El 8 de diciembre de 2005 se publicó en Japón un juego de Sega destinado a la grandeza. Solo que entonces aún no tenían ni idea de lo que estaba a punto de desatar: han pasado 19 años, 9 juegos principales, un buen puñado de spinoffs y variantes. Y entre todos han vendido más de 21 millones de unidades. Sin embargo, como hemos sabido ahora, en un principio estuvieron a punto de cancelarlo antes de tener una sola oportunidad.
A palos en Dotonbori
Por lo visto, en Sega no confiaban en ‘Yakuza’ (o, como se llama ahora, ‘Like a dragon’). ¿El problema? Claro está, la temática adulta, que impedía que lo jugaran niños y, por tanto, fue rechazado de inmediato. Hay que tener en cuenta que por aquel entonces los juegos japoneses habían dejado de tener el dominio mundial y el estudio quería títulos que apelaran al mayor público posible, que se pudieran vender en cualquier momento y a cualquier persona.
Y eso no era ‘Yakuza’. Pensadlo por un momento: es un juego eminentemente japonés no pensado en absoluto para audiencias de otros países, que no estaba pensado para mujeres ni para niños y no costaba precisamente poco dinero: aprobarlo era un suicidio comercial. Al final fue un bombazo relativo en Japón y vendió más de un millón de copias de PS2. Ahora es todo un imperio propio.
Eso sí, Toshihiro Nagoshi necesitó presentar el juego tres veces ante Sega para obtener su aprobado, y se vio obligado a subrayar que esta no es una historia de violencia entre yakuzas, sino la de un pobre hombre que trata de vivir día a día. Un consejo: si alguna vez vais por Dotonbori, procurad, por lo menos, no pegar a nadie. No es tan fácil como pensáis después de unas buenas horas jugadas.