Riot ha lanzado oficialmente su juego de lucha, 2XKO. O al menos, su beta cerrada. Si eres de los afortunados que han conseguido acceso a la misma o conoces a alguien que te haya podido dar acceso a ella, enhorabuena. Si no, lo sentimos. Poco a poco irán circulando invitaciones y se hará más fácil entrar a la misma, permitiendo que más gente entre a la misma. Porque hay mucho que desgranar tras las primeras 24 horas de 2XKO. Incluido qué es lo que han buscado hacer con este nuevo juego de lucha.
Lo primero de todo es aclarar lo más importante: 2XKO se centra en el universo de Runeterra. A diferencia de Valorant, donde quisieron alejarse del universo de League of Legends, en 2XKO han querido abrazar todo el trabajo ya hecho. Aquí están todos los personajes que ya conoces y amas por sus otros juegos, o por la fabulosa serie de Netflix, Arcane, cada uno con su personalidad intacta en forma de espectaculares movimientos de lucha.
Porque esto es un juego de lucha y además, es uno bastante singular. Es un Tag Team. Eso significa que no peleamos con un único luchador, sino con varios, entre los cuales alternamos siguiendo ciertas reglas. En el caso 2XKO, como indica su propio nombre, los equipos son de dos personajes a personalizar a nuestro gusto.
Un juego de lucha que quiere que juegues como quieras
Esto es quizás lo más sorprendente de entrada. El nivel de detalle en la personalización. No es sólo que podamos escoger cualquier personaje, siempre y cuando lo hayamos desbloqueado, y formar el equipo que queramos, sino que también nos permite personalizar muchos aspectos del mismo. La clase de ataques en equipo, las skins e incluso la automatización de ciertos movimientos y combos, que podemos programar para que se hagan de forma automática siempre que se haga una secuencia concreta de ataques sencillos.
Aunque esto puede sonar contra el espíritu de los juegos de lucha, es un modo de hacer más fácil a los jugadores nuevos en el género la entrada a 2XKO. En el juego hay más profundidad de la que parece, con rupturas de combo, juggles y varios tipos de especiales, y puede volverse abrumador para muchos jugadores. Por eso, la opción de hacer que ciertos especiales se ejecuten al final de ciertas secuencias concretas es un modo se hacer más sencillo a los jugadores menos acostumbrados a los juegos de lucha la entrada a los mismos sin que tengan que preocuparse de todos los aspectos de los mismos. Especialmente porque, a partir de cierto punto, descubrirán la importancia de diversificar cuándo lanzan sus especiales.
La preocupación por el jugador novato y casual hace extraño lo arisco que puede llegar a ser el tutorial. Largo, ofreciéndonos recompensas por acabarlo y lanzándonos términos técnicos sin fin de maneras poco claras, no siempre es todo lo explícito y sencillo que nos gustaría. Aunque está muy lejos de ser lo peor que hemos visto en el género.
¿Qué motivos hay para jugar 2XKO?
Por otra parte, quienes estén ya dentro de los juegos de lucha, tendrán mucho que disfrutar aquí. Con un roster reducido, pero con mucha personalidad, es imposible no encontrar dos personajes que encajen con tu estilo de juego. El desbloqueo parece generoso, pero habrá que ver cómo evoluciona con el paso del tiempo, porque al ser un juego free-to-play puede llegar a ser un grave problema. Y aunque el juego busca ser accesible para las personas que nunca han tocado un juego de lucha, tiene una agradecida capa de profundidad que hará felices a los más hardcore.
¿Suficiente profundidad o lo suficientemente diferente como para que abandonen sus actuales juegos de lucha? Sinceramente, parece difícil de creer. 2XKO tiene unos cimientos interesantes, pero no parece aportar nada tan interesante, nuevo o emocionante como para pensar, a priori, que vaya a suponer ninguna clase de revolución en los juegos de lucha. Al menos no de momento.
Si Riot sabe cultivar una escena competitiva en la que merece la pena participar, por sus premios y su comunidad, y consigue que un público más casual llegue a los juegos de lucha y se aficione a los mismos, 2XKO puede ser la gran sorpresa de la década de los juegos de lucha. Y un agradecido viento de aire fresco que el género lleva mucho tiempo necesitando. Pero va a ser algo muy difícil de conseguir, incluso para una empresa con el peso de Riot Games. Incluso si tienen unos buenos cimientos para, si saben jugar bien sus cartas, poder conseguir ese algo que parecía imposible.