IMAX también ha llevado su nombre al entretenimiento doméstico con IMAX Enhanced, un programa de certificación y licencias desarrollado junto con DTS para películas, series y dispositivos. La propuesta busca trasladar a televisores, proyectores, receptores AV y plataformas de streaming una parte de lo que distingue a sus salas.
La idea apunta alto, pero tampoco hay que imaginar milagros: el formato puede traer mejoras visibles, sobre todo en la imagen, aunque por sí solo no asegura la mejor calidad audiovisual posible ni obliga a renovar todo el equipo.
IMAX Enhanced, en esencia, es eso: un programa de certificación y licencias creado por IMAX y DTS.
Lo que persiguen ambas compañías es que ciertos contenidos y aparatos cumplan unos estándares concretos de imagen y sonido pensados para casa.
Ahí entran películas remasterizadas digitalmente con el proceso Digital Media Remastering (DMR) de IMAX y, en muchos casos, presentadas en 4K HDR. Sobre el papel, eso puede traducirse en una imagen más limpia, mejor contraste, más brillo y colores más intensos. Aun así, ni el 4K ni el HDR son algo exclusivo de IMAX Enhanced.
La gran baza está en el encuadre.
Muchos títulos compatibles usan una relación de aspecto 1,90:1 en vez del panorámico habitual 2,39:1. En un televisor 16:9 eso reduce las bandas negras y, según IMAX, deja ver hasta un 26% más de imagen.
Es una diferencia que se percibe rápido, sobre todo en escenas de acción, grandes paisajes o secuencias pensadas para ocupar más pantalla. Para mucha gente, ahí está el atractivo real del formato.
La letra pequeña aparece cuando entra en juego el streaming.
Que un título lleve el sello IMAX Enhanced no quiere decir, automáticamente, que estés viendo o escuchando la mejor versión disponible. Las plataformas limitan el bitrate para evitar cortes y pausas de carga, y la compresión sigue pesando.
Por eso un disco 4K Ultra HD Blu-ray normalmente sigue ofreciendo un bitrate más alto y, en muchos casos, mejor calidad de imagen y sonido.
IMAX Enhanced puede hacer que la experiencia dentro del streaming suba de nivel, pero no borra las limitaciones propias de ese formato.
Y tampoco necesitas un televisor certificado para notar parte de la mejora.
Si Disney+ ofrece una película en IMAX Enhanced, esa imagen ampliada puede verse en un equipo convencional compatible con la app. La experiencia completa, eso sí, está planteada, según los requisitos del programa, para hardware certificado con exigencias concretas en vídeo y audio.
En sonido, el formato se apoya en una pista basada en DTS:X, de acuerdo con las especificaciones de IMAX Enhanced. Así que la promesa de una experiencia más cercana al cine depende mucho más del equipo que tengas en casa.
Aquí es donde IMAX Enhanced va con más calma.
El soporte de DTS:X y de la propia certificación sigue menos extendido que otras opciones, mientras Dolby Atmos y Dolby Vision mantienen una presencia mucho más amplia en televisores, barras de sonido, receptores y servicios de streaming.
Disney+ es hoy una de sus principales puertas de entrada, y el catálogo no deja de crecer: en 2025, Sony Pictures anunció cientos de títulos para plataformas AVOD.
Aun así, su presencia sigue siendo menor que la de Dolby Vision. IMAX Enhanced puede valer la pena si te importa ver más imagen y ya usas servicios compatibles, pero no es una compra obligatoria ni te lleva automáticamente a la mejor experiencia audiovisual del mercado.