededor del 4% en 2023, también según la misma agencia, aunque ese organismo proyectó que en 2024 la solar generaría un 14% más electricidad que la hidro. Pero de ahí no se desprende que una fuente pueda reemplazar a la otra sin más. Muchas presas no se limitan a producir electricidad. También sostienen el suministro de agua potable, ayudan a controlar inundaciones, sirven para riego y cumplen otros servicios locales.

Hay otra diferencia de fondo. La hidroeléctrica aporta energía gestionable, o firme, y puede entrar cuando hace falta; la solar depende de las horas de sol.

Por eso cada vez más expertos prefieren hablar de combinación y no de competencia entre ambas. Ya existen proyectos híbridos en países como Tailandia, Alemania y Portugal, con solar flotante sobre embalses o instalaciones fotovoltaicas vinculadas a presas. La fórmula permite sacar partido de infraestructuras que ya están ahí y, en algunos casos, reducir la evaporación y aprovechar mejor el espacio.

Al mismo tiempo, las presas también arrastran costes ambientales y sociales: pueden dañar poblaciones de peces, retener sedimentos, alterar la temperatura de los ríos, dificultar la restauración de llanuras de inundación e incluso contribuir al desplazamiento de comunidades indígenas. La solar, mientras tanto, sigue avanzando apoyada en una caída de costes de alrededor del 90% desde 2010 y en mejoras como los paneles bifaciales, las células de perovskita y baterías más avanzadas. Por ahora, sigue sin estar claro hasta qué punto un reemplazo directo de este tipo podría plantearse de forma realista a corto plazo.