Steam tiene ahora una opción gratuita para quienes siguen echando de menos Mass Effect. Se llama STAR TALE: Odyssey One, un FPS narrativo indie que empieza a ganar ruido dentro de la comunidad y que apunta bastante claro a la gente que creció entre Mass Effect y Halo.
Además, llega justo cuando la saga de Electronic Arts (EA) atraviesa uno de sus peores momentos en años. Tras el cierre de BioWare en octubre de 2026 y con el siguiente juego de la franquicia supuestamente cancelado, muchos ya dan por hecho que la serie ha quedado congelada por tiempo indefinido.
STAR TALE: Odyssey One plantea un FPS narrativo ambientado en una nave al borde del colapso.
Hay tiroteos contra criaturas alienígenas, gestión de oxígeno, reparación de sistemas, exploración por pasillos dañados e interacción con una inteligencia artificial de a bordo. La premisa arranca después del colapso ecológico de la Tierra: la humanidad construye la nave estelar Odyssey One para llevar colonos a Sagan II, en Alpha Centauri, pero una tormenta de radiación acaba liberando muestras biológicas experimentales.
Décadas después, el jugador despierta solo en una nave infestada de xenobiontes y repleta de fallos críticos.
STAR TALE: Odyssey One no va a ocupar el lugar de Mass Effect en escala ni en presupuesto, pero sí recoge varias de las piezas que hacían tan atractiva a aquella saga: el aislamiento espacial, la amenaza alienígena y una historia empujada por el misterio de qué fue exactamente lo que salió mal.
Que empiece a recomendarse ahora toca una fibra especialmente sensible entre los seguidores de Mass Effect de EA.
El cierre de BioWare ha provocado una reacción fuerte tanto entre los fans como en parte de la industria. Ahí están campañas como #SaveMassEffect, una petición que, según su propia página, ya supera las 200.000 firmas, además de otras iniciativas como una colecta para colocar una valla publicitaria. Las críticas también han salido desde dentro del sector: veteranos como Warren Spector han cuestionado públicamente la decisión, en un momento en el que Mass Effect todavía se ve como una de las grandes licencias narrativas del videojuego.
Aun así, cuesta imaginar una recuperación rápida.
La salida más evidente sería que otro estudio tomara el relevo, pero desde hace tiempo los analistas vienen señalando que EA difícilmente venderá la propiedad intelectual, vista dentro de su catálogo como una marca de prestigio.
Y STAR TALE: Odyssey One no es el único nombre que ha entrado en esa conversación. También aparece The First Descendant, el shooter-looter gratuito de Nexon disponible en Steam, PlayStation y Xbox desde 2024, aunque muy discutido por su estructura repetitiva y una monetización agresiva. A eso se suma Exodus, el RPG de ciencia ficción de Archetype Entertainment, con veteranos de BioWare como James Ohlen y Drew Karpyshyn, centrado en las decisiones del jugador, una mecánica de dilatación temporal y la presencia de Matthew McConaughey en el reparto.
Por ahora, la trilogía clásica de Mass Effect sigue siendo el refugio más claro para unos fans que mantienen viva la conversación alrededor de la saga, aunque nadie sabe si otro estudio acabará haciéndose cargo de ella a corto plazo.