No os preocupéis, que a la PS5 todavía le queda carrete. O eso esperamos muchos, porque no es que los juegos la hayan acompañado. Eso sí, el remake de Final Fantasy VII ha aguantado perfectamente, y así seguirá. La tan esperada tercera parte no será exclusiva de la futura PlayStation 6, según declaraciones del productor Yoshinori Kitase en una reciente entrevista con 4Gamer. A diferencia de sus predecesores, Remake y Rebirth, que se lanzaron primero en PS4 y PS5, respectivamente, esta nueva entrega promete estar disponible tanto en PS5 como en PS6, con posibilidades de que salga también en Xbox y PC al mismo tiempo.
¿PS6? ¿YA?
El desarrollo del juego comenzó en marzo/abril de 2024, justo después del lanzamiento de Rebirth. Kitase confirmó que el argumento ya está completado, lo que significa que, tras unos nueve meses de trabajo, el equipo de Square Enix avanza a buen ritmo hacia la culminación de esta trilogía. Sin embargo, los aficionados tendrán que esperar hasta 2028 para jugarlo, momento en que se espera la llegada de PS6, un hecho que ha suscitado preocupaciones sobre la exclusividad al recordar los problemas de suministro que afectaron a la PS5 en su lanzamiento.
Aunque no habrá exclusividad para PS6, esto no garantiza que el título no dependa de la plataforma de Sony para su lanzamiento. A diferencia de sus antecesores, la decisión de Square Enix podría estar influenciada por las ventas de Rebirth, que estuvieron por debajo de las expectativas. Este contexto podría llevar a la compañía a considerar un lanzamiento más amplio y menos centrado en Sony, incluyendo una versión para Xbox o un lanzamiento simultáneo en PC.
Con una estrategia que parece estar en evolución, los fanáticos de la saga de Final Fantasy VII están a la expectativa del capítulo final de una historia que ha marcado generaciones. Mientras tanto, la comunidad gaming puede prepararse para un emocionante 2025 con otros títulos esperados en el horizonte.