La miniserie Día cero, protagonizada por el icónico Robert De Niro, ha capturado la atención del público y se ha convertido en uno de los contenidos más exitosos de Netflix desde su estreno. Creada por un talentoso equipo compuesto por Eric Newman, Noah Oppenheim y Michael Schmidt, la serie cuenta la historia de George Mullen, un expresidente de Estados Unidos que se ve obligado a investigar un devastador ciberataque que ha dejado miles de muertos.
Un expresidente con recursos
Con un total de seis episodios, cuya duración oscila entre 43 y 58 minutos, Día cero ha acumulado 70,6 millones de visualizaciones, lo que se traduce en aproximadamente 363,6 millones de horas vistas. Esta impresionante cifra resalta la relevancia del thriller en un panorama donde las miniseries se perfilan como una opción ideal para aquellos que buscan disfrutar de una narrativa intensa sin el compromiso de largas temporadas.
La trama se centra en la inquietante posibilidad de que un ciberataque pueda paralizar Estados Unidos en apenas 60 segundos, causando un caos inmediato y tragedias inminentes. A medida que los sistemas energéticos, informáticos y de comunicación quedan inoperativos, el impacto de este ataque ficticio se convierte en un reflejo escalofriante de las vulnerabilidades actuales en nuestro mundo digital.
Robert De Niro, quien se involucra profundamente en su papel, compartió que filmar Día cero fue un desafío monumental, comparándolo con nadar a través del Canal de la Mancha. Estaba en casi todas las escenas y tenía que estar muy atento a todos los detalles, admitió. Esta dedicación refleja no solo su compromiso con el proyecto, sino también la creciente importancia de explorar temas como la ciberseguridad en la ficción contemporánea.