¿Tu marca no lleva el arcoiris este año durante el Orgullo? Felicidades, acabas de perder credibilidad

Corren malos tiempos para creer en el progreso de la humanidad. Este año, el Mes del Orgullo ha evidenciado una marcada disminución en el gasto publicitario y el compromiso corporativo con la comunidad LGBTQ+. Según un análisis de Buzzoole, la inversión en contenido relacionado con la diversidad e inclusión cayó un 21% en comparación con el año anterior. Durante las dos primeras semanas de junio, el descenso fue aún más pronunciado, alcanzando un 43% respecto a 2024.

La “L” es de “Less Pride”

Las empresas parecen estar respondiendo a un entorno político cambiante (por llamarlo de alguna manera). Un estudio reciente de Gravity Research reveló que el 61% de los ejecutivos encuestados ajustaron sus estrategias de marketing en función de las acciones de la administración Trump. Esta conexión entre política y marketing ha generado desconfianza entre los consumidores, lo que incluye tanto a liberales como a conservadores, quienes desaprueban las posturas que consideran poco auténticas.

Un 68% de los adultos LGBTQ+ manifestó que considera que el marketing durante el Orgullo tiene principalmente fines de lucro. Esta percepción se traduce en un alto nivel de disposición para boicotear marcas que se retractan de su apoyo; el 80% de la comunidad LGBTQ+ se muestra dispuesta a llevar a cabo esta acción. Este fenómeno se ha visto reflejado en el caso de Bud Light, cuyo patrocinio de la influencer trans Dylan Mulvaney generó un boicot notable que afectó drásticamente sus ventas, marcando un cambio en las dinámicas de consumo.

Además, la caída en la visibilidad de marcas durante el Mes del Orgullo se ha visto corroborada por datos recientes, los cuales indican que el número de marcas que publicaron hashtags relacionados con el Orgullo en Facebook se desplomó más del 50% en comparación con el año anterior. Este retroceso señala que actuar de manera inconsistentes en temas de importancia social puede resultar perjudicial no solo en el ámbito del activismo, sino también en la percepción general del consumidor hacia esas marcas.