Si piensas en Disneylandia seguro que inmediatamente te vienen a la cabeza las montañas rusas, Tower of Terror o los pasacalles con los personajes Disney al ritmo de la música. Pero, oculta entre las decenas de atracciones de los parques se encuentra una que normalmente solo suscita dudas: Excalibur metida a fondo en una piedra.
As de espadas
Basada en la película ‘Merlín el encantador’, sigue siendo exactamente lo mismo desde su debut en 1983: literalmente una espada clavada en una piedra que los asistentes al parque pueden intentar sacar. A lo largo de los días, decenas de asistentes al parque (y de personajes Disney) lo intentarán, pero la mayoría se llevarán exactamente lo mismo que con lo que llegaron: nada.
Antaño, Merlín era el encargado de coger a un grupo de valientes que quieran poner a prueba su orgullo y su fuerza, pero solo unos pocos conseguían, de hecho, sacar la espada de su roca particular. El show no existe ya, pero la espada sigue clavada en mitad de Disneyland, Disneyworld y Disneyland París. Y de vez en cuando, alguien lo consigue. ¿Pero cómo? ¿Y por qué?
Durante años, los expertos en los parques Disney han analizado el cómo y el porqué de estos momentos de suerte, reduciéndolos a unas pocas teorías: una de ellas, la más aplaudida, indica que si hay un empleado del parque cerca tienes más posibilidades de ganar, porque pulsará el control remoto necesario para hacer que la espada salga. Por eso, y porque, al ganar, a veces alguien te da tu premio como digno rey de Inglaterra: una pegatina.
Pero claro, no ocurre siempre (de hecho, no son pocos los que, una vez levantada la espada, la han dejado donde estaba, se han ido y a otra cosa). Otros dicen que tiene que ver con las luces del castillo cercano: si están en color verde, puede que la espada salga. O quizá es cómo colocas las manos. O tal vez… solo sea cuestión de suerte y magia. Un tema de fuerza, desde luego, no es, y la prueba está en que la única vez que ha estado varios días reparándose fue cuando un hombre decidió que él sacaba a Excalibur aunque fuera haciendo press banca. Por supuesto que lo hizo. Y por supuesto que no debería haberlo hecho.
Así que ya sabéis: la próxima vez que vayáis a un parque Disney no os fijéis solo en Marvel y Star Wars. Tal vez -y solo tal vez- tengáis la oportunidad de convertiros en reyes, completar una gesta que muy pocas personas han completado y quizá llevaros una pegatina. ¡Ooooh! ¡Pura magia Disney!