Hoy por hoy, Nintendo no te permite hacer nada con ninguno de sus personajes si no los has licenciado antes. Y no hablo de cameos en series o videojuegos, sino hasta en obras de teatro infantiles sin ánimo de lucro o parodias de YouTube. Sin embargo, hubo una época en la que los iba malvendiendo, consciente de que el dinero que ingresaba en las arcas compensaba el mal rato que iban a pasar si el juego no era lo suficientemente bueno. Y aquí es donde entra el momento en el que Mario se pasó al MS-DOS. Y, efectivamente, no fue bueno.
Mamma mía
En los años 80 lo normal es que los juegos para consola acabaran porteándose tarde o temprano a otras: ‘Donkey Kong’ y ‘Mario Bros’ salieron en Atari, Commodore o Amstrad sin ningún tipo de problema: muchas veces eran versiones menores del arcade original, pero mientras siguieran entrando los billetes, todo iba bien.
Hubo juegos (versiones de ‘Mario Bros’) que incluso no llegaron a tocar las consolas de Nintendo, como ‘Punch Ball Mario Bros’ o ‘Mario Bros Special’. Hasta el clásico ‘Super Mario Bros’ acabó saliendo en los ordenadores de la época en una “edición especial”. Y entonces, a inicios de los 90, con la Super Nintendo a punto de salir y Game Boy rompiendo todas las expectativas, Mario hizo su primera aparición en PC.

Todos conocemos -más o menos- las desventuras de la mascota de Nintendo en MS-DOS: juegos como ‘Mario Teaches Typing’, ‘Mario is missing!’, ‘Mario’s Time Machine’ o los preescolares ‘Mario’s early years!’. Todos ellos tenían una función educativa: enseñar historia, números o mecanografía. En 1996, ‘Mario FUNdamentals’, un extraño recopilatorio de minijuegos de damas, dominó, backgammon o Yahtzee, terminó con la desastrosa aventura sacadineros.
Mario no pinta nada
Pero, ¿sabéis cuál fue el primero de estos juegos para MS-DOS? Probablemente no se acuerden ni en la propia Nintendo ni en Merit Software, que distribuyó el juego (y que acabó cerrando en 1996 teniendo como punto álgido el ‘Micro Machines’ de Game Boy). Era ‘Super Mario Bros & Friends: When I Grow Up’, en cuya portada veíamos a Mario, vestido de guardia de tráfico, parando un camión de bomberos pilotado por Luigi mientras de fondo podíamos leer “Oficina del Doctor” y un perro huía para no ser atropellado. Pero esto, ¿qué es?

Si te dicen “Piensa en un juego sobre Mario que salga barato” lo más posible es que pienses en un plataformas un poco cutre, o quizá incluso en un RPG hecho sin demasiado esfuerzo. Sin embargo, lo que se le ocurrió a Brian A. Rice fue mucho más decepcionante: un juego de pintar a Mario y compañía en distintas profesiones valiéndose del ratón. No busques más: esto es lo que hay.
En total, ‘When I Grow Up’ mostraba un total de 31 imágenes en las que se mostraban distintas profesiones, desde veterinario hasta periodistas pasando por astronauta, granjero o atleta profesional. Todas ellas tenían su explicación y unión con el mundo de Mario mediante un pequeño texto (por ejemplo, “Mario, el programador, lo está pasando mal luchando contra Goombas y otros bugs molestos. Sabía que los programadores hablaban sobre tener “bugs” en sus programas de tanto en cuando, ¡pero esto es ridículo!”). Al menos se preocupaban por unirlo, oye, algo es algo.

Mario, al INEM
Fue un ilustrador profesional el que hizo estas 31 imágenes, Rick Incrocci, que según su página web sigue en activo, y las animaciones que salían al completar cada dibujo estaban hechas por Glenn Leszczak, que continuaría haciendo el arte de juegos como ‘World Class Fussball’ unos años más antes de desaparecer. Así es: un juego no-juego creando por solo dos personas supervisadas por su jefe, Brian A. Rice. Salió lo que salió.
En algunas ilustraciones incluso se permitían el lujo de sacar a Link (como “guía de viaje” o esperando a la comida de “Mario cocinero”) o imaginar situaciones donde Bowser era juzgado por Peach. Incluso en una de las ilustraciones, la de amo de casa, se señala que Mario tiene hijos. Hoy por hoy Nintendo habría dicho “Para el carro”, pero era 1992 y todo valía.

‘Super Mario Bros & Friends: When I Grow Up’ se lanzó el 1991 y una versión mejorada apareció el 24 de marzo de 1992 en Estados Unidos, de donde nunca salió. Como curiosidad, permitía usar hasta 256 colores (la mayoría de ellos repetidos, todo sea dicho) y no permitía dibujar nuevas líneas a los dibujos pre-existentes. En julio de 1992 ‘Mario Paint’ apareció haciendo desaparecer para siempre este pseudo-juego. Uno que se ha perdido en el éter del olvido incluso para los mayores fans de Nintendo. ¡Mamma mia!