Internet fue un error. Creo que todos podemos estar hasta cierto punto de acuerdo con esta afirmación. Sí, nos ha dado acceso al más vasto conocimiento que jamás ha tenido la humanidad, páginas y páginas inacabables de sabiduría encapsuladas en varias páginas web sobre los hechos y datos más recónditos. Y luego, por otro lado, también ha hecho que sepamos que hay gente que va a los conciertos de Taylor Swift con pañales para no perderse nada.
Ir pañal es tontería
Lo peor es que no es algo nuevo, a priori: desde 2023, los swifties toman como un halago hacia la cantante disfrutar de sus tres horas y pico de concierto con, bueno, pañales para adultos encima. Eso sí, maqueados, pintados, muy cuquis, perfectos para hacer realidad una parafilia con la excusa de no querer escuchar un solo minuto de la ídolo del momento desde el váter. O eso parece a primera vista: en realidad aquel primer vídeo era solo una broma de TikTok. Una broma que muchos han creído… y han convertido en realidad repitiéndola. Ay.

A esto hay que sumarle que, aparentemente, la cantante no permite llevar botellas de plástico a sus conciertos, obligando a consumir en los carísimos precios de la barra o -aún peor- morir de deshidratación después de tres horas cantando ‘Shake it off’ y el resto de sus éxitos. ¿En qué punto empezaron los conciertos de Taylor Swift a convertirse en ‘Los juegos del hambre’? Esa pregunta quedará para los libros de historia del futuro cuando vean la decadencia de la cultura pop.