La nueva película de Edward Berger, Maldita suerte, se estrenó el 30 de octubre en Netflix y está capturando rápidamente la atención de la audiencia. Protagonizada por Colin Farrell, quien interpreta a Lord Doyle, un ludópata británico asediado por deudas, la película es un thriller que explora la compleja relación entre el juego, la culpa y la búsqueda de redención.
Un Colin Farrell en estado de gracia
En este relato, Farrell encarna a un estafador que se mueve entre el lujo extremo y la desesperación que acarrea su adicción. Las escenas de casinos deslumbrantes contrastan con el deterioro mental y emocional de su personaje, reflejando una atmósfera opresiva similar a las propuestas de Berger en Sin novedad en el frente. Esta dualidad visual está acompañada por una fotografía vibrante que transforma cada ambiente en un espacio donde el esplendor oculta la soledad y la miseria.
La trama se complica cuando Lord Doyle conoce a Dao Ming, interpretada por Fala Chen, una empleada del hotel que, a pesar de sus aparentes diferencias, comparte una conexión profunda con él. Este encuentro humano ofrece un contrapunto necesario en medio de su lucha contra el caos. Además, Tilda Swinton aparece como Cynthia Blithe, una mujer enigmática que persigue a Doyle por motivos que permanecen en la penumbra.
A través de un ritmo cambiante, Berger establece un relato donde la arrogancia y la vulnerabilidad de Farrell se entrelazan, ofreciendo una interpretación destacada que sostiene el hilo argumental, incluso en momentos de ambigüedad onírica. Con Maldita suerte, el director sigue explorando mundos donde el deseo de escapar se enfrenta a la cruel realidad del fracaso personal, consolidando así su ambición estética en este intenso thriller.
Netflix ha lanzado el tráiler de Maldita suerte, una película que marca el nuevo proyecto del director Edward Berger, conocido por su trabajo en Conclave.Este nuevo filme cuenta con la participación estelar de Colin Farrell, un actor que ha demostrado tener un amplio rango interpretativo en su carrera. El tráiler ya ha sido difundido por la plataforma de streaming.
¡A jugar!
La película se estrenará en cines de Estados Unidos el 15 de octubre, lo que marcará su primera aparición ante el público. Posteriormente, los espectadores del Reino Unido y de Irlanda podrán disfrutar de su proyección el 17 de octubre. Este debut cinematográfico sigue la tendencia de Netflix de ofrecer una experiencia teatral antes de que sus producciones estén disponibles en la plataforma de streaming.
Después de los estrenos en cines, Maldita suerte estará disponible en Netflix, aunque un dato específico sobre la fecha aún no ha sido revelado. Esta estrategia se ha vuelto cada vez más común para el gigante del streaming, que busca atraer a audiencias tanto en la sala de cine como en el entorno digital.
Con su lanzamiento inminente, Maldita suerte promete ser una de las películas más esperadas de la temporada. Los aficionados al cine y a las producciones de Netflix están a la expectativa de cómo la visión de Edward Berger y la actuación de Colin Farrell se traducirán en la pantalla grande. Los primeros comentarios sobre el tráiler han sido positivos, lo que augura un buen recibimiento por parte del público. Los seguidores del cine y de las series también pueden especular sobre el impacto que este proyecto tendrá en la carrera del director y el actor.
Pocos eventos históricos más relevantes ha habido este año que la muerte del Papa. Ojalá ese fuera el más grande y el más relevante. Pero dejando aparte que la historia no nos deja descanso, la muerte del sumo pontífice de la iglesia católica ocupó titulares de todo el mundo tras una larga enfermedad que fue comunicada de forma bastante soterrada. No dando toda la información en ningún momento, hasta sus últimos momentos.
Eso ha hecho que el Papa estuviera presente durante semanas, si es que no meses, en todos los noticiarios. Al no serlo claros o explícitos sobre su estado de salud, la especulación fue mayor. Y eso llevó a una curiosidad que se acabó traduciendo, también, en un particular interés por saber cómo funciona eso de elegir un Papa.
No es para menos. Elegir un sumo pontífice no es una tarea fácil, rápida ni, en la mayoría de casos, elegante. En esta ocasión ha sido decepcionantemente rápida e indolora, con un candidato de consenso, y quizás por eso ya casi nadie nos acordamos de él. Porque no es memorable. Porque no ha habido política ni ninguna clase de narrativa detrás de su elección. Sólo han elegido a lo que parece un buen hombre, continuista del legado del anterior, sin nada en lo que destaque.
Eso no es lo común. Y de hecho, no es lo que emociona al público. Algo que demostró una película estrenada un año antes de todo esto y que fue, a su manera, casi profética. Hablamos, como no, de Cónclave.
Cónclave: la película que arrasó incluso antes de que muriera un Papa
Centrándose en los personajes y sus filiaciones, la película sabe cómo transmitirnos sus disputas y sus luchas. Los preparativos se apilan, las votaciones comienzan y todo crece en tensión cuando se revelan secretos y se descubren los trapos sucios de los candidatos. Haciendo que nadie esté seguro en un thriller absolutamente trepidante donde, por momentos, se nos olvida que estamos viendo a curas peleando por ver quién será el elegido de Dios en la tierra.
Esto también implica que la película tiene cierto grado de irrealidad. Aunque no sabemos qué ocurre exactamente dentro del Vaticano durante un cónclave, desde luego no será algo como en Cónclave. Está ficcionalizado para añadir tensión y hacerlo más vivido e interesante.
¿Le quita eso mérito? Ni una pizca. Al contrario. Sabe hacer un tema árido y poco interesante como es un grupo de hombres religiosos encerrados en una iglesia para decidir quién será el nuevo líder de su institución tremendamente interesante al condensar lo que es realmente valioso de la historia. A veces exagera y es difícil creer que en un solo cónclave pueda ocurrir todo lo que ocurre en este. Pero eso no quita para que nos permita hacernos una muy buena idea de lo que ocurre allí. Incluso si no es tan tenso y espectacular como en la película de Berger.
Una película que no deberías perderte
A eso ayuda también que sus actores están absolutamente magistrales. Ralph Fiennes está colosal, como es habitual en él, pero Stanley Tucci y John Lithgow como los cardenales Aldo Bellini y Joseph Tremblay también brillan con luz propia. Aunque es innegable que los italianos, dos prodigiosos Sergio Castellitto e Isabella Rossellini, acaban comiéndose la mayoría de escenas donde aparecen, demostrando que no tienen absolutamente nada que envidiar al casting de ensueño de esta película.
Todo eso, sumado a lo impactante de su final, hace de Cónclave una película apasionante y que no deberías perderte. Incluso si estás ya cansado de papados, elecciones y todo ese politiqueo religioso que, en nuestro día a día, tampoco nos afecta tanto.
Por fortuna, ahora lo tienes más fácil que nunca para verla. Conclave llega el próximo viernes 27 de junio a Movistar+. Lo cual es una oportunidad perfecta para ver una de las películas más interesantes, premiadas y relevantes de los últimos años. Incluso si ni su director ni ninguno de los implicados se vio venir ni remotamente que iba a ocurrir.
La religión no actúa de forma aislada, sino que mantiene una relación estrecha con el poder político, ejerciendo una notable influencia en la cultura y el dominio territorial. En este contexto, la muerte inesperada del Papa ha dado pie a un nuevo cónclave, que se une perfectamente con la película que se estrena en streaming en Movistar+.
Los cardenales que fuman váper
Esta dramática y compleja realidad ha sido capturada en la película Cónclave, dirigida por Edward Berger, que ha tenido un exitoso recorrido tanto en taquilla como en los premios Oscar, donde ganó un reconocimiento por su guion. La cinta se adentra en las intrigas vaticanas y captura la atención del espectador con una propuesta visual impresionante y un guion que mantiene el interés constante a lo largo de la narrativa.
En Cónclave, la historia revela cómo los cardenales son recluidos en un proceso electoral para elegir a su nuevo líder, un momento decisivo que marcará el futuro de la Iglesia. Los protagonistas, con posturas complejas sobre el papel del catolicismo en la modernidad, pronto se ven envueltos en secretos que complican el sistema de elecciones dentro del Vaticano. Aunque la trama se asemeja a intrigas palaciegas, también plantea importantes cuestiones sobre la relevancia de la institución religiosa en un mundo cada vez más secular.
Con su dirección, Edward Berger logra fusionar elementos de un thriller con un trasfondo político, creando una experiencia cinematográfica que debería ser más común en las salas de cine. Según críticos, Cónclave es un ejemplo de cine adulto de calidad que trasciende la mera búsqueda de premios, ofreciendo un espectáculo que combina reflexión y entretenimiento de manera magistral.
La película Anora se alzó como la gran ganadora de los Premios Oscar 2025, sin embargo, otro título que destacó fue Cónclave. Este thriller religioso dirigido por Edward Berger logró hacerse con el Oscar al mejor guion adaptado, otorgado a Peter Straughan por su libreto basado en la novela de Robert Harris. A pesar de haber sido candidato en ocho categorías, Cónclave se llevó solo una estatuilla, reflejando el reconocimiento de su valiosa narrativa en un año de fuerte competencia.
Una película sobre las conjuras tras la muerte de un Papa
La trama de Cónclave se desarrolla en el Vaticano tras la muerte del Sumo Pontífice. En un entorno marcado por la intriga, el cardenal Lawrence se ve obligado a iniciar un cónclave, donde los líderes de la Iglesia buscan elegir al nuevo Papa. Atrapado en una red de conspiraciones, el protagonista debe desentrañar secretos que podrían poner en jaque los cimientos de la institución. Ralph Fiennes, quien interpreta al cardenal, ha sido elogiado por su actuación, que captura la confusión emocional del personaje a través de miradas y sutilezas, más que a través de diálogos recargados.
A pesar de su éxito en el ámbito del guion, la notable ausencia de Cónclave en otras categorías ha sido materia de debate. Algunos críticos sugieren que errores en las votaciones de la Academia pudieron afectar sus posibilidades. Edward Berger, quien ya había triunfado con Sin novedad en el frente, ha destacado la profundidad de la actuación de Fiennes, quien logra transmitir la complejidad del personaje sin necesidad de grandes discursos.
Aquellos interesados en ver Cónclave pueden encontrarla actualmente en cines de 39 ciudades españolas. La película también estará disponible próximamente en la plataforma Movistar Plus+, con una suscripción de 9,99 euros al mes, lo que permitirá que más espectadores experimenten esta intrigante exploración del poder y la fe en el contexto actual de la Iglesia Católica.