En Big Walk, el cooperativo que acaba de salir hoy, poner el tren en marcha se ha convertido en una de las metas de las que más habla la comunidad en estas primeras horas.
Y no porque baste con darle a un botón. Activar la red ferroviaria de Big Walk pide bastante más: resolver varios puzles, coordinarse con otros jugadores y tomárselo con calma durante un buen rato. La recompensa compensa si el grupo quiere moverse por la isla con algo más de seguridad, pero conviene ir con la idea correcta desde el principio. No es un viaje rápido al uso, sino una forma de desplazarse de manera constante, muy metida en la lógica de exploración, comunicación y trabajo en equipo que marca todo el juego.
Todo arranca en la Torre Azul, que parte de la comunidad también llama el faro. Ahí se pone en marcha el proceso principal para conseguir la llave del tren, pero antes toca completar cinco puzles repartidos por la isla y reunir cinco objetos con forma de calabaza. Cuando ya los tienes, esos cinco objetos se colocan en el mecanismo de la torre. A cambio, el sistema entrega una primera llave, aunque todavía no vale para encender el tren. Ahí es justo donde muchos jugadores se quedan bloqueados la primera vez.
Si la idea es activar de verdad la red ferroviaria de Big Walk, después toca pasar por varias máquinas para cortar llaves, colocadas alrededor de la base de la propia estructura. Esa llave tiene que cortarse bien en esos dispositivos antes de servir para el siguiente paso. Ya con la llave preparada, el grupo debe ir al panel de control de la estación de tren cercana. Se inserta, se completa la activación y, a partir de ahí, el sistema ferroviario empieza a funcionar. Además, la primera vez que se consigue también salta el logro “Big Ride”.
Para la gente que ya sabe lo que hace, toda la secuencia puede salir en unos 15 o 20 minutos. Los que llegan nuevos suelen tardar bastante más, a veces cerca de una hora. La diferencia, claro, depende en gran parte de cuánto conozca el grupo la lógica de los puzles y cómo esté distribuida la isla.
El tren tiene una utilidad clara, pero no reemplaza la exploración de siempre. No está pensado para ir de un punto a otro de golpe. Funciona más bien como un transporte lento, aunque fiable, muy en sintonía con la filosofía de Big Walk. En total hay tres trenes haciendo recorridos circulares por el mapa de la isla, y dentro de los vagones pueden aparecer herramientas de comunicación como un walkie-talkie y un receptor de radio. Ese detalle empuja todavía más el lado cooperativo del juego.
Big Walk se lanzó el 4 de agosto de 2026 en PC, PlayStation 5 y Nintendo Switch 2, y buena parte de la conversación de arranque ha girado precisamente alrededor de las guías para activar el tren. Por ahora, la mayoría de coberturas siguen centradas en explicar cómo se hace. Los análisis más a fondo, ya sea sobre estrategias, posibles usos nuevos o decisiones de diseño, todavía escasean. Y como suele pasar con un juego recién publicado, no se sabe cuándo llegarán actualizaciones importantes relacionadas de forma específica con el sistema ferroviario.