En mayo de 1992, en plena crisis de los superhéroes, Todd McFarlane publicó el primer número del personaje destinado a acabar con el reinado de Marvel y DC: Spawn. Fue un exitazo que vendió 1,7 millones de ejemplares, y la saga continúa hasta nuestros días, ya a punto de pasar de los 400 números (sin contar sus múltiples spin-offs). En plena Spawn-manía, Hollywood decidió hacer una película sobre el héroe en 1997, que fue un éxito moderado. Sin embargo, desde entonces no hemos vuelto a saber de otra adaptación… hasta ahora.
Un héroe demoniaco
La nueva versión de Spawn se anunció en 2015, con un guion acabado por el propio McFarlane, pero más de una década después aún no sabemos nada. En 2024, el creador confirmó que, ahora sí que sí, el guion se había terminado con el nombre de King Spawn… pero ahora acaba de confirmar que sigue sin estar convencido del todo. Vamos, que igual no vemos a Spawn en pantalla grande nunca más.
“Estamos intentando conseguir el guion adecuado. Sé que es frustrante para todo el mundo, especialmente para mí. No lo he cerrado porque no estoy leyendo lo que tengo en mente. Lo que pasa es que la gente se toma demasiadas libertades o es demasiado fiel”. Según McFarlane, no tiene sentido hacer otra historia de orígenes: hay 380 números del cómic en los que basarse, y no entiende la manía de basarse en los cuatro o cinco primeros.
Desde luego, tiene muy claro cómo debería ser: “Oscura, cruda e incómoda. Cuando veo ejemplos como Obsession o Backrooms, pienso ‘El público consumirá esto’. No necesitamos hacerlo a lo superhéroe. De hecho… Deberíamos intentar hacer algo diferente porque no tendremos el presupuesto de 200 millones de otras películas de superhéroes”.
Tiene razón, conste. Con el tiempo, veremos más cosas como Clayface, triunfe o no en taquilla, por esa sencilla razón: son obras originales, arriesgadas, diferentes y, sobre todo, mucho más baratas que el Spider-man de turno. Y si tiene éxito, ya veremos lo que pasa con la inevitable secuela.