Zack Snyder insiste en que no es fascista, y que hizo “la película más gay de la historia”

¿Cuál sería, para vosotros, la película “más gay” de la historia? ¿Quizá Las aventuras de Priscilla, reina del desierto? ¿Pride? ¿Hedwig and the angry inch? ¿Bottoms? Bueno, pues Zack Snyder, como hombre cis-hetero, ha dicho que no: que es una suya. Concretamente, 300… cuyo tono LGTB no estaba, desde luego, pensado de primeras y fue una inferencia posterior del público. Lo que sea para tratar de defenderse de las críticas feroces contra su última película, que incluso piden que le pongan para siempre a 100 metros de una cámara para que no pueda volver a cometer crímenes así.

No soy un fascista, de verdad

“Solo había 1200 personas en el cine y hay miles de comentarios. Había uno que dijo ‘No la he visto pero estoy seguro de que es horrible’. Y mira: te guste o no, da más ganas de hacer click ‘¡Odio a Zack Snyder! ¡Es un fascista!’ que decir ‘Vi la película y estuvo bien’. A nadie le importa una mierda eso. Y obviamente, no soy un fascista“, ha afirmado tratando de rebajar la tensión sobre The Last Photograph, que se ha convertido en la protagonista del festival de cine de Toronto a su pesar.

No es la primera vez que le llaman fascista, y se ha acostumbrado: de hecho, cuenta que en la rueda de prensa después de proyectar 300 le preguntaron exactamente lo mismo… Y su visión sobre la película es muy distante del fascismo. “Obviamente estoy a favor de los gays. Hice la película más gay jamás rodada. 300 es una de las películas más gays jamás hechas. Siempre digo ‘Mira, hay pocas películas donde la gente entró siendo hetero y salió siendo gay, y 300 es una de ellas'”. Okey, Zack.

Por supuesto, Snyder también hace alusión en la entrevista al momento más bajo de su vida: cuando su hija se había suicidado y Joss Whedon pasó a dirigir La liga de la justicia. “Pregunté ‘¿Cómo va la película?’ y me dijeron ‘¡Va bien! Están haciendo algunos reshoots’, y yo pensé ‘Ah, vale’. Debbie fue a ver esa versión, volvió y me dijo ‘No puedes ver esta película jamás’“. Es exactamente lo que el público ha dicho de The last photograph, por lo visto.

Hace 15 años, Zack Snyder estrenó su mayor fracaso. Merecía muchísimo más

El director Zack Snyder, famoso por películas icónicas como 300 y Watchmen, también es responsable de Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes, un filme de animación que a menudo se pasa por alto en su filmografía. Estrenada hace 15 años, esta película basada en la serie de libros de Kathryn Lasky presenta un complejo mundo de búhos donde se abordan temas como el racismo y la esclavitud.

Lechuzas fracasadas

Con un enfoque audaz para un público joven, Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes se sumerge en cuestiones de pluralismo, xenofobia y manipulación mental, elementos que reflejan el estilo característico de Snyder. La historia sigue a Soren, un joven búho Tyto, y a su hermano Kludd, quienes son secuestrados por los Pure Ones, un culto que promueve la supremacía de su especie. Este giro argumental ofrece una trama más compleja y madura que muchos filmes animados convencionales de la época.

A pesar de no haber tenido el éxito comercial esperado por Warner Bros., Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes es reconocida por su impresionante estilo visual y sus innovaciones en la animación. La película se mantiene relevante, conservando una estética casi pictórica que la distingue de otras producciones de su tiempo, como Cómo entrenar a tu dragón o Enredados. En un mundo lleno de narrativas simplistas, Snyder entregó un relato audaz que combina una animación de vanguardia con elementos de su cine más oscuro.

Aunque el filme no ha alcanzado el estatus de culto esperado y se ha convertido en un chiste recurrente en programas como 30 Rock, su legado perdura gracias a una narrativa atrevida y una dirección artística excepcional. Así, Ga’Hoole: La leyenda de los guardianes se consolida como una de las obras más singulares e impactantes dentro del género de la animación.