Alan Moore, conocido por su intransigente postura hacia las adaptaciones de sus cómics, ha mostrado su desdén hacia casi todas ellas. De hecho, recientemente exigió que los beneficios de cualquier adaptación de sus obras fueran destinados a la organización Black Lives Matter. Sin embargo, sorprendentemente, hay una adaptación que recibió su aprobación: “Para el hombre que lo tiene todo”, un cómic de 1985 protagonizado por Superman y ilustrado por Dave Gibbons.
Una rara avis dentro de su bibliografía en todos los sentidos
Esta obra fue adaptada a la serie La Liga de la Justicia Ilimitada, creada por Bruce Timm en 2004. En un contexto donde Moore ha criticado abiertamente otras adaptaciones como V de Vendetta y Watchmen, su beneplácito hacia este episodio es tanto inusual como significativo. Timm, preocupado por la posibilidad de adaptar el material sin el consentimiento de Moore, decidió contactar al escritor, quien respondió de manera positiva, afirmando que sería un honor que lo adaptara.
Pese a que el episodio presentado en la serie introdujo algunos cambios con respecto al cómic original, el resultado fue bien recibido. Dwayne McDuffie, uno de los productores, reveló que Moore había visto el episodio y lo había disfrutado, lo cual es notable considerando el historial del escritor con las adaptaciones. Aunque Moore nunca ha expresado públicamente su opinión sobre el episodio, el testimonio de McDuffie aporta un peso considerable a esta afirmación.
Aunque Moore sigue siendo crítico con la mayoría de las adaptaciones de su obra, esta excepción ilumina la posibilidad de una relación más positiva entre los creadores de contenido y sus obras originales, abriendo un diálogo importante sobre el respeto y la interpretación en el mundo de las adaptaciones cinematográficas y televisivas.
En cine y televisión han conseguido triunfar algunos de los superhéroes menos famosos de los cómics. Iron Man no estaba entre los favoritos de Marvel cuando arrasó en las películas. Ya no digamos Los Guardianes de la Galaxia. Hay excepciones, como Batman o Spider-Man, pero la nueva hornada de superhéroes parecen haber encontrado más terreno fértil en los superhéroes que no vienen ya apadrinados de antemano por el gran público. Y un buen ejemplo es El Pacíficador.
Los orígenes del personaje
El Pacificador es conocido por el público por ser el personaje que inspiró a El Comediante de Watchmen de Alan Moore. Es decir, no era un personaje nada conocido. Era vagamente conocido por quienes conocen la obra de Moore, pero muy poca gente tenía una relación directa y cercana con el propio personaje en sí.
El personaje, de hecho, no ha pasado a ser parte del universo DC hasta hace relativamente poco. No sería hasta el evento Crisis en Tierras Infinitas, en 1988, que pasaría a formar parte oficial del universo de DC, porque hasta entonces la idea es que los personajes de Watchmen los sustituyeran en DC. Pero con la ruptura nada amistosa de Moore y DC, en la compañía estadounidense decidieron coger a los personajes de la Charlton, la compañía que originalmente inspiraron a los personajes de Watchmen, e integrarlos oficialmente dentro del universo de DC.
A partir de entonces, han sido personajes que rara vez han tenido peso dentro del universo de DC. Y El Pacificador en particular ha sido una figura con muy poco peso. Murió en un evento menor, La Directiva Janus, regresó a la vida años después como mentor de Blue Beetle, y acabó siendo parte de la alineación de la séptima encarnación de El escuadrón suicida. Así fue como apareció en la película del grupo y, durante la pandemia, James Gunn decidió continuar su serie con una serie de 8 episodios que fue todo un éxito que pillo a todo el mundo por sorpresa.
John Cena, la estrella de la serie
La primera temporada de la serie nos presenta a El Pacificador viéndose obligado a unirse a A.R.G.U.S, un escuadrón de operaciones especiales que busca identificar y eliminar criaturas parasitarias en forma de mariposas que secuestran cuerpos humanos. Esto le llevará a una serie de misiones dramáticas, repletas de comedia, donde tendrá que enfrentarse a su peor enemigo: su propio pasado y la desconexión con su presente. Aprendiendo que no sólo importa salvar a las personas, sino también cómo se hace.
Aunque la serie funciona por los estupendos guiones de Gunn, otro de los motivos por los que ha funcionado bien entre el público es el que menos se diría a primera vista. Y es que John Cena hace un trabajo espectacular como El Pacificador.
En justicia, Cena no es un actor muy bueno. Es demasiado rigido, su registro no es muy amplio y siempre acaba haciendo de sí mismo. Es así en la WWE y no es muy diferente en Hollywood. Pero en El Pacificador sabe dar vida a un personaje totalmente desconectado del presente por ser, en esencia, una persona de mentalidad completamente militar que no es consciente de que es un poco patético. O para ser justos, bastante patético.
Ahí es donde brilla Cena como actor. Su registro es limitado, pero sabe jugar con el mismo como El Pacificador. Tiene una bis cómica, especialmente sabiéndose hacer el culo del chiste, que dota de profundidad al personaje, y no tiene problema en mostrarse vulnerable, incluso si no tiene la profundidad de otros actores más dotados, como por ejemplo Dave Bautista sin salirnos de luchadores reconvertidos en actores. Y eso hace que un personaje como El Pacificador le vaya como anillo al dedo: se siente hecho a su medida porque, en muchos sentidos, es una continuidad de lo que llevaba haciendo toda una vida en WWE: ser un buen soldado. Sólo que, ahora, con un personaje con muchos más matices que eso.
Una segunda temporada que podemos disfrutar ya
Con el estreno de la segunda temporada podemos esperar muchas cosas, aunque nada concreto. Gunn y Cena se han mantenido secretistas al respecto del personaje y el futuro de la serie, por lo que no tenemos nada particularmente relevante sobre la misma. Aunque sí sabemos una cosa: el personaje va a seguir evolucionando.
Si por algo se caracterizó la primera temporada es por el cambio de El Pacificador a lo largo de la misma. Sea cual sea la amenaza a la que se enfrente en esta segunda temporada, lo que es de esperar es que sigamos viendo como sigue cambiando y evolucionando como persona. Incluso si va a seguir siendo un cretino que, al ver a Aquaman, saca a relucir cuánto de verdad hay en eso de que le gustan románticamente los peces. Algo donde nadie confirma ni desmiente nada.
Estrenándose hoy, 21 de agosto, en HBO Max, no existe ningún escenario donde la serie pueda decepcionar a sus fans. Es El Pacificador, es John Cena y es James Gunn. Siguiendo la historia de la reciente Superman, es de esperar que veamos aquí el futuro del DCU y ya solo por eso, merece la pena verla. Pero incluso si no fuera así, tras la primera temporada, hay muy pocos motivos para no seguir esta serie.