Seguro que ya has visto la primera foto de David Corensweet como el nuevo Superman de James Gunn, en una imagen que ha sorprendido a todo el mundo porque, en lugar de una actitud superheroica, es más la de un señor que se tiene que poner el uniforme para ir a trabajar a las siete de la mañana. Y no a pocos le ha recordado a dos cómics en particular que harías bien en leerte para ir con los deberes hechos a las nuevas aventuras del Hombre de Acero.
El hombre del mañana, hoy
El primero es, sin duda, ‘All-Star Superman’, que el propio Gunn ha destacado varias veces como su guía a la hora de adaptar bien a la gran pantalla al superhombre de DC. El cómic es la historia que podría resumir todas las historias de Superman, pero hace especial hincapié en su día a día, en la dualidad entre superhéroe y humano, y cómo está dispuesto a cualquier cosa para salvar a la humanidad, aunque sea a costa de él mismo.

El segundo es ‘Kingdom Come’. Y es que el logotipo en el pecho del héroe no deja lugar a dudas: ese no es el del Superman de toda la vida, sino el de una saga dibujada en los 90 por Alex Ross (y guionizada por Mark Waid) en la que, en una sociedad en la que todos son metahumanos sin Superman al mando, la frontera entre el heroísmo y la villanía es muy pequeña. Sinceramente: si luego no tienen nada que ver con la película, como poco te llevas una buenísima lectura. No es poca cosa hoy en día.



