El director de Bethesda, Todd Howard, confirmó recientemente que el desarrollo de The Elder Scrolls VI sigue adelante, aunque solicitó paciencia a los aficionados, enfatizando que el juego aún se encuentra “muy lejos”. Esta declaración ha suscitado un incremento en las especulaciones sobre el progreso del esperado título desde su anuncio en 2018 durante el E3, donde se mostró un breve tráiler que generó gran entusiasmo entre los seguidores de la franquicia.
No vamos a verla pronto
El anuncio de Elder Scrolls VI fue parte de una estrategia más amplia de Bethesda para dar a conocer sus futuros proyectos, incluyendo Starfield, que ha sido el enfoque principal del estudio en los últimos años. Howard subrayó que se lanzó este anuncio temprano con la intención de aclarar que la secuela de Skyrim estaba en desarrollo, pero que su lanzamiento se realizaría solo después de Starfield.
Tras la adquisición de ZeniMax, la empresa matriz de Bethesda, por parte de Microsoft en un acuerdo valorado en 7,500 millones de dólares, se resalta el valor que la compañía otorga a sus franquicias más icónicas, como Elder Scrolls y Fallout. Sin embargo, se ha revelado que ZeniMax fue sobrevalorada en 10,500 millones de dólares, un 29% más de lo que Microsoft pagó, lo que indica una estrategia de valorización centrada en su catálogo de juegos.
A pesar de las críticas por la falta de información concreta sobre Elder Scrolls VI, el anuncio inicial cumplió con su objetivo de atraer interés y potenciales compradores antes de la adquisición. La expectativa y la especulación continúan creciendo en torno a un título que podría redefinir una vez más el género de los videojuegos de rol, aunque su lanzamiento no se espera en el corto plazo.
El sindicato ZeniMax Workers United ha autorizado una huelga con un abrumador apoyo del 94% de sus miembros, tras el estancamiento en las negociaciones con Microsoft. Esta medida refleja el descontento respecto a aspectos fundamentales como salarios competitivos, flexibilidad laboral y transparencia en la externalización de determinados trabajos. A pesar de ser una de las empresas más grandes del mundo, los empleados han destacado que continúan enfrentando dificultades para lograr condiciones laborales básicas.
Unas exigencias más que razonables por parte del sindicato
Los trabajadores, que desempeñan un papel esencial en el desarrollo de títulos icónicos como Indiana Jones y DOOM: The Dark Ages, argumentan que la multinacional ha ofrecido propuestas que no abordan adecuadamente sus demandas. “Pagar a sus empleados un salario digno siendo una empresa multimillonaria es lo mínimo que podrían hacer”, declaró un representante del sindicato. Los bajos salarios han llevado a muchos a poner en pausa sus vidas dado que sus ingresos no se ajustan al creciente coste de la vida en las ciudades donde trabajan.
Microsoft, por su parte, ha reconocido la importancia del equipo de control de calidad y ha presentado un paquete de propuestas que incluye un aumento inmediato en la remuneración, mejoras en los beneficios y la implementación de un modelo de trabajo híbrido. En declaraciones a los medios, la compañía subrayó la necesidad de resolver este conflicto de manera justa y equitativa, reconociendo las contribuciones sustanciales de sus empleados: “Nuestro equipo de control de calidad es una parte integral de nuestro negocio”.
Con el trasfondo de la apertura de las negociaciones y la fuerte acción sindical, se anticipa que las próximas semanas serán cruciales para ambos lados. Mientras los trabajadores están decididos a luchar por mejoras tangibles, Microsoft desea retener a un equipo fundamental para el futuro de sus proyectos, en un contexto donde la competencia por talento en la industria de los videojuegos es feroz.
El miércoles, durante la Conferencia de Desarrolladores de Juegos 2025, organizadores de sindicatos y desarrolladores de videojuegos llevaron a cabo una marcha y se reunieron en un parque cercano para un mitin en apoyo al recién anunciado sindicato United Videogame Workers. Con el lema “Ya no estamos jugando”, la multitud exigió un salario digno y visibilizó problemáticas críticos como despidos masivos, la cultura de sobrecarga laboral y la discriminación dentro de la industria.
Los sindicatos del mundo del videojuego se rebelan contra las condiciones laborales de la industria
El nuevo sindicato está vinculado a la Communication Workers of America, que ha estado organizando a desarrolladores en empresas destacadas como Activision Blizzard y ZeniMax. “Lo que estamos construyendo con United Videogame Workers es un sindicato enfocado en la acción y el cambio en la industria”, comentó Melanie Barron, líder de campaña senior de CODE-CWA, en declaraciones a PC Gamer durante el evento. Barron destacó que muchos trabajadores han sido afectados por despidos devastadores y que se necesita una voz para abordar el abuso y la falta de trato justo en las empresas.
Los participantes del mitin expresaron su descontento con el modelo actual de negocio de la industria, subrayando que “nosotros hacemos estos juegos, no la maldita IA, y no los malditos ejecutivos”. Este fuerte mensaje enfatiza que, a su juicio, el talento humano es fundamental en el proceso creativo y no puede ser reemplazado por inteligencia artificial ni por decisiones empresariales que priorizan las ganancias sobre el bienestar de los trabajadores.
El sindicato planea crear campañas públicas poderosas que inviten a más trabajadores a unirse al movimiento, buscando transformar la industria y respetar el esfuerzo y habilidad que se requieren para crear esta forma de arte que son los videojuegos. La movilización en la GDC 2025 se ha convertido en un punto de inflexión para visibilizar la lucha por los derechos de los desarrolladores en un sector que enfrenta importantes desafíos laborales.
Microsoft ha cerrado cuatro estudios de repente y parece que la cosa no acabará pronto, ni tampoco que tengan ninguna clase de plan al respecto
Microsoft no está afrontando la mejor semana de su vida. Al menos no en lo que respecta a Xbox. Habiendo cerrado cuatro estudios de la nada, sin dar mayores explicaciones, los usuarios de la marca y los fans del videojuego están cabreados. Y si bien normalmente la explicación de estas cosas son el rendimiento comercial, parece que en esta ocasión hay algo más. O mejor dicho, algo menos.
Según ha podido saber Jason Schreier, uno de los periodistas más importantes del medio del videojuego, este cierre súbito ha sido el resultado de una iniciativa para recortar gastos que aún no ha acabado. Afirmando que, de hecho, todo esto sólo va a ir a peor.
Si no conoces lo que ha ocurrido, el pasado martes día 7 de mayo en Microsoft anunciaron el cierre de cuatro estudios de una de sus filiales, ZeniMax. Estos fueron Arkane Austin, Tango Gameworks, Alpha Dog Games y Roundhouse Studios. Conocidos respectivamente por haber creado Redfall y Prey, The Evil Within y Hi-Fi Rush, Mighty Doom, y un trabajo de nombre indeterminado que ha sido cancelado.
Sin apenas explicaciones, los estudios fueron cerrados vía email por parte de Matt Booty, director de Xbox Game Studios. Afirmando en ese mismo email que buscan repriorizar títulos y recursos, sólo ha prometido que reubicará a parte del equipo de Roundhouse Studios, que pasarán a trabajar en la producción de The Elder Scrolls Online.
Todo esto viene tras que Redfall fuera un fracaso comercial para Arkane Austin, pero que Mighty Doom funcionara relativamente bien para Alpha Dog Games y Hi-Fi Rush fuera un éxito de críticas, ventas y descargas en GamePass para Tango Gameworks tras un éxito más discreto con Ghostwire Tokyo. Algo que hace tremendamente sorprendente no sólo lo súbito e impersonal de los cierres, sino especialmente el cierre de Tango Gameworks. Un juego que, el pasado mayo de 2023, uno de los líderes del departamento de marketing de Xbox denominaba como «un éxito en todas las medidas».
A todo esto cabe sumar toda la información que ha salido en días posteriores. Como que en Arkane Austin estaban trabajando en una actualización de Redfall para añadir un modo para un sólo jugador y un DLC prometido en su edición especial. Pero según cuenta Schreier, esta es sólo la punta del iceberg del drama en el que están inmersos en Xbox.
El pasado miércoles por la mañana, los directivos de Xbox y Zenimax tuvieron una reunión con los empleados de esta segunda compañía. En esta reunión, el presidente de Xbox y hombre que despidió a cientos de personas y cerró cuatro estudios a través de email, Matt Booty, alabó el trabajo que hicieron Tango Gameworks con Hi-Fi Rush. No obstante, no dió ninguna explicación de porqué había cerrado subitamente el estudio por cuyo juego sólo tenía buenas palabras.
Sobre los cierres sólo habló, en términos generales, afirmando que quisieron abarcar demasiado con tantos estudios. Como quien se pasa extendiendo la mantequilla sobre el pan. Debido a eso, los estudios más importantes de la división se sentían sin los recursos humanos que necesitaban. Debido a eso, han decidido cerrar estos cuatro estudios para liberar recursos y permitir que crezcan de forma orgánica estos otros estudios que lo necesitan.
Todo esto viene con algunos giros particularmente brutales. El primero de ellos, es que el hecho de que Redfall fuera un fracaso crítico y comercial no tenía nada que ver con su cierre. El siguiente es que, de hecho, los dos estudios más grandes de los cuatro estaban planeando ya secuelas. En Arkane querían volver a sus raíces y hacer un nuevo immersive sim, quizás un nuevo Dishonored. En Tango Gameworks querían capitalizar el éxito de Hi-Fi Rush y hacer una secuela. Dos posibilidades ya inexistentes, ya que ambos estudios han sido cerrados.
Si las declaraciones de Booty no fueran desmoralizadoras y alarmantes de por sí, después tomó la palabra Jill Braff, jefe de los estudios de ZeniMax. Afirmando que es difícil sostener nueve estudios a lo largo de todo mundo, dice que esta «reorganización» servirá para poner el foco en menos proyectos. Algo que coincide con las ideas de centrarse exclusivamente en proyectos más grandes y beneficiosos a corto plazo.
Al respecto de la razón de porqué cerrar estos estudios, más allá de la palabrería hueca, la razón más convincente que da Booty es que tanto Tango como Arkane habían publicado juego en 2023 y ahora buscaban contratar nuevo personal para presentar nuevos proyectos. Algo que da a entender que el éxito o el fracaso de los proyectos, dentro de ZeniMax y Xbox es absolutamente irrelevante. Lo importante es si cuadran sus cuentas personales para el año fiscal entrante.
Todo esto es aún peor en cuanto se tiene en cuenta el contexto de donde procede. Microsoft adquirió ZeniMax y Activision Blizzard por más de 76.000 millones de dólares y el pasado febrero recortó más de 1.900 trabajos. La mayoría de ellos de Activision Blizzard, argumentando que había redundancias a eliminar.
En tres meses, no sólo han pasado de tener tremendas redundancias dentro de Microsoft, sino que además están faltos de personal en sus estudios clave. Algo que no encaja con absolutamente ninguna estrategia comercial coherente, a excepción de que hayan mentido en algunas de sus declaraciones. Salvo porque, según parece, la estrategia comercial de Xbox no ha funcionado como esperaba desde hace ya varios años.
Xbox lleva unos años ya invirtiendo de forma contundente y constante en Xbox Game Pass. Su modelo de negocio ha sido durante este tiempo ofrecer grandes juegos, pero también juegos más pequeños y experimentales, a través de un servicio de streaming con un precio competitivo. Juegos como Hi-Fi Rush. Haciendo que, incluso si un juego no vendía necesariamente bien, fuera suficiente si ayudaba a crecer los números de Game Pass.
El problema es que, según ha sabido Mat Piscatella, director ejecutivo de la firma de análisis Circana, las suscripciones mensuales a servicios de streaming de videojuegos no han crecido tan apenas desde mediados de 2021. El mayor crecimiento de Game Pass sucedió entre finales de 2019 y principios de 2021, cayendo en picado desde entonces. Siendo la compra de videojuegos y los juegos free-to-play con compras dentro del juego las formas preferidas por los jugadores. Al menos por el momento.
En cualquier caso, los contenidos y servicios de Xbox han crecido un 62% en el último cuatrimestre. Algo que, según ha sabido Daniel Ahmad, analista de Niko Partners, ha sido debido enteramente a la adquisición de Activision Blizzard. Con un descenso del 5% de sus beneficios, de año en año, sin crecimiento real en software o servicios y una importante caída en venta de hardware.
¿Cuál es el plan de Microsoft a partir de aquí? No lo sabemos. Están discutiendo sobre si llevar Call of Duty a Xbox Game Pass o no, pero desconocemos cuál es su plan concreto. Parece que los servicios de streaming no son el futuro, tampoco para el videojuego, y su plan de hacer juegos medianos y pequeños se sostenía sobre ese servicio. Eso, junto con el hecho de que se haya repetido por parte de insiders que esto no ha acabado, nos hace temer por el estado de todos los estudios de Xbox y ZeniMax que no hagan Call of Duty, Fallout y The Elder Scrolls. Porque por desgracia, ahora mismo, parece que todos están en el punto de mira para su cierre.