Cuando La Odisea se estrenó en cines, los acólitos de Elon Musk se daban codazos cibernéticos entre ellos, convencidos de que la película sería un sonoro y absoluto fracaso y que nadie iría a verla. Más aún cuando señalaron que tenía (¡horror!) errores históricos. ¿Cómo es posible, en una obra de ficción? Musk, en plena bravata y tras hacer el ridículo con la taquilla, anunció que él haría, gracias a Grok, una nueva película basada en el libro de Homero, pero infinitamente mejor, porque sería “históricamente apropiada”. El resultado está aquí y… Uf.
La IAdisea
Eso sí: no ha hecho la adaptación a película, como prometió, sino una versión episódica de la que nos han permitido ver 7 minutos en Twitter (o X, si prefieres bailarle el agua). Musk lo ha hecho con la ayuda de un estudio y un director especializados en IA, y los resultados no se han hecho esperar: aunque el tuit cuenta con 6,8 millones de visualizaciones (solo le quedan 140 millones más para alcanzar a Christopher Nolan), la reacción no ha sido precisamente positiva.
El público no solo le achaca que esté en inglés (algo raro en una producción “históricamente apropiada”), sino que luce fatal y merece todo tipo de crítica. Incluso aquellos que pagan a Musk y tienen el tick azul han preferido decir cosas como “Encapsula perfectamente el gusto de Elon. Una mierda total”. También hay quien cree que dentro de un año sí que podrán hacerla bien, algo que se lleva diciendo desde hace cinco años.
Cada vez parece más claro que los que claman que Hollywood está acabado (en el mejor año de taquilla desde la pandemia) no saben muy bien lo que están apoyando. El público general no está ahí, al menos de momento, por mucho que se empeñen. Y entre La Odisea de Nolan o la de Musk, por suerte, creo que todos lo tenemos bastante claro.