Los deportes de contacto tienen historias fascinantes esperando a ser contadas. No es de extrañar que la literatura y el cine tengan muchas historias donde el boxeo es protagonistas y no debería extrañarnos que, de aquí a un futuro próximo, haya grandes historias de las MMA. Porque en el momento que un deporte de contacto se vuelve popular, siempre surgen las historias que resuenan con el público.
O eso han debido pensar Benny Safdie y Dwayne Johnson, más conocido como The Rock. Porque si bien su nueva película no se ha hecho quizás el eco que esperaban, acaba de llegar esta semana a streaming y no deberías perdértela, porque es, sin lugar a dudas, una de las grandes tapadas de 2025.
Un pionero de las MMA
La película es un biopic del luchador Mark Kerr, que fue campeón de pesos pesados de la UFC dos veces, campeón mundial del torneo de Vale Tudo y competidor en PRIDE FC. Aunque sus mayores logros fueron a mitades de los 90s, la película comienza en 1999, peleando en japón, y en un estado más que cuestionable a causa del uso de narcóticos. A partir de este punto, la película se centrará en eso. Cómo un luchador que estuvo en la cima del mundo intenta rehabilitarse de su adicción a las drogas causada por la intensidad del deporte en un nuevo escenario, con competidores mucho más duros, mientras intenta algo incluso más difícil: mantener la relación con su novia.
Poniendo un gran peso en el drama de la historia, nunca vemos a Kerr en el momento de las mayores victorias de su carrera, pero sí de los elementos más definitorias de la misma. Aunque nunca le vemos pelear en la UFC en la película, su paso por PRIDE acabaría dando forma a lo que son hoy las MMA, convirtiéndolo en una leyenda y un hito del deporte. Todo ello gracias a dos cosas: el excelente trabajo de sus actores y de su director.
Quizás lo más sorprendente de la película es el estupendo trabajo de Johnson haciendo de Kerr. No es solo creíble como luchador de MMA, sino que además consigue transmitir emoción y vulnerabilidad, sabiendo mostrarse frágil cuando es necesario, de un modo que resulta interesante e inspirador. Algo a lo que ayuda tener enfrente a Emily Blunt haciendo de Dawn Staples, pareja de Kerr en la vida real, y cargando con el peso dramático de muchas de las escenas y cargando las tintas en el lado más personal de la película.
Eso es quizás lo más sorprendente. Lo increíblemente humana que es y se siente una película sobre MMA construida alrededor de una figura como The Rock. Pero eso también es, en parte, gracias al trabajo de su director, Benny Safdie.
Una más que probable futura película de culto
Ha habido muchas polémicas y conflictos tras la separación de los hermanos Safdie, y en 2025 ambos sacaron película por separado. Josh, Marty Supreme; Benny, The Smashing Machine. Y ambas demuestran enfoques muy diferentes. Porque si bien hay cierto aire de familia entre ambas, si algo nos demuestra The Smashing Machine, y en cierto modo también Marty Supreme, es que el factor emocional de las películas de los Safdie siempre recayó más en Benny, mucho más y mejor explotado en su película que en la de su hermano.
Eso no significa que haya tenido un gran éxito. Al revés. Siendo un fracaso de taquilla, haciendo poco más de 20 millones de dólares costando 50, y con una respuesta crítica tibia, en el mejor de los casos, incluso si no lo ha hecho mal en los premios internacionales, siendo Benny Safdie nominado al león de oro y ganando el león de plata del Festival de Venecia, la película ha pasado desapercibido por parte de crítica y público.
Disponible en HBO Max desde el pasado 9 de abril, esta es la película perfecta a reivindicar. Una de esas películas que, yendo con la mentalidad necesaria, no solo se disfruta, sino que se puede apreciar el genio detrás de la misma. Vibrante, inteligente y con mucho corazón, lo tiene todo para convertirse en una película de culto. Especialmente, por el mal trato que ha sufrido de parte de la crítica y el público.