Man of Tomorrow: James Gunn enfría los cameos y se centra en Superman y Lex

James Gunn ha salido hoy a bajar el volumen de una de las expectativas que más deprisa estaban creciendo alrededor de Man of Tomorrow, la próxima película de Superman dentro del nuevo DCU: la idea de que la secuela va a convertirse en una pasarela de apariciones sorpresa y grandes cruces con todo el universo compartido.

En un mensaje publicado en Threads, Gunn fue bastante directo y dejó una frase muy concreta: Man of Tomorrow es una película sobre Lex y Clark, así que el público “no debería esperar muchos otros personajes”. El comentario llega justo cuando los rumores y la especulación de los fans están disparados, sobre todo en lo que tiene que ver con fichajes secretos y cameos de alto perfil.

Tiene sentido que haya querido salir a aclararlo. Buena parte de la conversación online sobre la película se había ido hacia otro lado: qué héroes o villanos podrían aparecer, quién entraría por sorpresa, qué conexión escondida habría con futuras entregas. Mientras tanto, la historia principal quedaba en segundo plano. Gunn ya había comentado en otras ocasiones que muchos de los rumores que circulan están “completamente equivocados” y que se ha inflado tanto el número de personajes nuevos como el tiempo en pantalla que supuestamente tendrían.

Aun así, Man of Tomorrow tampoco da la impresión de que vaya a quedarse aislada por completo del resto del universo DC.

Lo que sí deja caer este mensaje es otra cosa: si hay conexiones más amplias, serán secundarias. La prioridad no parece ser usar la secuela como escaparate para franquicias futuras, sino levantar una película mucho más centrada en sus dos protagonistas. Ahora mismo, todo encaja mejor con una idea bastante clara. El eje dramático seguiría estando en la relación ideológica y personal entre Superman y Lex Luthor, con menos aire de gran evento de universo compartido y más de duelo entre dos figuras que encarnan visiones opuestas del poder, la humanidad y el control.

Además, el proyecto sigue la línea de continuidad del nuevo DCU, que arrancó con Superman en 2025. David Corenswet volverá como Clark Kent/Superman, Nicholas Hoult repetirá como Lex Luthor y Rachel Brosnahan regresará como Lois Lane. Man of Tomorrow, por su parte, tiene previsto llegar a los cines el 9 de julio de 2027.

Y que Gunn esté intentando enfriar los rumores sobre personajes extra no quiere decir que la secuela vaya a quedarse sin una amenaza de peso. Distintos reportes señalan a Brainiac como la principal amenaza externa de la historia, presuntamente interpretado por Lars Eidinger, siempre según esas mismas informaciones. Si eso termina siendo cierto, dibuja una estructura muy concreta: Superman y Lex Luthor enfrentados entre sí, sí, pero también obligados a moverse en mitad de una crisis mayor.

Uno de los nombres que más ruido ha hecho en los últimos días es el de Adria Arjona, a quien parte del fandom coloca como posible Wonder Woman. De momento, ni Gunn ni DC han confirmado su fichaje ni han dicho qué papel tendría en la película.

El mensaje oficial, al final, es bastante claro: Man of Tomorrow no gira alrededor de cuántos personajes pueden meter en pantalla, sino de qué pasa cuando Superman y Lex Luthor vuelven a chocar. Lo que todavía no se sabe es qué otras conexiones con el DCU acabarán teniendo un papel de verdad dentro de la película.

iPhone 18 Pro debuta hoy entre protestas: presión a Apple en Nueva York

Apple ha puesto hoy a la venta en tiendas el iPhone 18 Pro en Estados Unidos, pero el arranque ha quedado marcado por otra cosa: una protesta de Heat Initiative frente a la Apple Fifth Avenue de Nueva York. El grupo quería presionar a Apple por su política de seguridad infantil incluso antes de que se abrieran las puertas.

La tienda de la Quinta Avenida ha abierto oficialmente a las 8:00 de la mañana. Allí estaban John Ternus, vicepresidente sénior de hardware de Apple, la jefa de retail Deirdre O’Brien y Greg Joswiak, vicepresidente de marketing.

Pero a esas horas la atención ya llevaba tiempo en la calle.

Varias horas antes, al menos seis furgonetas con paneles luminosos se habían colocado en la Quinta Avenida con mensajes en los que se acusaba a Apple de facilitar el abuso sexual infantil y se pedía de forma directa la intervención de John Ternus. Según los organizadores, algunos de esos vehículos llegaron hacia las 4:00 de la madrugada para asegurarse un lugar bien visible antes del inicio de las ventas.

La acción la ha impulsado Heat Initiative, un grupo que desde hace tiempo presiona a Apple para que adopte medidas más duras contra el material de abuso sexual infantil, conocido por las siglas CSAM en inglés.

Entre lo que reclama Heat Initiative está el escaneo de iCloud para detectar material ya identificado, controles de edad más estrictos en la App Store, una moderación más dura y mejores sistemas de denuncia dentro de iMessage. El grupo sostiene que las herramientas actuales de Apple no alcanzan para frenar la circulación de este tipo de contenido ni para proteger a los menores dentro del ecosistema de la compañía.

La protesta devuelve al centro uno de los debates más delicados para Apple. La empresa lleva años defendiendo que la privacidad es una pieza central de sus productos y servicios y, en 2021, presentó NeuralHash, un sistema pensado para detectar CSAM ya identificado antes de su subida a iCloud, según explicó entonces la propia Apple. Aquel plan acabó abandonándose tras una fuerte reacción de defensores de la privacidad, que avisaron del riesgo de abrir la puerta a mecanismos de vigilancia mucho más amplios.

Quienes critican esa postura señalan, de todos modos, que el resultado se ve en las cifras. En 2023, Apple reportó 267 casos sospechosos al National Center for Missing & Exploited Children (NCMEC). Google notificó cerca de 1,47 millones y Meta superó los 30 millones, según los reportes que esas compañías enviaron al NCMEC.

En los días previos al estreno del iPhone 18 Pro, Apple también presentó nuevas funciones de control parental en iOS 27. Entre ellas están Ask to Browse y una ampliación de las alertas de Communication Safety.

La acogida a estas funciones ha sido buena en parte, aunque algunos expertos creen que siguen dependiendo demasiado de la supervisión de los padres y que además pueden esquivarse con relativa facilidad. La presión legal tampoco se ha ido. Apple consiguió hace poco que se desestimara una demanda colectiva relacionada con CSAM por valor de 1.200 millones al amparo de la Sección 230, según la resolución judicial, pero sigue enfrentándose a una demanda del estado de Virginia Occidental y a críticas por la presencia de apps de nudify, algunas de las cuales fueron retiradas después de presión legal.

Hasta ahora, ni Apple ni John Ternus habían respondido públicamente a la protesta. Heat Initiative, por su parte, tampoco había difundido un comunicado formal específico sobre la acción en la Quinta Avenida. No está claro si alguna de las dos partes contestará en las próximas horas.

EPA deroga las reglas climáticas para las centrales: demanda inmediata

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha dado hoy un paso de gran calado: ha dejado sin efecto los límites de emisiones de carbono para centrales eléctricas aprobados en 2024 y, al mismo tiempo, ha puesto sobre la mesa la eliminación del resto de normas sobre gases de efecto invernadero aplicables al sector eléctrico. La maniobra apunta a desmontar una de las piezas más visibles de la política climática de la administración Biden y, en palabras de la propia agencia, a aliviar de forma notable la carga regulatoria que pesa sobre el sistema eléctrico. La reacción fue casi inmediata. Varias organizaciones de salud pública y de defensa ambiental acudieron al Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia con una petición en la que sostienen que la decisión choca de frente con las obligaciones de la Ley de Aire Limpio.

Entre los grupos que han dado ese paso están la American Lung Association, la American Public Health Association, Clean Air Council, Clean Wisconsin, Environmental Defense Fund y NRDC. Su argumento no tiene demasiadas vueltas: la EPA no puede mirar hacia otro lado ante una contaminación que empeora el cambio climático y que sale de uno de los mayores focos industriales del país.

La norma que ahora se ha derogado exigía, según el texto que la EPA aprobó en 2024, que muchas centrales de carbón ya en funcionamiento y las nuevas plantas de gas natural capturaran alrededor del 90% de sus emisiones de carbono a partir de 2032. En la práctica, eso empujaba a las eléctricas a desplegar sistemas de captura y almacenamiento de carbono o, si no, a rehacer sus planes de inversión.

Quienes defendían esa regla la veían como una herramienta decisiva para recortar emisiones en una industria donde descarbonizar no es precisamente sencillo. Sus críticos, por el contrario, llevaban tiempo diciendo que imponía costes muy altos y exigencias técnicas difíciles de asumir de manera realista.

Ahora la EPA sostiene que la Ley de Aire Limpio no le da autoridad para regular las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas por su efecto sobre el cambio climático. Y añade algo más: retirar estas obligaciones, dice, le ahorrará al sector más de 300.000 millones de dólares en costes de cumplimiento hasta 2047.

Ese cálculo choca con el que hizo la propia EPA durante la administración Biden. Entonces, la agencia estimó beneficios netos cercanos a los 370.000 millones de dólares en salud pública y clima. La nueva dirección, en cambio, sostiene que aquellas restricciones aportaban “prácticamente ningún beneficio”.

Las organizaciones que han presentado la demanda advierten de que este retroceso puede tener consecuencias muy concretas. En sus alegaciones hablan de miles de muertes prematuras, cientos de miles de casos adicionales de asma y daños económicos de enorme magnitud. Uno de los análisis citados por los opositores proyectaba más de 1 billón de dólares en costes sanitarios y más de 1,8 billones en daños climáticos hasta 2047.

El pulso legal llega, además, en un momento delicado para el sector energético estadounidense. Las centrales térmicas, sobre todo las de carbón y gas, siguen siendo una fuente importante de emisiones. Lo que salga de este caso puede acabar influyendo en el precio de la electricidad, en la velocidad con la que se desplieguen nuevas tecnologías energéticas y en cuánto margen tendrá para contaminar una de las industrias con más peso del país.

Todavía no está claro hasta dónde llegará la batalla judicial. Lo que sí anticipan varios expertos legales es un recorrido largo, áspero y nada simple, con muchas opciones de acabar en el Tribunal Supremo.

NASA rescata Starliner: no quiere depender solo de Crew Dragon

La NASA prepara hoy medidas para mantener a Starliner, la cápsula de Boeing, como segunda vía para llevar astronautas, pese al historial reciente de problemas que arrastra la nave. La razón es simple: la agencia no quiere quedarse atada a una sola opción, Crew Dragon, la cápsula de SpaceX.

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Ese es el punto de fondo: no depender únicamente de Crew Dragon en un momento en que la propia SpaceX ya ha avisado a la NASA de que ese vehículo no seguirá en servicio para siempre.

Ahora mismo, Crew Dragon es el único sistema operativo de la NASA para vuelos tripulados regulares a órbita baja. Si se retira alrededor de 2030, o incluso antes, la agencia volvería a quedarse sin la redundancia que lleva años tratando de asegurar.

Con los planes que hoy maneja la NASA, Boeing recibiría el encargo de dos misiones tripuladas adicionales de Starliner. Al mismo tiempo, la agencia aportaría fondos para corregir los problemas detectados en los propulsores de maniobra y apoyaría la certificación de la nave para volar con un nuevo cohete cuando el Atlas V salga de escena.

Ese movimiento no quiere decir que Starliner haya recuperado por completo la confianza de la NASA. Lo que muestra, más bien, es una necesidad práctica.

SpaceX ya le ha trasladado a la agencia su intención de retirar Crew Dragon hacia 2030 para concentrarse en Starship y en otras prioridades de negocio. Y su presidenta, Gwynne Shotwell, tampoco quiso comprometerse públicamente a mantener Dragon operativa a largo plazo.

Starliner llega a este punto después de uno de los capítulos más delicados de todo el programa de tripulación comercial.

En la primera misión tripulada de Starliner, lanzada el 5 de junio de 2024, la cápsula registró fugas de helio y fallaron 5 de sus 28 propulsores de control de reacción. Ante esa situación, la NASA optó por traer la nave de vuelta sin tripulación el 7 de septiembre de 2024.

Los astronautas que habían viajado en Starliner terminaron regresando a bordo de una Crew Dragon de SpaceX.

La investigación que vino después fue especialmente severa.

La NASA clasificó aquel vuelo como un “incidente de tipo A”, la categoría de seguridad más grave que maneja la agencia. Luego, un informe de febrero de 2026 señaló deficiencias de diseño e ingeniería, fallos de liderazgo, una cultura de seguridad deteriorada y una relación marcada por la desconfianza entre los equipos de Boeing y la propia NASA.

La comparación con SpaceX, a estas alturas, cuesta pasarla por alto.

La NASA ha pagado aproximadamente 5.100 millones de dólares a Boeing por el desarrollo y la certificación de Starliner, frente a unos 3.100 millones a SpaceX por Dragon. En los contratos originales de 2014, Boeing recibió 4.200 millones y SpaceX 2.600 millones.

Aun así, Crew Dragon ya ha completado 13 misiones tripuladas exitosas de la NASA a la Estación Espacial Internacional, y hay otra programada para octubre.

Starliner, por su parte, no está cancelada. Está siendo reordenada, corregida, empujada a otra fase.

Según esos planes, la NASA habría reducido sus misiones tripuladas garantizadas de seis a cuatro, dejando dos más como opción. La siguiente, Starliner-1, no despegaría antes de abril de 2026 y, de forma bastante reveladora, empieza a perfilarse como un vuelo de carga no tripulado con el que validar las mejoras.

La apuesta sigue en pie. No porque Starliner haya demostrado ya que está lista, sino porque quedarse sin una segunda nave sería un riesgo todavía mayor.

Sigue sin saberse cuándo volverá Starliner a realizar una misión tripulada regular.

Apple, Samsung y Google, bajo investigación en EE. UU. desde hoy: BoomCloud 360 apunta a su audio espacial

La Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, la USITC, ha puesto en marcha una investigación formal contra Apple, Samsung y Google para determinar si varias funciones de audio espacial presentes en algunos de sus dispositivos vulneran patentes de la empresa californiana BoomCloud 360.

El procedimiento de la USITC, inscrito con el número 337-TA-1521 y tramitado bajo la Sección 337, aumenta la presión sobre Apple, Samsung y Google. No es un frente menor: este tipo de casos puede acabar en restricciones a la importación y a la venta de productos dentro del mercado estadounidense.

Aun así, conviene separar una cosa de la otra.

La USITC no ha declarado infractoras a Apple, Samsung ni Google.

El asunto está apenas entrando en la fase de examen. Según figura en el expediente de la USITC, BoomCloud 360 presentó su demanda inicial el 14 de agosto de 2026 y después añadió un escrito complementario el 31 de agosto de 2026.

De acuerdo con la denuncia de BoomCloud 360, la disputa se centra en tres patentes ligadas a tecnologías de audio espacial, un terreno que gana cada vez más presencia en móviles, tablets, auriculares y televisores.

Más en detalle, siempre según la denuncia de BoomCloud 360, esas patentes abarcan técnicas como el ajuste de ganancia entre audio espacial y no espacial, la compensación de asimetrías en los altavoces y el procesamiento de diafonía con correcciones espectrales.

Dicho de forma sencilla, hablamos de herramientas pensadas para que la experiencia de sonido resulte más inmersiva y más precisa.

La parte más sensible para los fabricantes está en lo que pide BoomCloud 360.

La empresa solicita a la USITC una Orden de Exclusión Limitada y también órdenes de cese. Si esas medidas salieran adelante, podrían bloquear la importación a Estados Unidos y restringir la venta de determinados productos afectados.

El posible alcance del litigio es grande: smartphones, tablets, auriculares inalámbricos como los AirPods de Apple, televisores, varios dispositivos del ecosistema Galaxy de Samsung y también productos de Google que incorporen funciones de audio espacial.

Eso sí, que el caso se haya abierto no significa que vaya a haber retiradas inmediatas de productos.

Por ahora, lo único que ha confirmado la USITC es la apertura de la investigación y el arranque del proceso ante un juez administrativo. Será ese juez quien revise pruebas, argumentos técnicos y las defensas de cada parte antes de que pueda llegar una decisión final.

Apple y Google presentaron en agosto de 2026 demandas declarativas contra BoomCloud 360. Samsung hizo lo mismo el 3 de septiembre de 2026 ante un tribunal federal, según los registros judiciales.

Ese tipo de maniobra suele buscar que un juez concluya que no hubo infracción o incluso que las patentes en discusión no son válidas.

Para los consumidores, el caso importa porque pone el foco sobre una función ya muy extendida en la electrónica de consumo. Para la industria, vuelve a dejar claro que incluso tecnologías que parecen asentadas siguen siendo objeto de batallas por patentes. Por ahora no se sabe cuándo podría llegar una decisión final.

iPhone 18 Pro: una nueva filtración apunta a más carga rápida y menos calor

Las primeras filtraciones sobre el iPhone 18 Pro, el modelo que Apple tendría en el calendario para 2026 y que todavía no ha presentado ni confirmado de forma oficial, apuntan a dos cambios muy concretos: más velocidad de carga y un control térmico mejor resuelto.

Todo esto sale de informes de la cadena de suministro y de las fuentes habituales que suelen anticipar movimientos de Apple. Aun así, sigue siendo especulación, así que conviene leer lo que viene con cierta cautela.

Apple, por ahora, no ha dicho nada del dispositivo. Pero estos primeros rumores ya dejan ver una de las mejoras más útiles que podría recibir el iPhone en años: cargar más rápido sin que el móvil termine convertido en una pequeña estufa.

Si acaba cumpliéndose, la próxima generación Pro daría un salto tanto en potencia de carga como en gestión del calor. Y no sería algo que solo se notaría al enchufar el teléfono. También tendría impacto al jugar, al grabar vídeo o al poner el móvil a trabajar con tareas pesadas.

Lo que más llama la atención es el posible aumento de la velocidad de carga por cable. Apple suele moverse con bastante prudencia en este terreno y rara vez entra en la competición de las cifras espectaculares, pero las filtraciones señalan que el iPhone 18 Pro podría acercarse a los 45 W e incluso llegar a rozar los 50 W en determinadas condiciones.

Hablar de 45 W o 50 W sería un avance serio para una gama que, históricamente, ha preferido priorizar la estabilidad, la autonomía y la salud de la batería antes que presumir de números más agresivos.

En el uso diario, una subida así en la potencia de carga se traduciría en algo muy simple: recuperar más batería en menos tiempo. Para quien usa el iPhone como cámara principal, consola portátil o herramienta de trabajo, eso marca bastante la diferencia.

También está una crítica que lleva tiempo repitiéndose con los iPhone actuales: sus tiempos de carga se quedan por detrás de los de varios rivales en Android. Apple compensa parte de esa desventaja con una eficiencia energética bastante buena, pero el mercado ya se ha acostumbrado a recargas cada vez más rápidas.

Claro que, si Apple decide subir la potencia en el iPhone 18 Pro, no bastará con poner más vatios en la ficha técnica. También tendrá que replantear cómo disipa el calor y cómo regula la entrada de energía, para que ni el rendimiento se resienta ni la batería acabe sufriendo más desgaste.

La otra gran mejora que aparece en los rumores va por dentro: una arquitectura interna más preparada para repartir el calor, con materiales y soluciones térmicas más eficaces que las vistas en generaciones anteriores.

Además, las filtraciones no descartan la llegada de una cámara de vapor o de un sistema de disipación más amplio en la gama Pro, algo que los fabricantes rivales llevan años usando en móviles pensados para alto rendimiento.

Una arquitectura térmica más ambiciosa tendría un beneficio doble. Permitirá mantener la carga rápida durante más tiempo sin bajar potencia demasiado pronto y, a la vez, ayudará a que el teléfono sufra menos limitaciones térmicas en sesiones largas de juego, edición de vídeo o grabación en alta resolución.

Si Apple mantiene su calendario habitual, el iPhone 18 Pro no se espera para dentro de poco, sino para 2026, y justo por eso todavía hay margen para cambios. Pero si esta línea termina haciéndose real, mejorar la carga y contener mejor el calor sería una actualización mucho más tangible para la mayoría de usuarios, sobre todo después de años en los que la batalla se ha librado casi siempre en cámaras, chips y funciones de software.

Apple pone hoy a la venta el iPhone 18 Pro: llegan los Watch Series 12, Ultra 4 y AirPods 5

Apple ha puesto hoy a la venta en sus tiendas físicas de todo el mundo el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, el Apple Watch Series 12, el Apple Watch Ultra 4 y los AirPods 5, la nueva tanda de dispositivos que presentó el 9 de septiembre en el evento Surprise and Shine.

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Los equipos ya pueden comprarse también en apple.com y en la app Apple Store. La preventa se abrió el 12 de septiembre, de acuerdo con Apple, aunque durante las primeras horas hubo compradores en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá que contaron problemas con los pagos y fallos al intentar cerrar la compra.

El foco de este lanzamiento está en la gama iPhone 18 Pro. Apple estrena el chip A20 Pro, suma una cámara principal con apertura variable y reduce el tamaño de la Dynamic Island. La compañía habla además de una mejora gráfica de hasta el 40 %.

En batería, el dato que más repite Apple está en el iPhone 18 Pro Max: hasta 45 horas de reproducción de vídeo. Es, seguramente, uno de los reclamos más fuertes de esta generación. En Estados Unidos, el iPhone 18 Pro parte de 1.199 dólares, 100 dólares por encima del modelo equivalente del año pasado, siempre según los precios anunciados por la propia Apple.

En relojes, tanto el Apple Watch Series 12 como el Apple Watch Ultra 4 pasan al nuevo chip S11, según la información de Apple. El Series 12 incorpora sensores de salud mejorados para medir la frecuencia cardiaca con más frecuencia y arranca en 399 dólares. El Ultra 4, pensado para un perfil más deportivo y aventurero, lleva la autonomía hasta 50 horas, también en las cifras que facilita la compañía.

Los AirPods 5 llegan con un cambio que sí se nota en toda la gama: la cancelación activa de ruido pasa a venir de serie, según Apple. El precio empieza en 129 dólares, o en 149 dólares si se elige la versión con estuche de carga inalámbrica. También añaden resistencia IP57 frente al polvo y al agua, de acuerdo con las especificaciones oficiales.

Como suele pasar con Apple, varias tiendas tuvieron colas desde primera hora. En algunos países incluso hubo clientes esperando desde medianoche para entrar en cuanto se abrieron las puertas.

La compañía ha querido subrayar también el ambiente del estreno y las demostraciones en tienda, con especial foco en el evento montado en Apple Fifth Avenue, en Nueva York. Apple está empujando al mismo tiempo el tirón de su canal físico con sesiones prácticas, asesoramiento personalizado, entrega y tasación de dispositivos usados, financiación con Apple Card, programa de renovación anual, promociones con operadoras y el servicio Personal Setup, pensado para ayudar a dejar configurado el nuevo equipo justo después de comprarlo, tal como explica la empresa.

Este estreno se enmarca en la ofensiva de hardware que Apple prepara para 2026 bajo la dirección de su nuevo CEO, John Ternus. Y a corto plazo todavía queda otra cita: el iPhone Duo, el plegable de la marca que, si se cumplen los planes, llegará en octubre.

Aun con todo, hay analistas que ven aquí una generación bastante continuista. Los tres puntos que más destacan son otros: la cámara de apertura variable del iPhone 18 Pro, la batería del iPhone 18 Pro Max y la llegada de la cancelación activa de ruido como función estándar en los AirPods 5.

Bolt y Lucid anuncian 25.000 robotaxis para Europa: objetivo, 100.000 en 2035

Bolt y Lucid han hecho pública una alianza con la que quieren desplegar al menos 25.000 robotaxis en varias ciudades europeas y, a partir de ahí, llevar esa flota hasta las 100.000 unidades en 2035. Si sale como plantean, estaríamos ante uno de los mayores planes de movilidad autónoma anunciados hasta ahora en Europa.

La parte más llamativa del acuerdo es que Bolt no se limitará a poner su plataforma de movilidad. También será la propietaria y la operadora de los vehículos, tal y como han explicado ambas compañías.

Y el horizonte es todavía más ambicioso: esa flota inicial debería crecer hasta las 100.000 unidades en 2035, según el plan presentado por Bolt y Lucid.

La idea es que el proyecto funcione con autonomía SAE de Nivel 4. Hablamos de coches capaces de circular por sí solos en determinadas condiciones y dentro de zonas operativas concretas, sin intervención humana, de acuerdo con lo anunciado por las dos empresas.

Para llegar ahí, la alianza combinará varias piezas: la plataforma de vehículo definido por software de Lucid, los datos operativos que Bolt acumula en Europa y la arquitectura de referencia NVIDIA Hyperion, según han detallado Bolt y Lucid.

Sobre el papel, el reparto está bastante definido.

Lucid aporta la base del vehículo y toda su arquitectura tecnológica. Bolt, por su parte, se encargará del desarrollo de producto, los requisitos del vehículo, el software y los parámetros de seguridad y experiencia de usuario. A eso se suman la infraestructura de flota, los sistemas de operación y la relación con las ciudades, un punto imprescindible si quieren escalar el servicio, tal y como han explicado ambas compañías.

Ese reparto deja bastante claro por dónde va la apuesta de Bolt. Quiere tener control directo sobre la operación comercial, así que la gestión diaria de la flota, la recarga, el mantenimiento y los permisos puede acabar siendo tan decisiva como el propio coche.

Europa, eso sí, no es precisamente el escenario más fácil para este tipo de servicios.

Las empresas están adaptando el sistema a las carreteras y a la regulación europea, donde los centros urbanos más antiguos, la lluvia frecuente y unas normas fragmentadas por país , y a veces incluso por ciudad, han complicado más los despliegues que en Estados Unidos o en China.

Ahí Bolt parte con una ventaja relativa. Ya opera en muchas ciudades europeas y tiene datos de demanda, tráfico y comportamiento de los usuarios que pueden servir para ajustar el servicio a entornos más enrevesados que los de buena parte de las pruebas vistas hasta ahora en otros mercados.

El anuncio llega, además, en plena escalada competitiva.

Waymo prevé lanzar robotaxis sin conductor en Alemania antes de que acabe 2027. Uber y Pony.ai, por su lado, ya han dicho que desplegarán más de 2.000 robotaxis en Europa. Y Uber ya ha estrenado servicio en Zagreb y ha empezado a operar en Londres.

Las previsiones citadas por las propias compañías apuntan a que el mercado europeo del robotaxi pasará de 661 millones en 2025 a alrededor de 5.530 millones en 2035.

La ambición es enorme. Convertirla en una red de robotaxis de verdad en Europa, sin embargo, va a exigir ejecución, permisos y, sobre todo, tiempo.

Por ahora no se sabe cuándo arrancará el servicio ni cuáles serán las primeras ciudades elegidas.