Hay muy pocos personajes en Marvel que no pueden volver a la vida si no quieren enfrentarse al escrutinio de todo un fandom. Gwen Stacy, el Capitán Marvel original, Tío Ben y poco más. El resto siempre pueden volver en un momento dado: que si un mundo alternativo, que si un viaje temporal, que si el poder del Fénix, que si una máquina de resucitar en Krakoa… Ahora es el turno del hijo de Lobezno, que ha aguantado muerto menos de lo que tardamos en hacernos un café.
Al infierno y vuelta
En febrero de este año, Dientes de Sable cogía a Akihiro (o Daken, según como se llame), el hijo de Lobezno, y le partía en varios trozos, dejándolos esparcidos por la nieve. Es más: desde Marvel aseguraron que era un personaje que estaba cien por cien muerto sin ninguna posibilidad de volver. Pero, teniendo la misma integridad que el político estándar, en mayo han vuelto a traerle a la vida, esta vez como ‘Hellverine’.
Sí, ‘Hellverine’. Le han unido el cuerpo en una agencia gubernamental, le han imbuído con el Espíritu de Venganza (convirtiéndole en una especie de Motorista Fantasma) y a correr. Literalmente. “Ese es mi hijo, Akihiro. Pero es imposible, porque está muerto”, se lamenta Lobezno junto con todos los marvelitas que se creyeron que esta vez sí que de verdad estaba criando malvas. Y el ciclo vuelve a empezar. El ciclo sin fin.