Año 1977. Un joven llamado Shigeru Miyamoto con sueños de convertirse en mangaka se reúne con Hiroshi Yamauchi, presidente de la empresa de juguetes y arcades Nintendo, en el departamento de planificación. Dos años después apareció el primer juego con su impronta, ‘Sheriff’, del que hizo el arte. Nadie imaginaba que más de 45 años después iba a ser una leyenda viva de los videojuegos.
Tu princesa está en otro castillo
Si no le conoces (¿cómo es posible?) basta decir que de su cabeza han salido ‘Super Mario Bros’, ‘The Legend of Zelda’, ‘Donkey Kong’, ‘F-Zero’ o ‘Pikmin’, entre muchísimos otros. Pero a sus 71 años, Miyamoto sabe que es el momento de ir dejando su sitio a una nueva generación. No es que tenga ninguna intención de retirarse pronto, pero es inevitable.
“Considero que el relevo generacional avanza sin problemas. Tenemos desarrolladores que son jóvenes y brillantes”, ha afirmado. De hecho, es la primera vez que ha reconocido que la mayoría del desarrollo práctico está en manos de equipos nuevos, lo que no significa que él esté fuera de los procesos. De hecho, está totalmente metido en, por ejemplo, la adaptación de ‘Pikmin’ a móviles, ‘Pikmin Bloom’.

De hecho, por ejemplo, Miyamoto no dirigió ya ‘Super Mario Bros Wonder’, que fue a manos de Shiro Mouri ni tampoco ‘Super Mario Odyssey’, de Kenta Motokura. De hecho, en ambos proyectos le dio al equipo libertad total pasándoles la antorcha del personaje. El último juego dirigido por Miyamoto fue ‘Super Mario Run’, y desde entonces se ha dedicado solo a producir maravillas como ‘Tears of the kingdom’ o ‘Pikmin 4’. Sabemos que este momento iba a llegar, pero siempre es demasiado pronto.