Aquella vez que Alf conoció al villano de ‘Guardianes de la Galaxia 3’

La guía oficial del Universo Marvel dictó que era absolutamente cierto y canónico: todo ‘Alf’ forma parte del UCM. Ponte las pilas, Kevin Feige, ya estamos tardando.

Estamos a la orden del día con los crossovers: desde que las marcas descubrieron que nos encanta ver a personajes de universos distintos interactuando entre ellos, se han lanzado a la desesperada para hacernos felices: Batman conoce a las Tortugas Ninja, ‘Fortnite’ conoce a Terminator, etcétera. Pero ningún crossover, jamás, será tan loco como aquel que en 1988 juntó a Alf con el crossover Marvel de turno, convirtiéndole pues en parte del mismo universo.

Marvel Unlimited DESCARGAR
Un programa gratuito para Android, de Marvel Comics.

Alfto evolucionador

Imagina por un momento que estás leyendo ‘Secret wars’ o ‘Civil war’ y de repente, entre tollina superheroica y puñetazo sónico, aparece Alf, el extraterrestre de Melmac, dispuesto a comerse gatos y a solventar la papeleta. Suena imposible, ¿verdad? Bueno, pues quizá no lo sea tanto. Pero para saber por qué tenemos que volver hasta 1988, cuando Marvel estaba en pleno crossover titulado ‘La guerra de la evolución’.

En él, el Alto Evolucionador (que nació en 1966 en las páginas de ‘Thor’) había decidido “evolucionar” a toda la humanidad, le gustara o no. Y claro, a los superhéroes no les gustó un pelo, así que se lanzaron contra él durante una macro-saga que ocupó la gran mayoría de los cómics anuales de la empresa, desde ‘X-Factor’ hasta ‘Los Vengadores’ pasando por ‘Los cuatro fantásticos’, ‘Estela plateada’ y… ¿’Alf’?

En 1988, el extraterrestre venido de Melmac estaba en la cúspide de su fama. No solo tenía una serie de televisión de éxito, sino que también protagonizaba sus propios dibujos animados e incluso el propio spin-off de esta. Tres series a la vez que, por supuesto, derivaron en su propio cómic, que aguantó 50 números, 3 anuales y 3 especiales de verano. De hecho, duró más que la propia serie.

Y es en este primer número anual, que en portada promete ser parte del crossover en cuestión, cuando Alf está en el campamento con Brian y, de repente, la cabeza del Alto Evolucionador se le aparece pidiendo explicaciones… Y de hecho aprendemos que Melmac explotó por culpa de Fénix Oscura (¡ojo!) y acaba borrándole la memoria y haciéndole aterrizar sobre un puñado de cómics. Pero años después, la guía oficial del Universo Marvel dictó que era absolutamente cierto y canónico: todo ‘Alf’ forma parte del UCM. Ponte las pilas, Kevin Feige, ya estamos tardando.

Marvel Unlimited DESCARGAR
Un programa gratuito para Android, de Marvel Comics.

Muere Joe Matt, uno de los mejores autores de cómic de la historia

Joe Matt, famoso por su propia autobiografía en cómic, que empezó con ‘Pobre cabrón’ y culminó en ‘Consumido’, era un maestro del humor underground

Que muera un autor de cómic siempre es una pena. Pero si encima ese autor es uno de los mejores y más personales de la historia, duele un poquito más. Joe Matt, famoso por su propia autobiografía en cómic, que empezó con ‘Pobre cabrón’ y culminó en ‘Consumido’, era un maestro del humor underground, el auto-compadecimiento, la tristeza, la soledad y tenía un punto de vista muy particular sobre él mismo y la sociedad que le rodeaba.

Comics++ DESCARGAR

Pobre cabrón

Joe Matt nació el 3 de septiembre de 1963 y falleció casi 60 años después, el 18 de septiembre de este año. Y lo hizo como tantos dibujantes soñaron con fallecer: encima de su mesa de dibujo. Un ataque al corazón se le llevó por delante sin haber ganado nunca un premio Eisner (pero estar nominado múltiples años), en lo que puede ser una de las más grandes injusticias de la historia del cómic.

Sin duda, ‘Peepshow’ es su gran obra maestra, dividida en tres tomos (‘Pobre cabrón’, ‘Buen tiempo’ y ‘Consumido’). Se trata de un retrato ácido de su día a día que se ha criticado por ser excesivamente sexista (lo es), pero al que se le perdonan las burradas por el sentido del humor y de la autoparodia constante. Matt no es el héroe de sus propios cómics, y es consciente de ser un perfecto perdedor. Y ahí radica parte de su arte.

Aunque sus cómics estaban dibujados en blanco y negro, también hizo de colorista para ‘Grendel’, ‘Johnny Quest’ y el archiconocido ‘Batman/Grendel’. Matt Wagner, su amigo de toda la vida, ha dicho en Instagram, anunciando su desgraciado destino, “Echaré mucho de menos a mi viejo amigo y su mirada única al mundo… y cómo empezábamos cada llamada de teléfono hablando como el Pato Donald el uno al otro. Hasta siempre, hermano… el mundo es un poco más aburrido sin ti”.

Ahora quizá sea el momento de que HBO retome aquel proyecto que tuvo en 2004 junto a David X Cohen y Matt Groening para crear una serie sobre ‘Peepshow’. Pocos homenajes mejores puede haber, ¿no?

Comics++ DESCARGAR

La imposible pero real relación entre Batman y Paris Hilton

Tal y como lo leéis: la multimillonaria de 42 años podría, técnicamente, pasearse por las páginas del Hombre Murciélago en cualquier momento porque está más que estipulado que ambos conviven en el mismo universo.

Batman. El señor de la Noche. Guardián de Gotham. Amigo del bisabuelo de Paris Hilton. Vale, no, espera un momento, ¡¿qué?! Tal y como lo leéis: la multimillonaria de 42 años podría, técnicamente, pasearse por las páginas del Hombre Murciélago en cualquier momento porque está más que estipulado que ambos conviven en el mismo universo. ¿Que no os lo creéis? Abrochaos el bat-cinturón porque esta historia es para no creérsela.

Batman Arkham Knight Descarga
Toma las calles de Gotham y lucha contra el Caballero de Arkham

¡Santos Hiltons, Batman!

Seguro que recuerdas algunas de las portadas ridículas del ‘Batman’ de los años 50: Batman y Robin conocen a los tres mosqueteros, luchan contra El Papagayo en Sudamérica, adoptan al Bat-perro, se convierten en sirena… Cada mes, tres aventuras absolutamente estrambóticas esperaban a los niños en una época en la que el cómic de superhéroes no era nada más que un divertimento para chavales. Lo bueno es que el héroe no era un icono universal, y estos disparates quedaban solo en los corros infantiles… Hasta que llegó 1966.

Unos años antes, la llegada de ‘Los cuatro fantásticos’ rompió el cómic de superhéroes en dos: por primera vez, Marvel demostró que se podían hacer historias más o menos maduras aunque fueran directas a los niños. Los tebeos traspasaron las fronteras de los colegios y llegaron a las universidades: DC no se podía quedar atrás, y en 1964 Carmine Infantino reimaginó a Batman con un tono más oscuro y realista y un nuevo traje que no pudo lucir lo suficiente. El culpable, William Dozier, un productor de ABC encargado de hacer una serie de cierto superhéroe enmascarado del que jamás había oído hablar.

De poco importaba que Infantino y John Broome estuvieran cambiando la historia del cómic en ese momento: Dozier compró una docena de cómics de Batman entre los que había un recopilatorio de historias de los años 50 (el ‘Giant Batman Annual’ de 1965) y dio por hecho que el personaje no había evolucionado en absoluto. Dicho y hecho: la serie de 1966 protagonizada por Adam West sería exactamente así de camp, absurda y sin complejos. Pero esa es otra historia. De momento vamos a utilizarla para entender el contexto.

Prensa que te prensa

La serie de televisión lo cambió todo. De pronto, Batman nació para muchísima gente que empezó a llevar su logotipo en camisetas, gorras, tarteras, juguetes y todo tipo de merchandising imaginable. Fue tal el éxito que, como si fuera ‘Los Simpson’ ahora, los famosos empezaban a hacer fila para tener un papelito en la serie. Bruce Lee, Otto Preminger, Jerry Lewis, Joan Collins, Zsa Zsa Gabor… Todo el que era alguien en los años 60 salió haciendo el ridículo conscientemente en ‘Batman’.

La serie fue tal exitazo que consiguió revivir unas tiras de prensa que llevaban un par de décadas sin aparecer en los periódicos estadounidenses. Solo que, esta vez, tendrían como base los episodios televisivos. Whitney Ellsworth y Joe Giella se ocuparon de ella y, sobre todo, de dibujar a las estrellas invitadas. Si en la televisión estaban, tendrían que estar también en los cómics, ¿no?

Enero de 1967. Batman y Robin se encuentran a un hombre sentado en el Batmóvil (“¡Extraño! ¿Quién haría algo así en Gotham City?”, dice nuestro héroe). Su nombre permanecería en el misterio hasta el día siguiente, pero el lector más avezado conseguiría ver la caricatura realista de Conrad Hilton. Hilton nació en 1887 y con apenas veinte años ya estaba metido en el negocio de los hoteles. De hecho, la primera cadena hotelera del mundo tuvo (y tiene) su nombre: era famoso para todo el mundo… ¡Incluso para Batman!

Bat-hotel, dulce Bat-hotel

Hilton apareció en la tira para pedir ayuda con el Hotel Batman que había diseñado (“¡Santo Taj Mahal!”, dice Robin) en el que las camareras llevaban un uniforme inspirado en el de Robin y en el que el lago de ocho kilómetros cuadrados estaba diseñado con el logotipo del Cruzado Enmascarado. Incluso tenía un bat-coche de golf que, como apuntala Batman, “Funciona con BATerías, seguramente”. Este Batman, las cosas que tiene.

En realidad, como véis, todo es un plan de Hiedra Venenosa para robar a los invitados del hotel, pero no es esto lo que nos importa. Lo cierto es que la aparición de Conrad Hilton en el tebeo supuso un tumulto en el sector hotelero. Al fin y al cabo, esto era publicidad gratuita para su cadena… Y, aparentemente, se negó la publicidad en la prensa que sacara la tira diaria. No penséis que, después de la polémica, diraría poco: de enero a marzo, el tatarabuelo de Paris Hilton se convirtió en un habitual de las aventuras del Dúo Dinámico.

Concretamente, el 17 de marzo fue el final de Conrad Hilton en las tiras de Batman, una vez atrapada Hiedra Venenosa. Nunca jamás volvió a salir y el papel de estrella invitada fue tomado por el cómico Jack Benny. Queda claro, pues: Paris Hilton y Batman aún podrían unirse en un loco crossover. ¿Quién sabe? Cosas más raras han pasado.