Jack Reacher ha vuelto. Eso significa descubrir más secretos que nadie quieren que se descubran, más acción y al menos cuatro personas muertas por episodio a manos de un personaje protagonista que no tiene problemas en mancharse las manos. Una de las series más populares de Prime Video, si es que no la más popular, ha vuelto con todo lo que esperábamos de ella: un misterio por resolver, un Reacher fascinado e irritado por el mismo y mucha gente queriendo tapar el mismo.
Pero quienes aún no han visto nada de ella se preguntan, ¿por qué triunfa tanto la serie? Desde fuera, no parece que tenga nada especial. Parece una serie de acción más. Y nada más lejos de la realidad. Jack Reacher es una serie muy singular dentro de las de su clase. Porque no es solo que ya no se hagan series como esta: es que nunca se han hecho series como Jack Reacher. Porque ambas cosas son ciertas. Ni se han hecho nunca ni se hacen ya.
Ya no se hacen series como Jack Reacher
Lo más fascinante de Jack Reacher es que, aunque desde fuera puede parecer una serie de acción, es que es una clásica serie noir como las de antes. Reacher es un detective metódico, inteligente y que sabe leer perfectamente a las personas y las situaciones. A veces se equivoca y se mete en problemas, pero generalmente sabe dónde hay problemas o algo no cuadra y su obsesión le lleva hasta el fondo del asunto. Haciéndole un personaje fascinante.
En ese sentido, es todo lo vieja escuela que puede ser. Y también es muy humano. Reacher a veces se equivoca, interpreta mal a una persona o lo que cree que es una pista segura es en realidad una trampa o un equívoco. También tiene la mecha corta, es un tipo solitario y tiene serios problemas para entender las pistas sociales cuando se trata de cualquier cosa relacionada con su vida personal. Todo eso hace que sea fácil empatizar con él y que se sienta un personaje más auténtico, más de verdad. También que se sienta como un personaje clásico de una historia de detectives. No es un héroe que lo puede todo; es una persona que debe superar obstáculos.
Todo eso va a contrapelo a la norma desde hace 20 años en televisión. Ya no se hacen historias de detectives. Los procedurales son de forenses de toda clase, de médicos, de abogados, pero no de detectives. Las historias de detectives triunfan como nunca en la literatura, pero la televisión no ha tomado de ello. Excepto Prime Video. Y lo está demostrando con Reacher. Incluso si es un detective puramente contemporáneo.
Jack Reacher es una serie como no se podía hacer antes
La particularidad de Reacher es que no es una serie de detectives como las de antes. Ni siquiera es un hardboiled como los de antes. Jack Reacher es Alan Ritchson, un hombre de aspecto intimidante que en prácticamente cualquier situación es la persona más grande en la habitación. Alto, hipermusculado, adepto al combate cuerpo a cuerpo y no menos al uso de armas de fuego, la serie se convierte en no pocos momentos en Reacher solucionando todo de la manera más violento e intimidante posible.
Aquí es donde Reacher es diferente. No tiene problema en usar la violencia de forma liberal y expeditiva. No solo mata, sino que también tortura, mutila y se toma la justicia por su mano. La violencia no es la solución, es la pregunta y la respuesta es sí. Algo que hace que la serie tenga un equilibrio muy particular entre sus explosiones de violencia, tanto explícitos como implícitos (pues los oneliners de Reacher son absolutamente exquisitos), y el grueso de la serie, más centrado en la parte intelectual del proceso detectivesco.
Esto ha llevado a que la serie triunfe como lo ha hecho. Porque es diferente, contemporánea e interesante. Es una serie de detectives clásica, pero moderna. Y por eso triunfa. Ahora, con el estreno de su cuarta temporada, es un momento perfecto para sumarse al fenómeno Reacher, especialmente considerando que cada temporada es semi-independiente.