Ari Emanuel, CEO del grupo TKO al cual pertenece la UFC, ha afirmado en numerosas ocasiones que UFC Freedom 250, el evento celebrado en la Casa Blanca en honor al 80 cumpleaños de Donald Trump fue un notorio éxito. Pero parece que las cuentas de la empresa cuentan otra historia completamente diferente. Porque según dice la propia empresa, este evento habría supuesto una perdida de 30 millones de dólares.
Un evento con sus altibajos
En la segunda reunión de resultados trimestrales de 2026, Emanuel afirmó que “este evento fue un éxito rotundo para nuestra empresa, la marca UFC y el deporte de las artes marciales mixtas, logrando una gran visibilidad, repercusión en los medios, expansión de la audiencia y una experiencia para los fanáticos que duró todo el fin de semana”. Algo que chocó con lo que tuvo que decir la propia empresa.
En esa misma reunión, Andrew Schleimer, CFO de TKO, reconoció que difícilmente se puede reconocer el evento como un triunfo. “Incurrimos en costos significativamente superiores a lo normal, los cuales compensamos parcialmente con el inventario agotado de patrocinios globales”. Algo que dio lugar a que “como se anticipó, resultó en una pérdida de aproximadamente 30 millones de dólares, nuestros márgenes tanto en UFC como a nivel consolidado se vieron significativamente afectados”.
El valor del evento, en cualquier caso, se dio en sus espectadores. UFC Freedom 250 fue visto por 8.2 millones de espectadores repartidos entre EEUU y América del Sur en Paramount+, convirtiéndolo en el mayor evento en vivo hasta la fecha de la plataforma. Algo que hace que, según Schleimer, les servirá para “aprovechar este evento y su valor para captar socios que tengan un impacto en el 26, el 27 y, en algunos casos, el 28 y años posteriores”. Algo que habrá que ver en qué se traduce para la empresa.
El anime funciona bien en Netflix. No es de extrañar, porque el anime ha ganado un reconocimiento global sin precedentes en los últimos diez años. Ya no solo una cosa de otakus, es muy valorado fuera de sus fronteras y del nicho particular del que se circunscribía, por muy buenas razones. La enorme calidad que atesora, la diversidad de su contenido y la cantidad de series diferentes que se hacen hace fácil que haya un anime para cada persona. Por disparado que sea el gusto de una persona.
Eso ha hecho que hayan encontrado el éxito y la popularidad incluso series que, hace diez años, parecía imposible que llegaran a occidente. O que tuvieran éxito alguno. Siendo el caso más sorprendente el de Baki. Una serie sobre artes marciales que lleva años siendo una de las mayores apuestas en cuanto anime de Netflix y que no ha dejado de funcionar a la perfección a la plataforma.
Un anime con su particular lógica
Para quien no la conozca, Baki es una serie que sigue a un joven del mismo nombre, Baki Hanma, en su propósito de convertirse en el ser humano más fuerte del mundo. ¿Con qué propósito? Derrotar a su padre, Yujiro Hanma, que es el poseedor de ese título al momento de empezar la serie —y además, próximamente, un personaje de Tekken 8—. Recalcamos esto último por un hecho importante: según avanza la serie, Baki acaba siendo el ser humano más fuerte del mundo y eso no es ni remotamente suficiente, porque su padre acaba siendo el ser vivo más fuerte del mundo. Consiguiendo derrotar incluso a los animales, los microrganismos y los elementos naturales en cualquier clase de lucha uno contra uno que tengan. Llegando a derrotar al cáncer, un terremoto o un elefante gigante.
Si esto suena exagerado o ridículo, ese es el tono de Baki: siempre al límite de la parodia, pero con una explicación de porqué ocurre. Y por eso funciona. Entre la violencia desmedida y la comedia más absurda, todo cuanto ocurre se toma siempre perfectamente en serio, y un narrador siempre presente tiene una explicación lógica de porqué tiene sentido lo que ocurre. Por absurdo que suene. Y nosotros nos lo creemos. ¿Por qué? Porque es lógico en el mundo de Baki.
Esta es la gran virtud de Baki. Es exagerado, es hilarante y excesivo, pero nunca es absurdo. Siempre tiene una explicación y una lógica subyacente, probablemente porque su autor, Keisuke Itagaki, es un enamorado de las artes marciales y las MMA desde mucho antes de empezar a escribir Baki, en 1991. Razón por la cual siempre encuentra una razón lógica para todo lo que escribe. Incluso si no sigue la lógica de nuestro mundo, sino la del suyo. Uno movido por la realidad de las artes marciales y la pasión y el poder de la pura fuerza y la voluntad.
Lo que tenemos por delante
Otro aspecto por lo que funciona Baki es que, dentro de su lógica interna, siempre hay un límite claro: Yujiro Hanma. No importa cuanto crezca el poder de Baki, el límite es Yujiro. Nadie puede ganarle y el límite es Yujiro. Esto crea una escala de poder donde, si bien existe un rival de poder absurdo, todos los demás tienen un poder difuso y fluctuante que hace que nunca se queden atrás. Y que siempre permite a Itagaki buscar una nueva amenaza, una nueva excusa, para que sigan peleándose entre sí o contra un nuevo rival. Ya sea a causa de un torneo, por una nueva frivolidad de Yujiro o porque alguien ha encontrado alguien con un poder que hasta ahora les era desconocido.
En el caso de la temporada que llega ahora a Netflix, el caso es este último. Porque adaptando el arco de Musashi Miyamoto, vamos a tener uno de los ejemplos más surrealistas de cómo encuentran un nuevo rival: tras clonar el cuerpo del mítico samurái, le infunden su alma de vuelta, resucitándole en el Japón contemporáneo. Algo a lo que éste responde con curiosidad y queriendo enfrentarse en duelos a muerte con los mejores artistas marciales de esta época, ya sea con o sin su espada.
Como siempre en Baki, todo se resuelve en una locura de violencia, comedia y reflexiones sobre la masculinidad, el honor y el sentido último de las artes marciales y la fuerza, pero ahora con el bushido, la espada y la similitud entre las extremidades y las armas de por medio, con un Yujiro más vulnerable que nunca. Y es que Musashi puede ser el luchador más poderoso que ha visto nunca la serie. A excepción del propio Yujiro.
Estrenándose el 18 de junio, esta segunda parte de Baki-Dou hará las delicias de los fans de Baki, pero es una oportunidad perfecta para adentrarse en uno de los animes más singulares del presente. Porque otra cosa no, pero Baki es uno de esos animes que sorprenden no solo por su calidad, sino por lo mucho más divertidos e inteligentes de lo que son vista su premisa.
Los deportes de contacto tienen historias fascinantes esperando a ser contadas. No es de extrañar que la literatura y el cine tengan muchas historias donde el boxeo es protagonistas y no debería extrañarnos que, de aquí a un futuro próximo, haya grandes historias de las MMA. Porque en el momento que un deporte de contacto se vuelve popular, siempre surgen las historias que resuenan con el público.
O eso han debido pensar Benny Safdie y Dwayne Johnson, más conocido como The Rock. Porque si bien su nueva película no se ha hecho quizás el eco que esperaban, acaba de llegar esta semana a streaming y no deberías perdértela, porque es, sin lugar a dudas, una de las grandes tapadas de 2025.
Un pionero de las MMA
La película es un biopic del luchador Mark Kerr, que fue campeón de pesos pesados de la UFC dos veces, campeón mundial del torneo de Vale Tudo y competidor en PRIDE FC. Aunque sus mayores logros fueron a mitades de los 90s, la película comienza en 1999, peleando en japón, y en un estado más que cuestionable a causa del uso de narcóticos. A partir de este punto, la película se centrará en eso. Cómo un luchador que estuvo en la cima del mundo intenta rehabilitarse de su adicción a las drogas causada por la intensidad del deporte en un nuevo escenario, con competidores mucho más duros, mientras intenta algo incluso más difícil: mantener la relación con su novia.
Poniendo un gran peso en el drama de la historia, nunca vemos a Kerr en el momento de las mayores victorias de su carrera, pero sí de los elementos más definitorias de la misma. Aunque nunca le vemos pelear en la UFC en la película, su paso por PRIDE acabaría dando forma a lo que son hoy las MMA, convirtiéndolo en una leyenda y un hito del deporte. Todo ello gracias a dos cosas: el excelente trabajo de sus actores y de su director.
Quizás lo más sorprendente de la película es el estupendo trabajo de Johnson haciendo de Kerr. No es solo creíble como luchador de MMA, sino que además consigue transmitir emoción y vulnerabilidad, sabiendo mostrarse frágil cuando es necesario, de un modo que resulta interesante e inspirador. Algo a lo que ayuda tener enfrente a Emily Blunt haciendo de Dawn Staples, pareja de Kerr en la vida real, y cargando con el peso dramático de muchas de las escenas y cargando las tintas en el lado más personal de la película.
Eso es quizás lo más sorprendente. Lo increíblemente humana que es y se siente una película sobre MMA construida alrededor de una figura como The Rock. Pero eso también es, en parte, gracias al trabajo de su director, Benny Safdie.
Una más que probable futura película de culto
Ha habido muchas polémicas y conflictos tras la separación de los hermanos Safdie, y en 2025 ambos sacaron película por separado. Josh, Marty Supreme; Benny, The Smashing Machine. Y ambas demuestran enfoques muy diferentes. Porque si bien hay cierto aire de familia entre ambas, si algo nos demuestra The Smashing Machine, y en cierto modo también Marty Supreme, es que el factor emocional de las películas de los Safdie siempre recayó más en Benny, mucho más y mejor explotado en su película que en la de su hermano.
Eso no significa que haya tenido un gran éxito. Al revés. Siendo un fracaso de taquilla, haciendo poco más de 20 millones de dólares costando 50, y con una respuesta crítica tibia, en el mejor de los casos, incluso si no lo ha hecho mal en los premios internacionales, siendo Benny Safdie nominado al león de oro y ganando el león de plata del Festival de Venecia, la película ha pasado desapercibido por parte de crítica y público.
Disponible en HBO Max desde el pasado 9 de abril, esta es la película perfecta a reivindicar. Una de esas películas que, yendo con la mentalidad necesaria, no solo se disfruta, sino que se puede apreciar el genio detrás de la misma. Vibrante, inteligente y con mucho corazón, lo tiene todo para convertirse en una película de culto. Especialmente, por el mal trato que ha sufrido de parte de la crítica y el público.
Dwayne “The Rock” Johnson continúa sorprendiendo a la industria del entretenimiento con su versatilidad actoral. Recientemente, el director Christopher Nolan, conocido por su enfoque meticuloso y su reservada personalidad, no escatimó elogios al referirse a la actuación de Johnson en el nuevo filme The Smashing Machine, donde interpreta al luchador de MMA Mark Kerr. Durante una proyección organizada por el Directors Guild of America en Los Ángeles, Nolan comentó sobre el trabajo de Johnson, destacando que “es una actuación increíble”.
Nolan, fan de La Roca
La interpretación de Johnson ha captado no solo la atención del público, sino también la de los críticos, quienes han notado la profundidad y complejidad de su papel. Este reconocimiento por parte de un director tan influyente como Nolan podría posicionar a Johnson como uno de los principales contendientes en la temporada de premiaciones del próximo año.
The Smashing Machine se adentra en la vida de Mark Kerr, un luchador que ha enfrentado numerosas adversidades tanto dentro como fuera del ring, lo que agrega un nivel adicional de intensidad y autenticidad a la interpretación de Johnson. Este tipo de papeles dramáticos han sido un cambio significativo para un actor cuya carrera se ha centrado en gran medida en la acción y la comedia.
El entusiasmo de Nolan sirve como un testimonio de la creciente calidad de las producciones en las que Johnson se involucra, así como de su transformación como actor. Asimismo, este reconocimiento podría abrirle nuevas oportunidades en el ámbito del cine dramático, un campo en el que ha comenzado a establecerse con éxito.
Mientras tanto, los rumores sugieren que Johnson está considerando una serie de nuevos proyectos cinematográficos, lo que podría ampliar aún más su ya impresionante repertorio. El futuro parece prometedor tanto para él como para The Smashing Machine, que se perfila como un proyecto destacado en la próxima temporada cinematográfica.
Por primera vez en la historia de 250 años de Estados Unidos, la Casa Blanca podría convertirse en el escenario de una competencia de artes marciales mixtas. Este insólito anuncio fue realizado por el expresidente Donald Trump, quien confirmó sus planes para albergar un evento de la UFC en los terrenos de la residencia presidencial.
La relación entre Trump y la UFC es muy cercana
El evento está programado como parte de las festividades para celebrar el 250 aniversario de la nación, que se prolongarán durante un año. Trump, conocido por sus controvertidos anuncios y su afición a los eventos deportivos, parece buscar un enfoque innovador para conmemorar esta fecha histórica. La idea de realizar un torneo de artes marciales mixtas en un lugar emblemático como la Casa Blanca ha generado tanto entusiasmo como escepticismo entre los ciudadanos y los críticos.
Aunque se han ofrecido pocos detalles sobre la fecha exacta o la estructura del evento, se espera que la UFC comience a organizar la logística necesaria en las próximas semanas. La posible realización de este evento en la Casa Blanca presenta un hecho sin precedentes que podría levantar debate sobre la apropiación de espacios históricos para el entretenimiento moderno. Rumores indican que la administración está en conversaciones con la UFC sobre cómo garantizar la seguridad y el acceso durante el evento.
El deporte de las artes marciales mixtas ha crecido exponencialmente en popularidad en las últimas décadas, convirtiéndose en un fenómeno cultural que atrae multitudes y genera ingresos significativos. La elección de la Casa Blanca como sede podría simbolizar no solo un nuevo nivel de legitimación del MMA, sino también una audaz estrategia de marketing para atraer la atención del público hacia las celebraciones del 250 aniversario.
A medida que se desarrollan más detalles sobre este histórico evento, la comunidad deportiva y los ciudadanos estarán atentos a las reacciones y decisiones que surgirán en torno a este ambicioso proyecto.