Algo tan loco como Dead or Alive Xtreme Beach Volleyball es un concepto tan absolutamente demente que solo podía pasar a inicios de siglo, cuando realmente había un público para este tipo de videojuegos. En él, las protagonistas de uno de los juegos de lucha más famoso de todos los tiempos dejaban las peleas a un lado para dedicarse a jugar a voleibol en trapos menores y… bueno, eso era todo. De hecho, el único hombre que salía en el juego era Zack. Esta es la prueba exacta de que, por más que a algunos les de rabia y patalee, los juegos de antes eran terriblemente machistas. Es lo que hay. Y no solo eso: además, movían masas de gente que quería ver carne antes de que Internet fuera el estándar.
Dead or Volleyball
¿Cuáles eran los elementos que podías comprar en el juego? Bikinis y bañadores. ¿Qué podías hacer además de jugar un partido? Echar dinero en el casino y en las tragaperras. ¿Podías sacar fotos a las protagonistas? Por supuesto, de las maneras más sugerentes posibles. Vamos, que Dead or Alive Xtreme Beach Volleyball era todo lo que no se permitiría ahora, y con razón. Y eso que realmente su desarrollo empezó de buena fe: los fans querían que Team Ninja añadiera un minijuego de voleibol en Dead or Alive 2, y el equipo decidió que merecía algo más: un juego propio que fuera exclusivo para los fans (algo que fue cambiando a lo largo de los meses).
Para asegurarse de que el juego era un bombazo, la banda sonora estaba repleta de canciones de todos los grupos y cantantes que lo petaban a inicios de los 2000: Spice Girls, Christina Aguilera, Baha Men, Janet Kay… Lo que fuera por complacer a los seguidores. Aunque estos estaban más pendiente de lo que llamaron (en fin) “físicas de bamboleo”. Era tan esperado que, de hecho, llegó a provocar un tumulto inesperado en el E3 de 2003, un evento ya cancelado que durante años (demasiados años) sobrevivió a las críticas por usar como reclamo para los juegos a muchachas en paños menores. Sí, esto pasó. Se les llamaba “E3 babes”. Ew.
En ese evento, para celebrar la existencia del juego y llamar la atención del público, Tecmo decidió hacer un show. ¿De voleibol? ¿De lucha? ¿De habilidad con el mando? Por supuesto que no: un espectáculo de striptease basado, de alguna manera, en Dead or Alive Xtreme Beach Voleyball. Lo hizo varias veces y, cada vez, su puesto se llenaba más y más de gente, hasta que llegó el punto en el que tal masa de personas era incontrolable. A ello se sumaba, claro, que después del espectáculo los fans podían hacerse fotos con las chicas disfrazadas. Al final, hartos de todo, los bomberos cortaron la corriente, vaciaron el stand y atajaron el desastre antes de que tuviera peores consecuencias.
La cosa no quedó en la simple anécdota de otros tiempos, sino que tuvo consecuencias reales: en 2006, el E3 decidió obligar a las productoras de videojuegos a que las “babes” estuvieran vestidas de maneras poco provocadoras y decentes. Por aquel entonces, os lo aseguro, no era tan raro que en los eventos de videojuegos hubiera espectáculos de striptease para algunos juegos en particular. Por suerte, pertenece al pasado: si no se hace por la decencia y el feminismo, al menos que se haga por evitar que los bomberos tengan que liarla, ¿no?



