La Comisión Europea prepara la incorporación de ChatGPT, el chatbot de OpenAI, y de Roblox, la plataforma centrada en juegos y experiencias online, a la lista de plataformas de muy gran tamaño, las llamadas VLOP por sus siglas en inglés. El movimiento, adelantado por Bloomberg, podría llegar en agosto y apunta a lo mismo que persigue Bruselas con la Ley de Servicios Digitales (DSA): apretar el control sobre las grandes plataformas en cuestiones de seguridad online, transparencia y rendición de cuentas.
Según la DSA de la Unión Europea, la etiqueta VLOP se reserva para servicios que pasan de los 45 millones de usuarios activos al mes dentro de la UE. Si la designación se confirma de forma oficial, las dos compañías tendrían cuatro meses para ajustarse a las obligaciones más duras del reglamento. Ahí entran las evaluaciones anuales de riesgo, la adopción de medidas para reducir esos riesgos y más transparencia en áreas como la publicidad o la moderación de contenidos.
Y hay más. También tendrían que abonar una tasa anual de supervisión a la Comisión Europea. Si no cumplen, la propia DSA contempla sanciones de hasta el 6 % de la facturación global anual.
En el caso de ChatGPT, la designación tendría un peso especial. Sería la primera vez que un chatbot de este tipo entra de lleno en el marco más amplio de control de plataformas de la Unión Europea. La decisión iría en la línea de una preocupación que Bruselas lleva tiempo señalando: los riesgos sistémicos, desde la difusión de contenidos dañinos o ilegales hasta el posible impacto sobre derechos fundamentales.
La posible entrada de ChatGPT en esa categoría vuelve a poner sobre la mesa una discusión regulatoria que no es nueva: si servicios como este deben tratarse como plataformas comparables a redes sociales y buscadores, o si necesitan otro encaje. Hay quien ve en el enfoque europeo una vía para elevar la seguridad. Otros creen que puede sumar cargas que terminen frenando la innovación.
Roblox llega a este posible paso con otro foco encima: la protección de menores. Su base de usuarios es especialmente joven y la plataforma ya ha recibido atención regulatoria en Europa. En Países Bajos, por ejemplo, las autoridades han investigado si Roblox hace lo suficiente para proteger a los niños frente a contenidos violentos y sexuales. Una designación como VLOP la obligaría a explicar con mucho más detalle cómo detecta esos riesgos y qué hace para reducirlos.
La posible inclusión de ambas no aparece aislada. Encaja en una ofensiva más amplia de Bruselas. La DSA ya alcanza a servicios de grupos como Meta, Google y TikTok, y ha servido de base para investigaciones y medidas coercitivas contra varias grandes plataformas.
Para los usuarios europeos, esto podría traducirse en más información sobre cómo se moderan los contenidos y qué riesgos detectan estos servicios. Para las empresas, marca una nueva etapa: crecer en Europa también implica aceptar una supervisión bastante más intensa. Por ahora no se sabe cuándo hará Bruselas el anuncio formal, aunque Bloomberg sitúa ese momento en agosto.