El juego Clair Obscur: Expedition 33, lanzado en abril de 2025, ha sorprendido al público y a sus creadores al alcanzar la impresionante cifra de 3,3 millones de copias vendidas. Este título ha sido especialmente aclamado por su original apartado artístico y su atrevido enfoque narrativo, que ha capturado la atención de los jugadores y críticos por igual. Con una puntuación de 93 puntos en Metacritic y un notable 9.7 de los usuarios, se posicionó como uno de los principales contendientes a juego del año.
Un trabajo hecho de forma excelente que ahora le pesa sobre los hombros
Sin embargo, en medio del reconocimiento, uno de los rostros más visibles del proyecto, Charlie Cox, conocido por su papel como Daredevil en el universo Marvel, ha manifestado sus dudas respecto a su participación en el juego. Durante una aparición en la Comic Con de Washington, el actor confesó sentirse “como un fraude total” por haber grabado sus líneas de voz para el personaje Gustave en tan solo cuatro horas. A pesar de esta humilde autopercepción, su implicación ha sido crucial para atraer una audiencia más amplia hacia el título de Sandfall Interactive.
En un breve clip que circuló en redes sociales, Cox expresó su sorpresa y emoción por el impacto que Clair Obscur: Expedition 33 ha tenido en la comunidad de jugadores. “La gente no para de decirme lo increíble que es”, aseguró, aunque admitió no haber tenido la oportunidad de jugarlo personalmente. Su testimonio resalta la desconexión a menudo presente entre el proceso creativo y el reconocimiento mediático, humanizando así la producción de grandes títulos en la industria.
Un grupo de entrepeneurs decidieron abrir un Cluckin’ Bell y un Burger Shot, los restaurantes ficticios de ‘GTA: San Andreas’, durante unos días. El problema era que ni Rockstar ni Take Two tenían ni idea.
El plan era perfecto: aprovechando la Comic-Con de San Diego, uno de los lugares donde más gente va a haber este fin de semana del mundo (y, desde luego, el cuenta que más jugadores de videojuegos en sus filas), un grupo de entrepeneurs decidieron abrir un Cluckin’ Bell y un Burger Shot, los restaurantes ficticios de ‘GTA: San Andreas’, durante unos días. El problema era que ni Rockstar ni Take Two tenían ni idea… Y por lo que sea, no les ha sentado bien.
La cosa no es nueva: el año pasado los mismos responsables ya abrieron un Cluckin’ Bell antes de que los servicios legales de Rockstar se dieran cuenta. Estaba cuidado hasta el extremo y repleto de guiños a GTA, pero duraron tan poco, apenas los cinco días de convención, que no se supo quiénes estaban detrás. Este año, tristemente para los jugones, se han dado cuenta muy rápido.
El restaurante Smokin J’s BBQ y Boyworldwide, una marca de moda de Las Vegas habían vuelto a unir sus fuerzas tras una pequeña gira nacional para redoblar el guiño a ‘GTA: San Andreas’ y, ya de paso, embolsarse más billetes en un fin de semana donde todo San Diego, desde el puesto de tacos más cutre hasta el restaurante tematizado de ‘Sonic’, se hacen de oro. Después de recibir una petición de cese y desista, no les ha quedado otra.
Bueno, de hecho sí: el fin de semana que viene abrirán el Cluckin’ Bell con otro nombre: Don’t Cluckin’ Tell, suponemos que para intentar sufragar los gastos del pop-up que nunca fue. Aunque a todos nos duela, la verdad es que la posición de Rockstar es comprensible: a nadie le gusta que se enriquezcan con tu trabajo, al fin y al cabo.
¿La parte buena? Les han dejado una idea de oro para promocionar ‘GTA VI’, si desde el estudio quieren aprovecharla. Solo tienen que sacar todo el merchandising que tengan guardado, un par de delantales de Cluckin’ Bell y lanzarse al abrazo de los fans. Y esta vez, sin necesidad de cerrarlo antes de tiempo.
No te preocupes, que de algo me tenía que servir haber ido gastando todos los ahorros. Cero arrepentimiento.
Cada año en verano solo se habla de lo mismo en ciertos círculos: ¿Irá Marvel a presentar ‘Los Cuatro Fantásticos’? ¿Mostrará DC el primer tráiler de ‘Superman: Legacy’? ¿Qué sorpresas habrá? Y todo ello bajo un mismo halo. Dos palabras que se han convertido en meca y peregrinación para los fans de medio planeta: Comic-Con. Pero, ¿sabes lo que es, cómo ir y qué esperar al encontrarte? No te preocupes, que de algo me tenía que servir haber ido gastando todos los ahorros. Cero arrepentimiento.
Hay miles de Comic-Con por el mundo (en Madrid hay una, sin ir más lejos), pero solo hay una que se ha ganado con creces el apelativo: la de San Diego. Empezó en 1970 con apenas 500 asistentes y ahora reúne a 130.000 personas diariamente en el Centro de Convenciones de San Diego a finales de julio. La fecha exacta sale siempre a un año vista pero, para hacernos una idea, en 2023 empezará el día 20 y durará hasta el 23.
¿Son solo paneles?
Hay quien cree, porque es lo único que nos llega, que la Comic-Con son solo los paneles que las productoras y distribuidoras dan en el Hall H. Pero eso es realmente lo de menos, especialmente en un año como este en el que la mayoría, debido a la huelga de guionistas (y la de actores, probablemente) están pasando de asistir.
La Comic-Con está formada por cuatro sitios: el primero, las salas de conferencias, que son muchísimas repartidas por el piso superior y en las que se pueden dar unas veinte o treinta charlas al mismo tiempo, desde recuerdos de programas de nicho hasta las novedades en la línea de cómics de Spider-man (con la posibilidad de charlar después un rato con tu autor favorito).
El segundo, el hall, en el que están los puestos de toda índole, desde las productoras de cine hasta las tiendas locales de tebeos. Es el lugar donde llevarte tantas cosas gratis como puedas, encontrar cómics antiguos valorados en miles de dólares, conseguir firmas de famosos de segunda (previo pago) y hacer colas aunque no sepas ni para qué. Probablemente al final haya un autor famoso, un regalo o un concurso. Esto es lo que en España entendemos como salón del cómic, solo que en un formato inabarcable a todas luces.
El tercero, los off-sites, lugares a las afueras de la Comic-Con en los que las empresas promocionan sus series y películas montando todo tipo de experiencias, como escape rooms, huidas de zombies, realidad virtual o encuentros sorpresa con los actores. El año en el que yo estuve, por ejemplo, podías comer las hamburguesas de ‘Bob’s Burgers’ junto al cast de voces o entrar en ‘The good place’.
El cuarto, todo lo que pasa fuera: San Diego se transforma y hay tantas opciones de ocio como puedas imaginar, desde fiestas tematizadas gratuitas hasta monólogos, shows de Conan O’Brien, proyecciones de películas, Trivials… ¡Lo difícil durante la Comic-Con es que te entren ganas de dormir!
Me has convencido, ¿cómo compro la entrada para 2024?
No es fácil conseguir entradas para la Comic-Con. Piensa que entran 130.000 personas, pero unas 300.000 se quedan fuera. Solo hay un día y una hora para comprarlas y más vale que estés atento, porque después no hay más. Conseguirlas tú solo es cuestión de suerte: lo mejor es entrar en un grupo de compra de unas cincuenta personas (buscad: los hay online) para tener las mejores posibilidades. Y es que cada persona puede comprar entradas hasta para cuatro personas, pero entrar en el proceso no te asegura que las puedas conseguir.
Una vez tengas entradas para los días que quieras (el sábado es el más agobiante, el domingo es el día de las rebajas) es el momento de coger hotel entre los marcados por la organización a precios, digamos, abusivos… O coger uno a las afueras para ir en bus todos los días. El precio para ir de jueves a domingo te saldrá por 275 dólares, pero créeme: si te gustan este tipo de cosas, al menos tienes que ir una vez en tu vida. Y sí, ya sé que el avión es una barbaridad. ¡Es una vez en tu vida, ¿no lo has leído?!
Las he conseguido, dame consejos básicos
Muy importante: la comida que venden allí es carísima y de mala calidad (¿en Estados Unidos? Quién lo diría). Saliendo de la convención hay puestos de tacos riquísimos, supermercados y restaurantes para todos los bolsillos. Una hamburguesa cutre del McDonald’s te causará menos dolor gastrointestinal que cualquier cosa que puedas comer allí. ¡Ah! Y no te olvides de hidratarte. Es muy -muy- esencial y no queremos sustos.
Si vas solo, no pienses ni que eres el único, ni que te van a mirar raro: la gente ahí está para hacer amigos, charlar, encontrar personas como ellos e interesarse por las costumbres de tu país respecto a la cultura pop. Te hace falta saber inglés, claro, pero esto no debería ser una sorpresa a estas alturas. ¡Ah! No hagas colas que parezcan interminables y que no se mueven. Son interminables y, efectivamente, no se mueven (a mí me pasó con una que llevaba a un Taco Bell customizado como el de ‘Demolition man’).
Finalmente, no te agobies. Hazte un calendario. A dónde quieres asistir, qué es lo que quieres comprar (hay cientos de objetos exclusivos), dónde quieres ir. Es más: hazte dos calendarios, o hasta tres, por si las cosas van fallando. Si no puedes ir a la charla sobre los cincuenta años de ‘El increíble Hulk’ quizá puedas entrar en la retrospectiva de ‘La princesa prometida’ o en la presentación de novedades de Batman.
Y así, la próxima vez que alguien diga que en la Comic-Con solo hay presentaciones y, ahora que todos se han echado atrás, nadie irá, podrás mirarle y decirle “Ay, angelico”.