La nueva adaptación de Los inmortales, dirigida por Chad Stahelski, promete revivir el legado de la icónica franquicia que ha tenido múltiples entregas a lo largo de las décadas. Tras seis películas, tres series y un sinfín de obras derivadas, los primeros vislumbres de esta resurrección han sido compartidos por el protagonista, Henry Cavill, a través de su cuenta de Instagram. Las imágenes muestran a Cavill como MacLeod en intensas escenas de pelea, generando altas expectativas entre los fans.
Un hombre nacido para ser MacLeod
Este reboot, que aún no cuenta con fecha de estreno, ha llegado cargado de potencial gracias al considerable presupuesto de 100 millones de dólares, el mismo que recibió John Wick 4. Con Stahelski al mando, conocido por su éxito en la saga de John Wick, se eleva el interés por una película que busca no solo rendir homenaje a la obra original, sino también atraer a una nueva audiencia. ¡Feliz primer vistazo a Los inmortales! Ha sido toda una aventura para mí, y espero que lo disfrutéis, compartió Cavill en su publicación.
El elenco de la película incluye a figuras reconocidas como Russell Crowe, quien interpretará a Ramírez, un personaje que en la película original fue encarnado por Sean Connery, así como a Karen Gillan, Djimon Hounsou, Dave Bautista, Marisa Abela y Max Zhang. El desafío para este nuevo equipo será competir con la nostalgia que despiertan los actores de la película clásica y la inolvidable banda sonora de Queen, que acompañó a la narrativa original.
La estrategia de revivir franquicias ya consagradas se alinea con la tendencia actual en la industria, donde las productoras buscan asegurar el éxito a través de propiedades intelectuales reconocidas. Desde las primeras imágenes, hay una sensación de que este nuevo proyecto tiene lo necesario para aportar frescura a una historia ya amada por muchos.
En octubre de 2025, el 45.7% del tiempo total de visualización de televisión en Estados Unidos correspondió a plataformas de streaming, un claro aumento respecto al 40.5% registrado en octubre de 2024. Esta tendencia subraya un cambio significativo en el comportamiento de los consumidores hacia el contenido online, lo que promete transformar el panorama publicitario en los próximos años.
¿Se mantendrán los precios en 2026?
Según las proyecciones, se espera que el gasto en publicidad en televisión conectada (CTV) supere el gasto en la publicidad televisiva tradicional para 2028, alcanzando los 45.96 mil millones, en comparación con 32.45 mil millones que se estiman para 2025. A pesar de estos avances, muchas empresas enfrentan un déficit en la formulación de estrategias efectivas para la publicidad en CTV y carecen de datos esenciales, lo que podría limitar sus ganancias potenciales en este campo en expansión.
El ecosistema de streaming está dominado actualmente por gigantes como Netflix, YouTube, Disney y Amazon. Sin embargo, la posible consolidación y fusiones entre estas plataformas podrían alterar el balance de poder en el sector. A pesar de esta dinámica, los servicios de streaming han seguido aumentando sus precios; el coste promedio de los 10 principales servicios de pago en EE. UU. ha crecido un 12% en 2025, acumulando incrementos de doble dígito desde 2022.
Este aumento en los precios parece estar impulsando el crecimiento de plataformas de streaming apoyadas por anuncios. Conforme nos adentramos en 2026, es poco probable que la consolidación de plataformas o el aumento de precios se frenen, lo que dará a las empresas de medios la necesidad urgente de reemplazar la disminución de ingresos por publicidad en televisión tradicional con ganancias provenientes de suscripciones y visualización apoyada por anuncios.
Un nuevo estudio de Tenetic y CivicScience revela que el 43% de los adultos en Estados Unidos considera que la televisión es el medio más aceptable para la publicidad. Este dato destaca la efectividad duradera de la televisión tradicional, incluso en un entorno donde la atención del público se desplaza hacia plataformas digitales y redes sociales.
En constante cambio
A pesar de esta transición hacia nuevos canales, la televisión sigue siendo un elemento crucial para alcanzar métricas clave de marca. Las empresas que buscan maximizar su impacto publicitario deben reconocer que, aunque los anuncios son generalmente más aceptados en la televisión, los hábitos de consumo de las audiencias están cambiando. Esto obliga a las marcas a adaptarse y diversificar sus estrategias publicitarias para incluir una fuerte presencia en medios digitales.
El informe subraya la importancia de que los anunciantes encuentren un equilibrio delicado al asignar sus presupuestos publicitarios. Aunque la televisión mantiene su efectividad, las cifras demuestran que ciertas demografías clave están abrazando con más interés la publicidad en redes sociales y en plataformas digitales. La televisión conectada se presenta como un competidor significativo, fusionando las ventajas de la televisión tradicional con las capacidades interactivas y segmentadas de los medios digitales.
El desafío para las marcas radica en integrar estos diferentes canales de manera coherente, tratando de aprovechar lo mejor de cada uno. La transición hacia un enfoque más híbrido en la publicidad no solo es recomendable, sino esencial en un panorama mediático que evoluciona rápidamente. La capacidad de adaptarse a estos cambios podría ser un factor determinante en el éxito o el estancamiento de las campañas publicitarias en el futuro.
En el último episodio del pódcast Behind the Numbers, se abordaron temas cruciales relacionados con el éxito y el fracaso en campañas de marketing. Los participantes discutieron cómo distinguir entre un verdadero fracaso y campañas que, aunque puedan no haber alcanzado los resultados esperados, logran generar conversación y atención positiva entre el público.
No existe la mala prensa si se sabe trabajar
Suzy Davidkhanian, Vice President of Content, y los analistas Sky Canaves y Arielle Feger ofrecieron perspectivas sobre el impacto de la mala prensa en la reputación de las marcas. A menudo, lo que se considera “mala prensa” puede convertirse en una oportunidad para las empresas, siempre que se maneje adecuadamente. Durante la conversación, se reflexionó sobre cómo algunas campañas, aunque criticadas, pueden robustecer la visibilidad de la marca en un mercado saturado.
Los expertos sugirieron que, cuando una campaña no logra los resultados previstos, las marcas deberían implementar estrategias reactivas, como redirigir sus mensajes o interactuar más directamente con su audiencia para aclarar sus intenciones y objetivos. Esto podría incluir el uso de redes sociales para abordar críticas o recoger comentarios que ayuden a definir futuras direcciones estratégicas.
El episodio, que se encuentra disponible en múltiples plataformas de pódcasting, incluidas Apple Podcasts, Spotify y Pandora, invita a los oyentes a reflexionar sobre la importancia de la comunicación efectiva en el marketing. La discusión destaca la necesidad de preparar a las marcas para adaptarse y responder ante el escrutinio público, convirtiendo situaciones adversas en oportunidades de crecimiento.
En un panorama de marketing en constante evolución, los nano-influencers, aquellos creadores de contenido con menos de 10,000 seguidores, están emergiendo como una de las fuerzas más efectivas dentro de la publicidad digital. Según el informe de Later de junio de 2025, estos influencers gozan de una tasa de impresiones del 34.1%, más del doble que cualquier otra categoría de influencia. Este dato subraya su capacidad para movilizar audiencias de manera efectiva, lo que resulta atractivo para las marcas que buscan maximizar su inversión.
Pequeños pero poderosos
La relación entre los nano-influencers y sus seguidores es notablemente más sólida, lo que se traduce en un compromiso auténtico y significativo. Para las marcas con presupuestos modestos o aquellas enfocadas en audiencias de nicho, estos creadores ofrecen un valor excepcional que potencia la participación del público. Esto los convierte en una opción ideal para pruebas de productos, campañas locales o para fomentar un interés grassroots.
El informe, que abarca datos de más de 2,500 campañas y una encuesta a 1,005 creadores de contenido, destaca que tanto los nano como los micro-influencers se están posicionando como aliados imprescindibles en las estrategias de marketing. Esto se alinea con la creciente preferencia de las marcas por establecer conexiones más auténticas con sus audiencias. Las empresas están comenzando a reconocer que un enfoque más centrado en estos influencers puede resultar en una mayor lealtad y una respuesta más positiva de los consumidores.
Con un entorno competitivo cada vez más saturado, el uso de nano-influencers puede ser la clave para que las marcas no solo lleguen a su público objetivo, sino que también fomenten la acción y la conversión en un espacio donde la confianza y la autenticidad son cada vez más valoradas.
La actual incertidumbre económica ha llevado a los consumidores a ser más cautelosos con su gasto, provocando un cambio en sus hábitos de compra. Aunque muchos se centran en los productos esenciales, hay un segmento de la población que opta por gastar más en pequeños lujos en busca de comodidad emocional. Este comportamiento, conocido como el ‘efecto labial’, refleja cómo las personas están dispuestas a permitirse indulgencias ocasionales, como charms para bolsas, en un entorno de consumo volátil.
Labubu moda está a tope
A pesar de que el interés por compras de alto valor ha disminuido, los compradores están cada vez más dispuestos a permitir que sus emociones guíen sus decisiones de gasto. Productos que ofrecen un sentido de novedad o bienestar emocional están viendo un aumento en sus ventas. El sector de la belleza se destaca como un área adecuada para este tipo de gasto por comodidad, donde los consumidores parecen deleitarse en pequeñas indulgencias que brindan satisfacción instantánea.
Según informes recientes, aunque los consumidores priorizan productos esenciales, no descartan la posibilidad de realizar compras adicionales que les ofrezcan una experiencia agradable. Este fenómeno puede ser breve, como lo que ocurrió con la moda del Labubu, pero también indica cómo los compradores siempre buscarán mantenerse interesados en pequeños lujos que les proporcionen satisfacción. La capacidad de los consumidores para encontrar placer en lo simple sugiere una transformación de la mentalidad de compra, donde las emociones juegan un papel clave en el proceso de decisión.
En conclusión, mientras la cautela económica persiste, los minoristas pueden encontrar oportunidades en la venta de productos que brindan una experiencia emocionalmente gratificante, a pesar de las restricciones financieras que muchos consumidores se imponen. La búsqueda de confort y satisfacción en pequeñas ventas podría ayudar a equilibrar la balanza en un mercado en constante cambio.
La nostalgia por los años 90 es casi obligatoria entre los millennial. Y es normal: era una época distinta, menos politizada (o eso nos parecía), donde se jugaba en la calle, los videojuegos duraban unas pocas horas y comprábamos revistas donde nos explicaban lo que estaba por llegar, en lugar de depender de Internet, perdiendo romanticismo por el camino. Pero se suele confundir la añoranza por una época en la que éramos jóvenes con la calidad intrínseca. Era bueno porque yo tenía menos años, vaya.
Desde mediados de los años 90 hasta ahora, la sociedad ha evolucionado y crecido, pero eso tiene también sus consecuencias, por ejemplo, en la publicidad. Y concretamente, en la de los videojuegos. Mientras que hoy en día todo se apuesta a un buen tráiler, en su momento los anuncios (tanto en prensa como en televisión) eran absolutas idas de olla demenciales y únicas, piezas icónicas de la cultura pop que merece la pena rescatar por un motivo u otro. ¿Te apetece emprender un viaje por la nostalgia? Vamos a ver los anuncios más locos de la época más nostálgica. coge tu joystick, que vamos.
Game Boy Pocket
Cuesta creer que la empresa más protectora con lo suyo del mundo pensara en sacar anuncios como estos, donde promovía malos hábitos entre sus consumidores. En el que véis, una mujer atada en la cama quedaba de lado por jugar a la Game Boy (Pocket, eso sí), pero había otros con un perro abandonado sin comida u otro, enseñando la parte de atrás de un pantalón vaquero -y parte de los calzoncillos- donde guardaban la consola, con el eslogan “Guárdatela en los pantalones”. Imposible de imaginar hoy en día.
Sobre el anuncio que hicieron cuando lanzaron los distintos colores de Game Boy Pocket, francamente, sí que no tengo ningún tipo de explicación.
PlayStation
No hacía falta mostrar ni un solo minuto de un juego. Esta extraña pieza artística, a medio camino entre la instalación en un museo y el inicio de la típica película que te pone tu amigo más cinéfilo diciendo que es “verdadero cine”, marcó una época, y la cara de la actriz, que fue modificada con CGI y, según ella misma, hizo que acabara horrorizada con el resultado, se mostró en revistas de todo el mundo. Con razón: vendió más consolas que muchos juegos, aunque solo fuera para comprobar qué demonios era esto. Más o menos por la misma época se emitió el mítico anuncio de “He vivido una doble vida”. Pero ese es otro asunto.
Game Boy
Honestamente, no sé si este anuncio es real o no, pero aparentemente se emitió en Australia a lo largo de los años 90. ¿Un hurón en tus pantalones? Por supuesto que sí. Una vez tenían al público infantil, era el momento de ir a por los jóvenes con propuestas descabelladas. Y si para ello tenía que ir con una pesadilla visual, no se iban a cortar ni un pelo.
Yoshi’s Island
¿Qué te hace pensar en Yoshi’s Island? ¿Sus gráficos como dibujados con ceras? ¿Su inolvidable gameplay? ¿Su fabulosa música? Bueno, pues para los publicistas de Nintendo debía recordarte a un atracón al estilo de Mister Creosote, de El sentido de la vida, que acabara en una explosión de comida lo más asquerosa posible. La antípoda absoluta del videojuego. Los años 90 fueron, definitivamente, una cosa.
The Legend of Zelda: A Link To The Past
Si hay un país donde se hacen anuncios absolutamente marcianos, ese es Japón. Curiosamente, la cuna de los videojuegos. Por supuesto, en un momento dado tenían que juntarse, en este videoclip de A Link To The Past en el que todo Hyrule, con Link al frente, decide echarse un baile al estilo Michael Jackson. Si te lo estás preguntando, no, no hay una función oculta en el juego para pegarse unos bailoteos a lo Tony Manero con el boomerang en la mano.
Game Gear
Si creías que la guerra de las consolas actual era dura, es porque no viviste los 90, donde Sega podía tranquilamente llamarte imbécil y decir que tienes el mismo comportamiento que un perro si preferías la Game Boy antes que la Game Gear. Quizá con este anuncio entendáis mejor por qué a toda una generación se le hace rarísimo ver a Sonic compartiendo juegos olímpicos y Smash Bros con Mario.
Sonic
Y hablando de Sonic… Este anuncio salió solo en una revista británica, pero habla por sí solo. No importaba ya demasiado que tuviera sentido mientras llamara la atención, y vaya que si lo hacía. Hay webs en Internet mucho menos turbias que este anuncio.
32X
Espero que el publicista encargado de este anuncio se echara pareja poco después, porque la desesperación se notaba en cada palabra.
DC ofrecía en sus cómics, por solo dos dólares y medio, una evolución de la Pet Rock: ¡Auténticas rocas de kriptonita verde! Por si algún día te encontrabas con Superman y hacía falta debilitarle, supongo.
Cuesta creerlo, pero en 1975 el juguete estrella de los niños en Estados Unidos era… una roca. Y es que Gary Dahl, un publicista de profesión, se hizo de oro inventando algo llamado Pet Rock, que era exactamente lo que parece: una piedra vendida como una mascota, en una caja que incluso tenía agujeros para que pudiera respirar. Vendió casi un millón en tres meses a cuatro dólares cada una. Haced las cuentas. Ojo: aún ahora puedes comprarla, pero por 30 dólares del ala. Repito: es una piedra. De verdad. No tiene más.
Claro está, no fueron pocos los que vieron el éxito y trataron de aprovechar la oportunidad. ¿Los niños quieren piedras? Perfecto, nos podemos arriesgar a vendérselas a coste cero. Con esa mentalidad, en 1977, DC ofrecía en sus cómics, por solo dos dólares y medio, una evolución de la Pet Rock: ¡Auténticas rocas de kriptonita verde! Por si algún día te encontrabas con Superman y hacía falta debilitarle, supongo.
“Es impresionante, es fantástico, es kriptonástico”, decía la publicidad de la época. “¿Quieres ser un amigo de Superman de verdad? ¡Ahora puedes serlo popseyendo una roca de Kriptonita!”. La historia tras el engaño publicitario era que una gran roca del material había explotado contra la Tierra y ahora tú podías proteger al superhéroe guardando un pedazo de kriptonita en tu casa para no dañarle. O eso, o eras un niño futuro supervillano, como decidas.
Como estaréis adivinando, solo era una piedra pintada de verde fosforescente, que permitía que resplandeciera por la noche durante unos segundos. En la caja se podía leer “Recomendado para todo el mundo de más de seis años y futuros viajeros espaciales”, en un inocente claim publicitario. Eso sí, recordad que, por lo general, todo lo que ha pasado tiende a volver a pasar. ¿A alguien le extrañaría que en 2026 de repente volvieran a ser un éxito las rocas mascota, pero a escala global? ¡Se me ocurren cosas peores que han triunfado muchísimo más!
Cinco anuncios que llegaron tarde, mal y fueron desagradables para todo el mundo, pero que tienen ese encanto de las malísimas ideas, el regusto a amargor, noches sin dormir en la oficina y sudor para sacar adelante algo que todos sabían (o deberían haber sabido) que iba a ser un fracaso monumental.
Hacer una campaña de márketing no es sencillo, y muchas veces hay que tener en cuenta pequeñas variables que a veces ni siquiera conocías. Por ejemplo, pudo haber quien se gastara un pastizal en el eslogan “Torres más altas cayeron” y lo publicara el 10 de septiembre de 2001. No pasó, pero podría haberlo hecho. Hoy vamos a repasar cinco anuncios que llegaron tarde, mal y fueron desagradables para todo el mundo, pero que tienen ese encanto de las malísimas ideas, el regusto a amargor, noches sin dormir en la oficina y sudor para sacar adelante algo que todos sabían (o deberían haber sabido) que iba a ser un fracaso monumental.
Personalmente aplaudo la idea de esta campaña, sobre todo porque en Burger King ya intuían que esto iba a ser un acierto increíble o un fallo épico. Al fin y al cabo, en 2021 ya todos sabíamos lo que estaba en juego posteando un tuit incendiario en el Día de la Mujer Trabajadora. Así fue: la empresa de comida rápida escribió “Las mujeres pertenecen a la cocina” como tuit inicial de un hilo que pretendía cambiar la desigualdad de género en los fogones y acababa anunciando una beca para que pudieran hacer realidad sus sueños culinarios.
El primer tuit tuvo 274.400 retuits. El segundo, donde se explicaba la campaña, 13.100. El último, donde se contaba lo de las becas, 4.900. El resultado era evitable y al mismo tiempo esperable: un desastre para el departamento de prensa.
4-PureGym
Una cadena de gimnasios de Reino Unido decidió, en 2020, anunciar los ejercicios para ese mes (sprintar cien metros, sentadillas, burpees, etcétera) bajo un nombre propio. Por supuesto, no podían escoger uno del estilo ‘Ponte en forma’ o ‘Dale marcha al cuerpo’ y decidieron lanzarlo como ’12 años de esclavitud’. No fue casualidad: pretendían celebrar el Mes de Historia Negra. Todo mal.
“El esclavismo es duro y esto también lo es”, comentaban en una página de Facebook que es mejor que no busquéis porque fue totalmente eliminada mientras todo el mundo se preguntaba cómo es posible que nadie, en ningún momento, dijera “Esto es una malísima idea”.
3-Reebok
Alemania, año 2012. Los encargados de hacer una campaña llamativa en Reebok están pensando nuevos eslogans que sean divertidos y, al mismo tiempo, llamativos. Que creen cierta polémica juguetona. Nunca os creeríais con cuál terminaron saliendo: “Engaña a tu novia, no a tu rutina de ejercicios”.
El anuncio se retiró en tiempo récord (una vez más: ¿No había nadie que dijera “Mala idea”?) y la empresa tuvo que mandar una nota de prensa aclarando que no apoyaba la infidelidad. Cómo de fuerte tiene que haber sido la metida de pata para tener que limpiar tu marca de un concepto que, a priori, ni le va ni le viene.
2-PSP
Durante los 90, los anuncios de videojuegos eran, vistos ahora, un cúmulo de ridiculeces machistas, racistas y tránsfobas, pero eran un producto de la época. Para cuando PSP salió al mercado, Sony sabía que las reglas del juego habían cambiado y los anuncios polémicos les hacían más mal que bien. Y, de verdad, me creo que con esta valla publicitaria solo quisieran anunciar que ahora la consola iba a estar también en color blanco. Pero.
“El blanco está llegando” con una imagen en la que una persona blanca parece dominar a una negra… No es la mejor idea, por mucho que en su cabeza sonara espectacular. La polémica estaba servida y Sony no retiró el anuncio, explicando que no había ninguna maldad en él. Hombre, no. Pero.
1-Pepsi
Sabíais que este anuncio iba a llegar. El mayor desastre publicitario del siglo XXI estaba protagonizado por Kendall Jenner encabezando una manifestación y haciendo colegas a manifestantes y policía después de abrir una lata de Pepsi. No solo Twitter se cachondeó del anuncio hasta la saciedad, sino que, además, se entendió que la bebida se estaba aprovechando del Black Lives Matter para vender más.
Rápidamente, la campaña millonaria fue retirada, Pepsi pidió perdón a Kendall Jenner (que, por otro lado, también podría no haber aceptado hacer el anuncio) y dijo que “estaba intentando proyectar un mensaje global de unidad, paz y entendimiento”. Alguien no ha ido nunca a una manifestación real, Pepsi.
Desde el Cola-Cao hasta Carmen Sevilla cantando por Philips (“Yo veo las corridas en traje de baño”), la creatividad de los anunciantes desde siempre se ha disparado hasta límites imposibles.
Con el declive de la televisión tradicional perdimos muchas cosas: los veranos asfixiados viendo un programa de chicos y chicas con poca ropa, los debates que empezaban a las doce de la noche, los dibujos animados a la hora de comer y, por supuesto, los anuncios musicales. Desde el Cola-Cao hasta Carmen Sevilla cantando por Philips (“Yo veo las corridas en traje de baño”), la creatividad de los anunciantes desde siempre se ha disparado hasta límites imposibles. Y para prueba, ocho anuncios musicales que marcaron una época y se van a quedar a vivir de gratis en tu cabeza sin pagar alquiler. De nada.
Para anunciar que en el sorteo de verano se repartían 14 millones de euros, los publicistas de la agencia Tándem hicieron algo inadmisible en un mundo de gente estirada: salir ellos a cantar canciones del verano de la manera más cutre. Si recuerdas “Yo te doy cremita, tú me das cremita”, “Me pica la pierna, me pica el ombligo” y “¿Que qué es lo que tengo? Que tengo de tó”, tu inicio del siglo XXI fue más feliz. El año siguiente intentaron emular el éxito de nuevo (e incluso sacaron disco), pero ya no tenían ninguna gracia. Lo poco gusta…
7-Bocatta y su polémica en el campo (2003)
Una de las polémicas más agrias de la historia de la publicidad está en esta campaña de Bocatta divertidísima que retiraron después de que varias asociaciones de agricultores se quejaran de que Sra. Rushmore se riera de ellos con frases como “Sabañones y callos, labrando bajo el día el sol” e insinuando que todo lo que se sacaba del campo era llegar torcido a casa a disfrutar de la lumbalgia. Al menos la base del temazo pudieron seguir usándola en años posteriores, eso sí.
6-Calvo y Hu-ha! (2007)
Quince años después de que Chimo Bayo fuera el rey de la Ruta del Bacalao, Calvo le convirtió en el rey del atún. No había ni un niño en España que no lo dejara literalmente todo para cantar, casi tribalmente, “Sacatúnn que pen que summum que tun”, que, además, se convirtió en el eslogan más extraño posible. Nunca Chimo Bayo volvió a ser tan reivindicado hasta el estreno de ‘La ruta’.
5-Trina y Ramón García (2009)
Los anuncios de Trina fueron una obra maestra de inicio a fin. Con la excusa de “ser natural”, en las canciones empezaron a hablar de los momentos más cringe posibles, como hacer la morsa polar con pajitas o ser fan de Ramón García. Un año antes ya habían sido los mejores de la televisión cantando frases como “No estás sola, yo me tatué a Iván Campo” ,”Yo voté a Finlandia en televisión” o “Yo salí voluntario a que me hipnotizarán”. Obra maestra.
4-MTV y ‘Amo a Laura’ (2006)
MTV desembarcaba en España y confiaron para el anuncio en la persona pionera en el chicle pop patrio, Guille Milkyway, que ya llevaba dos discos fabulosos de La Casa Azul en donde también se refugiaba tras una banda falsa, a la que asesinó virtualmente al aparecer ‘La revolución sexual’. El resultado, un hit impresionante que a día de hoy muchos siguen creyendo que era real: Los Happiness cantaban a la castidad y tuvieron tanto éxito que el año siguiente trataron de repetir la jugada con su secuela, ‘El honor de Laura’. Es un temazo pero llegó tarde.
3-Fanta y A Tomar Fanta (2012)
Dos años seguidos “A tomar Fanta” se volvió un habitual de las televisiones. Primero con un coro de niños cantando las peores situaciones del mundo, que quizá no han aguantado tan bien el paso del tiempo (“A la que te quiere solo como amigo y al que cuenta su vida por Tuenti”). Después, con gatos rockeros. Lo dieron todo de tal manera que incluso empezaron una de las primeras campañas creativas con influencers cuando Zorman lo petaba. Hace solo diez años, eh. Cómo pasa el tiempo.
2-Coca-Cola y los musicales (2003)
Si cada vez que te han llamado al despacho del director en tu trabajo no has canturreado “Veo una vida nueva y tú no estás en ella”, no eres de los nuestros. Tres versiones en solo un minuto que van desde la ópera hasta el rap pasando por lo hippy. Años después volverían a la carga con ‘Del pita pita del’ que marcó otro hito en nuestro país. Si es que no hay como una buena canción para que te recuerden.
1-Pikolin y Nacho Vigalondo (2011)
Después de estar nominado al Oscar por ‘7:35 de la mañana’ estaba claro que Nacho Vigalondo tenía futuro en la composición de canciones. El mismo año que estrenó ‘Extraterrestre’ hizo un corto para Pikolin en un solo plano de dos minutos y medio absolutamente colosal, en el que repasaba, una a una, todas las cosas horribles que te pueden impedir dormir, desde ese amante del taladro hasta la lavadora secadora del quinto. A día de hoy no sé cómo se puede tener tanta creatividad. Gloria pura.
Fuera se han quedado ‘Los animales de dos en dos’, ‘La Española, una aceituna como ninguna’, ‘Somos los Conguitos y estamos requetebien’, ‘Con poco me lo monto’, ‘Y una maratón’… Ya hemos demostrado que podemos ser unos sosos en la publicidad. ¿Podemos volver a molar pronto, por favor?