La más reciente entrega de la franquicia TRON, titulada TRON: Ares, ha tenido un recibimiento complicado, al no lograr captar la atención del público en su lanzamiento, lo que se tradujo en un significativo fracaso en taquilla. La película, que costó 180 millones de dólares, ahora se estrena en Disney+, lo que llevará a muchos a preguntarse si la experiencia en casa puede rescatar su percepción.
Una película que ha fracasado en taquilla
En el trasfondo de la película, dos empresas tecnológicas compiten por el legado del icónico personaje Kevin Flynn. Una de ellas trabaja en utilizar el ciberespacio para mejorar la realidad, mientras que la otra busca extraer recursos de la red para crear soldados permanentemente despachables. Esta narrativa se entrelaza con el camino de Ares, un personaje que comienza a cuestionarse su propósito en un mundo donde la tecnología y la ética chocan.
Aunque Ares presenta efectos visuales bien ejecutados y cuenta con una banda sonora a cargo de Trent Reznor y Atticus Ross, su aspecto visual no alcanza el esplendor que caracterizaba a las entregas anteriores de la franquicia. La historia, que evoca temas de Pinocho y Frankenstein, se siente como un espectáculo típico de Hollywood, desprovisto de un elemento humano que conecte verdaderamente con el espectador.
La actuación de Jared Leto ha sido criticada por su falta de carisma, lo que contribuye a que la película se sienta hueca y prescindible. En un panorama donde el cine de ciencia ficción suele ofrecer experiencias visuales y narrativas más estimulantes, TRON: Ares parece decepcionar al no aportar un valor significativo más allá de su despliegue audiovisual. Si deseas disfrutar del filme, la combinación de efectos visuales y música puede ser suficiente para algunos; sin embargo, muchos fans de la franquicia podrían encontrarse en una encrucijada.