Nintendo ha anunciado de manera informal que los extranjeros que residan en Japón deberán pagar un coste adicional de 20.000 yenes (aproximadamente 133 euros) si desean adquirir la nueva consola Switch 2 con soporte para su idioma nativo. Esta decisión ha generado cierta preocupación entre los usuarios no japoneses que están aprendiendo el idioma y que ahora enfrentan un desafío financiero adicional por el lanzamiento de esta consola.
Dos versiones, dos precios diferentes
En Japón, estarán disponibles dos versiones de la Switch 2 a partir del 5 de junio. La primera es una versión exclusiva en japonés, que tendrá un precio de ¥49,980 (aproximadamente 337 euros). La segunda es una consola con soporte multilingüe para 16 idiomas, cuya etiqueta asciende a ¥69,980 (alrededor de 473 euros). La discrepancia de precios podría estar ligada a la debilidad actual del yen, lo que también influye en la estrategia de precios de Nintendo en el mercado japonés.
Otro aspecto interesante es que la Switch 2, presumiblemente, será libre de regiones, lo que facilitaría la compra y el uso internacional, excepto para la versión más económica que estará limitada a Japón. Esta medida podría interpretarse como una estrategia de Nintendo para prevenir la reventa de consolas que compran los scalpers a precios más bajos en el país para revenderlas a un precio más alto en el extranjero.
A pesar de las críticas, la versión japonesa de la consola ofrece una opción más asequible para aquellos que hablan el idioma nativo y no requieren soporte adicional. Sin embargo, la carga financiera del modelo multilingüe podría impactar negativamente a quienes residen en Japón y aún están en el proceso de aprendizaje del idioma. Con estas nuevas condiciones, Nintendo también señala la complejidad del mercado japonés y las necesidades de su diversa comunidad de jugadores. Todo ello en una presentación llena de ilusión y polémica.